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El jorobado de Notre DameCompositor: Alan MenkenCanciones: Música de Alan Menken; Letras de Stephen SchwartzSello: Walt Disney RecordsDuración: 57' 10''Lanzamiento: 21 de junio 1996 Un musical siempre es una buena entrada a co...

jorobado
El jorobado de Notre Dame
Compositor: Alan Menken
Canciones: Música de Alan Menken; Letras de Stephen Schwartz
Sello: Walt Disney Records
Duración: 57′ 10”
Lanzamiento: 21 de junio 1996


6notitas


Un musical siempre es una buena entrada a comentar en un espacio de crítica. Alan Menken fue el artífice personal del llamado ‘Renacimiento Disney’ cuyas memorables partituras y canciones le hicieron merecedor de ocho Oscars, conviertiéndose en el compositor con más premios de la historia. Repasamos su gran obra maestra, El jorobado de Notre Dame, una hermosa y oscura pieza, un Broadway gótico, que sutilmente llevó el cine animado al incómodo mundo de los adultos. Curiosamente, fue de sus pocas partituras que no consiguió el Oscar.

A finales de los años ochenta un proyecto un tanto relegado basado en el cuento de Hans Christian Andersen sobre una joven sirena que anhela convertirse en humana fue recuperado por un equipo de profesionales para la Disney. Entre ellos estaba Howard Ashman, productor del filme, y habitual letrista de Menken con el que habían logrado su primera candidatura al Oscar por la canción ‘Mean Green Mother from Outer Space’ de La Pequeña Tienda de los Horrores dirigida por Frank Oz y protagonizada por Rick Moranis. Ashman tomó las riendas de La Sirenita la película y junto con Alan Menken compusieron la partitura de la película como columna vertebral del filme. La fórmula del musical acabó por convertir la película en un éxito en 1990 y con ella empezaba lo que llamamos el ‘Renacimiento’ de la Disney. Fue un período en el que el pincel y el musical unieron sus fuerzas para producir diez años de grandes películas Disney a las que hay que sumar con justicia El Príncipe de Egipto que pese a no ser de la factoría copió la misma fórmula con reputación. Sin embargo, es indudable que estos filmes fueron responsables del éxito actual del cine de animación y tenían un estilo de hacer cine que hoy se ha perdido en el género animado.

Desgraciadamente, la impresión general puede ser que el género se desgastó con la entrada del cine en 3D y con su todopoderosa Pixar y los antaño fuertes estudios Dreamworks. Sin embargo, parece evidente que el 2D no parece acabar de morir. El anime japonés se ha comido parte del mercado y ya se puede demostrar, ya pasados unos años desde la euforia 3D, que ésta innovación no es un sustituto de la personalidad y el carisma de los dibujos animados después de todo. Por otro lado, los tan criticados musicales parecen haber revivido con gran éxito su salto a la pantalla: Moulin Rouge, Chicago, Sweeney Todd. Como mínimo es extraño que se haya revitalizado el género justo cuando se acabaron las películas Disney, ¿no será que nunca dejó de haber demanda? Pixar imprime a sus películas un sello de comedia original e inteligente pero ¿qué fue de los dramas musicados de la Disney? En esta crítica analizaré la que es la mejor partitura del artífice del ‘Renacimiento Disney’, ocaso de la compañía, período que nunca debió morir y que es cuestión de meses que reaparezca de la mano de Disney/Pixar en una nueva producción llamada La princesa y la rana.  La película, sin embargo, contará con canciones de Randy Newman, que sustituyó a Menken en la preproducción, en una decisión comprensible (John Lasseter hizo dedazo al que es el gran compositor de Pixar junto con Michael Giacchino). La reaparición del gran Menken será en 2010 con Rapunzel, la gran apuesta del estudio, el bautizado ´como clásico definitivo de animación del siglo XXI.

