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Tras anunciar que el Oscar a la mejor película va a tener diez nominadas, la Academia ha tenido que adecuar el sistema de recuento de la ganadora: según un comunicado de la institución, la estatuilla no será otorgada por mayoría simple (es decir, la candidata que haya obtenido mayor número de votos) sino que se determinará aplicando el complejo sistema de papeletas preferenciales que se utiliza para elegir las nominaciones, con algún matiz importante.

La Academia ha decidido incorporar esta modificación para evitar que una cinta pueda llevarse el Oscar con muy pocos votos. Si votaran los 6.000 miembros de la institución, al dividir entre diez aspirantes, bastaría con 601 sufragios (el 10% más uno) para ganar el premio a la mejor película del año. Esta cifra es, evidentemente, muy baja y no representa ninguna mayoría sustancial. Además, facilitaría que un gran estudio pudiera falsear el resultado haciendo votar por su nominada a todos sus empleados que sean también académicos.

Con la modificación conocida hoy, en lugar de votar por un nominado -que es lo que venían haciendo hasta ahora los miembros de la Academia en la papeleta final- los votantes tendrán que enumerar del 1 al 10 las candidatas en orden de preferencia. Los resultados se escrutarán usando el sistema de papeletas preferenciales, el mismo que se lleva aplicando desde 1936 en el proceso de nominaciones, pero que solo se había empleado en la votación final en la categoría reina de 1934 a 1945.

Inicialmente, PriceWaterhouse Coopers separará las papeletas en diez montones, basándose en qué película de las diez candidatas figura en primera posición. Si una de ellas tiene más del 50% de los votos se la declara ganadora (algo poco probable, pero posible en determinadas ediciones). Si no, la película que haya obtenido el menor número de sufragios es eliminada de la competición y sus papeletas se redistribuyen entre las restantes candidatas atendiendo a qué título figura en segunda posición.

Si con esta segunda tabulación, sigue sin haber ninguna película que acumule el 50% de las papeletas, se elimina el título que tenga menos apoyos y, como en el caso anterior, sus papeletas se redistribuyen. Y así sucesivamente, se van eliminando los montones con menos votos hasta que uno alcance el 50%.

La Academia pretende con ello lograr un verdadero consenso y premiar a la pelíucla que verdaderamente tenga el apoyo de la mayoría de sus miembros. Es decir, para ganar -salvo casos excepcionales de un apoyo abrumador- es necesario recibir votos no sólo en primer lugar sino también en segundo, tercero o cuarto. Incluso puede darse el caso de que una película haya obtenido el mayor número de votos en primer lugar, pero se quede sin premio porque otra cinta haya obtenido menos números 1 pero más 2 o 3.