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Chicogrande, de Felipe CazalsDesde hoy viernes y hasta el próximo sábado 25 se celebra el 58º Festival Internacional de Cine de San Sebastián, el único certamen español de clase A, con una edición de transición tras el anuncio del relevo en la dirección. La película inaugural, que también entra en competición, es Chicogrande, del mexicano (aunque nacido en Francia de padres exiliados españoles) Felipe Cazals. TÍO OSCAR informará diaramente sobre el desarrollo del certamen desde Donosti con una amplia cobertura.

Ésta es la última edición con Mikel Olarciregi, que viene desempeñando la dirección desde hace 10 años, cuando relevó a Diego Galán. Le sustituirá José Luis Rebordinos, hasta ahora adjunto a la dirección y director de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de la ciudad. También miembro del comité de selección del gran certamen donostiarra, Rebordinos previsiblemente va a marcar un giro hacia un cine más arriesgado, para diferenciarse así de Cannes y Venecia, que le preceden y donde se programa especialmente en consideración a los autores.

Algo de ese giro se aprecia ya en la programación de este año, en la que figuran muy pocos nombres conocidos para el gran público e, incluso, para los medianamente cinéfilos. Sorprende, por ejemplo, que la película inaugural no sea una producción con estrellas para la alfombra roja ni un realizador mundialmente reconocido, sino la cinta mexicana Chicogrande. La película está dirigida por Felipe Cazals, un realizador popular en su país, con películas como Canoa, El Apando y Las Poquianchis, que apenas sí han tenido recorrido a nivel internacional.

La ambiciosa Chicogrande retrata a Pancho Villa cuando después de la frustrada invasión a Columbus emprende la retirada y es herido en una pierna. Los estadounidenses, en territorio mexicano, inician una persecución masiva para capturarlo vivo o muerto. Villa, convaleciente, se refugia en la sierra, en lo más profundo de las montañas. Chicogrande, un joven villista, tiene el encargo de conseguir asistencia médica y está dispuesto a sacrificar su propia vida para lograrlo.