EL OSCAR DE LA POLÉMICA

Alan Menken consiguió con El Jorobado de Notre Dame una nominación al Oscar a la ‘Mejor Composición para Comedia /Musical’ de 1996. La Academia había decidido el año pasado dividirla en dos por primera vez discriminando las películas por su contenido. Una acción incomprensible objetivamente pero bastante práctica si tenemos en cuenta que Alan Menken se estaba llevando todos los Oscars cada año. Pocahontas merecidamente se llevó los suyos en la edición de 1995 y para el año siguiente El Jorobado de Notre Dame era la inevitable excusa para otra estatuilla. Las excelentes críticas del score y de las canciones, y la buena recepción de la película parecían tenerlo todo atado. Sin embargo, es cierto que hubo un pequeño revuelo sobre si era justo que la Academia no estuviera valorando sabiamente otras partituras y concediendo demasiada importancia a las canciones en vez de a la partitura original (una polémica que ya se dio con los musicales de los años sesenta y setenta). La sorpresa estalló en la ceremonia cuando Rachel Portman se hizo con la estatuilla convirtiéndose de repente en la primera mujer en ganar el Oscar a la ‘Mejor Composición’ (al año siguiente Anne Dudley se convertiría en la segunda y última). Para el que escribe y para muchos aficionados, fue un Oscar bastante injusto, no por los méritos de Emma, la partitura ganadora, sino porque si Menken se hubiera merecido un solo Oscar de todos los que optó, éste tenía que haber sido el suyo. El score, uno de los tradicionales puntos débiles de Menken, es una obra maestra de coros e instrumentación que se alejaba de la armonía de las también fantásticas canciones. Sin ahondar mucho en esta decepción, hay que decir que si bien Menken perdió, lo hizo ante una excelente compositora, que sin duda, es digna de la atención de la Academia. La partitura de Emma es una belleza de melodías y merecía ganar ante cualquiera de las otras nominadas y no por ser mujer y poco conocida. En los siguientes años compondría extraordinarias partituras, consiguiendo otras dos nominaciones (Las Normas de la Casa de la Sidra, Chocolat) confirmando la valía de la que probablemente es la mejor compositora en activo. Si Menken tuvo que perder qué bien que lo hiciera a favor de Rachel Portman.

LAS CANCIONES: UN BROADWAY GÓTICO

Pese a que el score es el mejor de Alan Menken, las canciones, su punto fuerte, también son las mejores del compositor americano. La Academia no destacó ninguna de ellas en sus nominadas a ‘Mejor Canción’ en la edición de 1996, dudoso honor que recibía por primera vez un filme Disney desde su ‘Renacimiento’ en 1989. Quizás una de las razones es que no existía una sola canción que destacara por encima de las demás, son tan distintas, válidas y magníficas que funcionan todas juntas en vez de hacerlo por separado, una virtud que quizás solo se apreciaba en la categoría de ‘Mejor Composición’. Con todo, había memorables canciones en esta banda sonora que siempre quedará como de las primeras grandes olvidadas por la Academia.

Si analizamos un poco las canciones de Alan Menken vemos dos grupos diferenciados. Aquellas que tratan de contar una historia (‘The Gospel Thruth’ de Hercules) y otras que describen un sentimiento (‘Colors of the Wind’ de Pocahontas). El Jorobado de Notre Dame probablemente tenga la mejor canción del primer grupo. ‘The Bells of Notre Dame’ es un absoluto prodigio musical, un videoclip en el que el terror, la acción y la muerte se dan la mano mientras los personajes cantan con el son de las campanas. Una larga introducción que deja estupefacto al espectador y que en su inicio introduce el tema instrumental principal de la película, siempre acompañado por coros, sello distintivo de esta banda sonora. Gran parte del mérito hay que concedérselo al letrista de Menken, Stephen Schwartz, con quien ya había colaborado exitosamente en Pocahontas. Schwartz nos pone los pelos de punta con maravillosas citas como “¿Who is the monster? and ¿who is the man?”. Sólo dos años más tarde él mismo, sin Menken, saldrían a la luz las soberbias canciones de El Príncipe de Egipto.

La segunda canción no podía ser más distinta. ‘Out There’ representa la búsqueda de libertad de Cuasimodo, himno vivaz, que eficazmente es introducido por un diálogo cantado entre los personajes de Frollo y Cuasimodo. El tono sombrío con el que empieza la canción y el esplendor con el que termina da cuenta de unos Menken y Schwartz en estado de gracia. La canción está magníficamente interpretada por Tom Hulce, actor conocido por su interpretación de Mozart en Amadeus (1984). ‘God Help the Outcasts’, interpretada por Heidi Mollenhauer, antigua cantante y camarera de un local de NY, es una maravillosa canción en la que el personaje de Esmeralda pide cuentas a la Virgen María sobre las injusticias y el sufrimiento de los gitanos. Schwartz escribe las líricas más duras, arriesgadas y hermosas de la cinta en un alegato contra la cerrazón racista y la pasividad de la Iglesia católica. Grandes citas como “I don’t know if you would listen to a gypsy’s prayer” o “I thought we all were the children of God” nos avisan que tras las dulces melodías se esconde un mensaje muy adulto.

