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Amenábar empezó componiendo desde sus primeros filmes. Con la inestimable ayuda de Mariano Marín, sus partituras utilizan finas y bellas melodías para llegar directamente al espectador. Pese a no conseguir una estimable solidez en sus trabajos como así hacen otros de sus colegas de profesión, no estamos ante el peor compositor del ya reducido círculo de músicos españoles (que es muy bueno por cierto). Tiene en su haber cinco partituras compuestas tales como Tesis o Abre los ojos. De premios tampoco se puede quejar. Ha estado nominado al Goya dos veces (La lengua de las mariposas, Los otros) y se lo llevó por Mar adentro. Por tanto, ésta es la primera vez que abandona esta responsabilidad en favor de un músico profesional. Pero ¿quién ha sido el afortunado?
La respuesta a esa pregunta es que podríamos decir que ha sido el propio Amenábar el afortunado. Pues cuenta nada más y nada menos que con Dario Marianelli, ganador del Oscar a la mejor partitura hace dos años por los magníficos pentagramas de Expiación. El compositor italiano, junto con Alexandre Desplat, considerado como el nuevo genio de la música de cine, compone por primera vez para el cine español. Su corta trayectoria no empaña una filmografía llena de aciertos plenos (El secreto de los hermanos Grimm, V de Vendetta) y dos grandísimas obras maestras (Orgullo y Prejuicio, Expiación). Marianelli, además es un compositor que nunca defrauda con un proyecto de alta altura y estamos seguro que realizará una magistral partitura para Ágora. Ya tenemos la composición más esperada del año y una de las favoritas al Oscar. Sus dos nominaciones previas le garantizan cierto prestigio dentro del gremio de compositores. Eso si no aparece de la nada un músico indio o argentino que saque un instrumento raro, se ponga a hacer mezclas y se lo lleve todo por delante. Que ya uno después de ver a Alicia Keys y Zac Efron presentar un premio como el Oscar a la partitura no me extrañaría que se lo dieran a Paris Hilton.
En cualquier caso, esta noticia no deja de ser una inmejorable excusa para volver a escuchar el bellísimo talento de este compositor. Ahí les dejo Elegy for Dunkirk para Expiación: