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En esta cuarta y última entrega sobre las canciones de los Oscar volvemos al estadío más antiguo, el momento en el que nació la estatuilla y con ello, los años en los que encontramos las canciones más clásicas e inolvidables del cine. Una excelente oportunidad para recordar algunas de las piezas que han marcado la deriva musical del cine.

Pese a sólo ser un lapso de catorce años hubo más nominadas al Oscar que en cualquier otro tiempo pues había tantas canciones en el cine que las candidatas fueron variando de tres hasta incluso superar la docena por año. Los grandes números de baile de Fred Astaire deslumbraron a los votantes. El nacimiento de la Disney con sus bellísimas propuestas para Dumbo, Canción del Sur o Bambi conquistaron el corazón de los académicos. O la suave voz de Bing Crosby en los años cuarenta motivaron al personal a encumbrar este premio como uno de los más importantes de la ceremonia.

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‘Cheek to cheek’ de Sombrero de copa (1935)
Compuesta por Irving Berlin

Esta mítica canción es un buen estandarte de los míticos musicales de baile con dos de sus grandes estrellas brillando en el escenario, Fred Astaire y Ginger Rogers. Aquel año sólo hubo tres nominaciones y pese a figurar entre las finalistas esta conocidísima canción perdió el Oscar frente a ‘Lullaby of Broadway’ de Vampiresas 1933 que poseía una estética mucho más espectacular para la época. También la edición pasada había ganado la primera estatuilla ‘The continental’ de La alegre divorciada, que justamente cantaban Rogers y Astaire. Hubiera sido demasiada repetición. En cualquier caso, la canción ha tenido muchas versiones entre las más conocidas las de Elia Fitzerald y Luois Amstrong o la del propio Fran Sinatra.

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‘Over the rainbow’ de El mago de Oz (1939)
Compuesta por Harold Arlen y E.Y. Harburg

Supuso uno de los dos Oscars musicales para la mítica fábula de la niña perdida en el mágico mundo de Oz. Judy Garland, en el papel de Dorothy, cantaba esta preciosa canción que es considerada por la American Film Institute como la mejor canción de la historia del cine (desde Intermezzo también lo pensamos). Como anécdota, decir que fue utilizada por parte del ejército de los EEUU para inspirar a las tropas americanas durante la II Guerra Mundial. La canción sin embargo no lo tuvo tan fácil en los estudios. Tras un primer pase la MGM decidió eliminar la escena a lo que se opuso el mítico Louis B. Mayer que pensaba que ésta ayuda a ralentizar el ritmo de la historia y dar un respiro. La versión para cine de la canción sin embargo, no estuvo disponible hasta el año 1956 cuando se lanzó el primer soundtrack para el gran público coincidiendo con la premiere de la película en televisión.

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‘When you wish upon a star’ de Pinocho (1940)
Compuesta por Leigh Harline y Ned Washington

Cantada por Cliff Edwards, en el papel de Pepito Grillo, es muy conocida por su versión posterior del gran Louis Amstrong. Otro Oscar de esos que se lleva una obra maestra sin pestañear y primer Oscar a la mejor canción para una película de animación y de Disney. También se llevó el Oscar a la mejor partitura instrumental para Leigh Harline, Paul J. Smith y Ned Washington, un hito puesto que aquel año en el que nominaron nada menos que diecisite partituras había grandísimas composiciones. Volviendo a la canción ‘When you wish upon a star’, ésta es un auténtico icono para la compañía de dibujos. Hasta tal punto que sus primeras notas forman parte de la típica entradilla con el logo del palacio que todos vemos y escuchamos cada vez que visionamos cualquier película de la compañía. En algunos países como Dinamarca, Noruega o Japón se ha institucionalizado como un villancico.

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‘White Christmas’ de Holiday Inn (Quince días de placer) (1942)
Compuesta por Irving Berlin

Uno de los mitos musicales del cine y de la Navidad, cantado por Bing Crosby a dúo con Marjorie Reynolds (aunque su voz fue doblada por Matha Mears). El libro Guiness de los records la registra como la canción más vendida de todos los tiempos, incluyendo eso sí sus infinitas versiones posteriores. Su compositor, Berlin, llegó un día a su oficina, tras una larga noche componiendo, y le dijo a su secretaria: “Coge papel y toma nota de esta canción. Acabo de escribir la mejor canción que he compuesto nunca, dios!, he escrito la mejor canción que nadie ha compuesto nunca!”.

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‘Swinging on a Star’ de Siguiendo mi camino (1944)
Compuesta por James Van Heusen y Johnny Bourke

La triunfadora de los Oscars de aquella edición también ganó el de mejor canción original. Su intérprete, Bing Crosby, además recogió el Oscar al mejor actor del año por su interpretación de cura en la película. La canción nació justamente en la casa del actor cuando el compositor Jimmy Van Heusen acudió a una cena para discutir sobre una posible canción en la película. Durante la cena uno de los niños empezó a quejarse ya que no quería ir a la escuela al día siguiente. Crosby le dijo a su hijo: “Si no vas a la escuela, acabarás siendo una mula. ¿Eso es lo que quieres?”. Van Heusen entonces pensó que esa frase era ideal para empezar una canción. Crosby la canta con el coro de niños de Mitchell, un grupo muy famoso de artistas jóvenes que participó en muchas películas de los años treinta y cuarenta como Carefree, La mujer del predicador o El gran vals.