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La última película del director nominado al Oscar Alejandro González Iñárritu, Biutiful, ha provocado una reacción tibia en la prensa acreditada en Cannes. Según diversas fuentes, la crudeza de la historia queda maltrecha sin los giros argumentales del guionista Guillermo Arriaga, creador de las anteriores Babel, 21 gramos y Amores perros. En cambio su protagonista, Javier Bardem, se ha llevado todos los aplausos. Biutiful pretende dar un retrato preciso, sórdido y voraz sobre el fenómeno de la inmigración y se ha rodado íntegramente en varias localizaciones de Cataluña.

En El País, Carlos Boyero proclama que la película “ha sido una decepción”, incluso se muestra muy poco convencido con la interpretación de Bardem aunque reconoce cierto mérito artístico en la realización y composición de las imágenes. Borja Hermoso la define como una cinta que “se enrola sin complejos en las filas del no hay futuro, del “echemos la persiana, porque la suerte también está echada”. Aunque él por su parte elogia el trabajo del actor español: “Todo en Biutiful gira alrededor de Bardem, de tal manera, con tanta obsesión, que uno se pregunta qué sería de esta historia de pobreza, corrupción, enfermedad y amores imposibles (filiales o conyugales, igual da) sin el marchamo de Bardem. Y muy probablemente no sería nada.”

Luis Martínez, de El Mundo, no acierta en su crítica a decir si le ha parecido bien o mal la cinta y dedica su crítica por entero a elogiar al actor español bajo el rótulo “Bardem se come la pantalla”. De otros méritos artísticos destaca “la fotografía de Rodrigo Prieto (entre la claustrofobia y la luz) y el innegable talento visual del director, capaz de convertir Barcelona en la viva imagen de la desolación, equilibran lo desequilibrado.”

Desde RTVE, Javier Tolentino se muestra entusiasmado con la cinta de la que dice “contiene un fascinante guión, puntilloso, detallista, preciso, abierto pero sobre todo, sin las ambiguedades de Babel” y por supuesto, también con su protagonista: “Javier Bardem consigue realmente la mejor interpretación de su vida”.

Nando Salvá, de El Periódico, sigue en la misma línea que la mayoría de las críticas y la califica como “irrelevante” si extraemos el “mejor trabajo interpretativo de Javier Bardem”.

En la prensa estadounidense (tal y como pasó con Babel) las críticas están siendo más positivas. Kirk Honeycutt de Hollywood Reporter la describe como “un retrato impresionista y conmovedor de un hombre, en la periferia de Barcelona, obligado a renunciar a las cosas terrenales antes de tiempo.” También elogia la realización de Inárritu. A diferencia igualmente de los medios españoles, se toma su tiempo en evaluar los méritos artísticos y nos ofrece su análisis de los medios técnicos, en especial de la música del doblemente oscarizado Gustavo Santaolalla: “la inquietante música de Gustavo Santaolalla se expande desde orquestaciones complejas hasta solos de guitarra se inmiscuye en la narrativa capturando las emociones que pesan sobre Uxbal (Javier Bardem). La fotografía de Rodrigo Prieto pinta una Barcelona de luces y sombras, como una ciudad que lucha contra sus propias tragedias”.

El crítico Jeff Wells de Hollywood Elsewhere sale entusiasmado de la proyección y apuesta por ella para ganar la Palma de Oro: “Es triste y profundamente conmovedora, un drama de vuelos bajos en la línea de El ladrón de bicicletas de Vittorio de Sica”. También elogia a su protagonista: “Javier Bardem realiza verdaderamente una interpretación magnífica”.