Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.
Jack Valenti, presidente de la todopoderosa Asociación del Cine Americano durante 38 años, ha muerto a consecuencia de un derrame cerebral. Asesor presidencial de John F. Kennedy y Lyndon Johnson, pasaba por ser una de las figuras co...

Jack Valenti, presidente de la todopoderosa Asociación del Cine
Americano durante 38 años, ha muerto a consecuencia de un derrame
cerebral. Asesor presidencial de John F. Kennedy y
Lyndon Johnson, pasaba por ser una de las figuras con más poder en la
industria de Hollywood al dirigir con mano firme la MPAA desde la cual, por medio del sistema de clasificación por edades, decidía los destinos de muchas películas.

La MPAA reúne a los principales estudios de
Hollywood: Buena Vista (grupo Walt Disney), Sony Pictures, Metro-Goldwyn-Mayer, Paramount Pictures, Twentieth Century Fox,
Universal City Studios y Warner Bros, que aportan miles de millones de
dólares anualmente a la economía estadounidense.

Este
hombre de Texas educado en Harvard tomó las riendas de la MPAA en 1966
y comenzó una feroz pelea por defender los derechos de los estudios de
Hollywood, desde donde tejió una de las redes de control más poderosas
que permitió también el predominio del cine estadounidense en el mundo.

En
1963, Valenti se convirtió en testigo del asesinato del presidente John
F. Kennedy en Dallas. Para entonces se encontraba en el lugar como
encargado de promover la campaña del presidente demócrata y de su
vicepresidente, Lyndon B. Johnson, en Texas.
Tras
la muerte de Kennedy, Johnson le pidió que lo acompañara como consejero
especial en la Casa Blanca.

Al frente de la MPAA, Valenti se convirtió en uno de los personajes más influyentes de la industria de Hollywood. Su sistema de clasificación por edades, que decide un comité secreto, ha decidido los destinos de muchas películas. Recibir temida NC-17, que prohíbe el paso a las salas de los menores de edad, es sinónimo de fracaso en taquilla dado que ningún multicine proyecta largometrajes con esta clasificación. Muchas cintas han regresdado a las salas de montaje para eliminar contenidos sexualmente explícitos y lograr así una etiqueta más favorable.