Gran atención merece la doble canción ‘Heaven’s Light/Hellfire’ como no sólo una de las mejores de la cinta sino también del compositor. En la primer parte, Cuasimodo expresa su felicidad por haber encontrado el amor de Esmeralda, con una clara alusión al Cielo, y en la segunda parte Frollo se castiga por haber caído preso del deseo de la gitana. La contraposición de ambas canciones, tanto en la música, la letra y los personajes deslumbra inteligencia y funciona excelentemente bien con las imágenes. Es absolutamente fascinante que una canción de Disney se dedique a hablar explícitamente del deseo sexual de un servidor de Dios por una gitana. Queda, por tanto, como uno de los pasos más atrevidos pasos de la compañía en su historia. Mención especial para los coros en latín que dan juego a Frollo y que además del tono sexual aportan un contexto realmente escalofriante. El resto de las canciones siguen un tono menos arriesgado, ‘Topsy-Turvy’ (una esquizofrénica y entretenidísima populachada callejera), ‘A Guy Like You’ (una parisina canción llena de suspicacia), ‘The Court of Miracles’ (un monólogo carioco y descerebrado) están en un plano más cómico que explota el lado burlesco de la cinta y le dan cierto punto alternativo al drama de las anteriores.

El disco incluye la canción ‘Someday’ que es interpretada en los títulos de crédito, excelente pieza, que fue compuesta también para la escena de Esmeralda en Notre Dame pero que fue descartada tras ser sustituida por la más acertada ‘God Help the Outcasts’.

LA PARTITURA: SOLEMNE LEGADO PARA LA MÚSICA DE ANIMACIÓN

Alan Menken es un compositor que empezó a hacer score sin haber tenido una dilatada experiencia previa. De hecho, cuando empezó a componer La Sirenita, él mismo barajó la posibilidad de que otro compositor se encargara de este trabajo. Es cierto que sus composiciones instrumentales pueden recordar demasiado a las canciones o no tener una estructura melódica sólida. Éste no es el caso. Su partitura para El Jorobado de Notre Dame es una maravilla milimetrada para coincidir al segundo con la película y cuya escucha aislada no es menos satisfactoria. El bello tema principal, que da luego lugar a la canción ‘Hellfire’, engrandece las imágenes de Notre Dame nada más comenzar la cinta y se va intercalando entre las canciones imprimiendo a cada escena una gran fuerza. Cortes como ‘Paris Burning’ o ‘The Bell Tower’ con los coros cantando en latín son de una belleza impresionante. Mención especial merece la pista ‘Sanctuary!’, quizás la mejor composición instrumental de Alan Menken, que logra elevar a lo más alto la que es para el que escribe la mejor escena de una película Disney. Posiblemente, si hubiera que ponerle un pero sería que el score se antoja demasiado escaso en comparación con las canciones.

{youtube}1d0mOUify2I{/youtube}Secuencia de la película: Sanctuary!

Por último, hay que hacer dos apreciaciones finales. La primera es que si bien la edición original es absolutamente irremplazable, la calidad del doblaje español es tan buena que su escucha también es recomendable. Por otro lado, Disney, como ha hecho con La Bella y la Bestia o La Sirenita,  autorizó la puesta en marcha del musical El Jorobado de Notre Dame que incluye piezas nuevas y originales. El musical quizás por lo arriesgado de su planteamiento se estrenó en Berlín en alemán e incluía una línea argumental más acorde con la obra original.



Pistas…………………………………………………………………………
1. The Bells of Notre Dame (song) (6:24)
2. Out There (song) (4:25)
3. Topsy Turvy (song) (5:36)
4. Humiliation (1:40)
5. God Help the Outcasts (song) (3:44)
6. The Bell Tower (3:05)
7. Heaven’s Light/Hellfire (song) (5:24)
8. A Guy Like You (song) (2:54)
9. Paris Burning (1:56)
10. The Court of Miracles (song) (1:27)
11. Sanctuary! (6:02)
12. And He Shall Smite the Wicked (3:30)
13. Into the Sunlight (2:09)
14. The Bells of Notre Dame (song) (1:11)
15. Someday – performed by All-4-One (4:20)
16. God Help the Outcasts – performed by Bette Midler (3:27)