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'Bright Star'

Una de las conclusiones a las que muchos críticos llegaron en Cannes fue que Bright Star es probablemente la película que más posibilidades tiene de recoger nominaciones el próximo año. Entre ellas un interesante regreso, el de Jane Campion, y el de una mujer, por tanto, en la lucha por el Oscar de mejor dirección. Sólo tres mujeres han conseguido ser nominadas y ninguna se lo ha llevado. Repasamos en TÍO OSCAR este historial y las posibilidades de Bright Star.

Jane Campion, que ganó el Festival hace 16 años, revolucionó a Hollywood con su retrato feminista e introvertido de dos mujeres en El piano, que acabó llevandose 3 Oscars, el de mejor guión original para la propia directora y las dos interpretaciones femeninas. Desde entonces su pausada carrera ha ido dándose bandazos. Unos aceptables (Retrato de una dama), otros insoportables (Holy smoke, In the cut). Este año es un punto de inflexión para Campion. Su última película, Bright Star, ha sido muy bien recibida por la crítica. Entre los vítores, el Washington Post y el New York Times. Ambos la sitúan como una historia tristísima y conmovedora bajo un marco estético preciosista. La historia de amor entre el poeta John Keats, interpretado por Ben Whishaw (El perfume), y su vecina, la actriz Abby Cornish (Elizabeth: La edad dorada), es un desgarrador filme que al parecer no ha dejado ojo seco en el patio de butacas. También la actriz Abby Cornish se ha llevado los elogios de Variety y Screendaily quienes se aventuran a proponer a la actriz para los Oscar. La crítica europea ha sido menos entuasta. Carlos Boyero en El país dice que “es muy pulcra, está bien contada, pero no deja poso”. En cambio para el diario Abc, “Bright Star es una película que nunca cae, ni siquiera levemente, en el blandor…; la dureza de su romance, la costra dramática de la relación de esa joven vital y temperamental con el fugaz poeta y el hecho de que sobrevuele la más absoluta frustración convierten a este delicado y romántico retrato de época en papel de estraza”.

El caso es que Bright Star tiene potencial para llegar a los Oscar. Muy mal le tiene que ir para no colarse en categorías como la dirección artística o el vestuario, ambas responsabilidad de la diseñadora de vestuario Janet Patterson (Oscar y Lucinda, Retrato de una dama). Un Oscar, el de vestuario, por cierto, muy proclive a películas fallidas pero con una gran carga de “vestiditos” de época (María Antonieta, Elizabeth: La edad de oro, La duquesa). Además, la película en sí podría seguir la senda de The Reader o Expiación y colocarse como el drama de amor del año. Su apuesta intimista y feminista tiene muchos enteros para ganar votos. Si la respuesta del público acompaña a las críticas, y con una probada puesta en escena, parece tentador pensar que su directora pueda colarse en la mejor dirección.

Sólo tres directoras lo han conseguido. La primera fue Lina Wentmüller por Siete bellezas (1975). El filme italiano fue nominada a Mejor película extranjera, mejor dirección (Lina Wentmüller), actor (Giancarlo Giannini) y guión original (la propia Wentmüller). Los perdió todos. Sin embargo, la hazaña ya estaba conseguida y con más mérito además por ser un filme extranjero. La tercera fue Sofia Coppola que recogió curiosamente las mismas nominaciones (excepto que era un filme americano) pero esta vez, al igual que Campion, la Academia decidió darle el de guión antes que el de dirección. No deja de ser una paradoja que estas películas tuvieran un fuerte componente de autor y que sus directoras firmaban también los guiones. Otras directoras se han quedado muy cerca sobre todo, Barbra Streissand, a quien la Academia le negó (así de claro) dos cantadísimas nominaciones. Se llevó el Globo de Oro por Yentl y estuvo nominada a los DGA y Globos de Oro por El príncipe de las mareas, que obtuvo siete candidaturas al Oscar, incluyendo mejor película excepto la dirección. También hace dos años, el matrimonio Jonathan Dayton y Valerie Faris, se quedaron cerca de estar nominados por Pequeña Miss Sunshine.

Por tanto, este año Jane Campion tiene puntos para dar la sorpresa. Aunque una victoria se antoja improbable, una nominación al Oscar daría alas al empuje de ciertas autoras que están luchando para que su voz también sea escuchada en el cine. Este mismo año,  Lone Scherfig (otra directora extranjera, en este caso, danesa) presenta An education, Kathryn Bigelow tiene The hurt locker y Mira Nair ha preparado el biopic de Amelia, con Hilary Swank, y que me huele a fiasco panfletario.

Abajo podéis disfrutar de algunas escenas de Bright Star.
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