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La pugna por el Emmy a las mejores interpretaciones en miniseries y telefilmes está protagonizada este año por un asunto de familia: el duelo entre Drew Barrymore y Jessica Lange, madre e hija en Grey Gardens, por el premio a la mejor actriz. Caldo de cultivo para que una tercera dé la sorpresa. Entre los chicos, Brendan Gleeson lleva las de ganar por haberse metido en la piel de Winston Churchill en Into the Storm.

Drew Barrymore y Jessica Lange en 'Grey Gardens'

Nadie duda de que (seguramente por primera vez) Drew Barrymore se merece un premio importante. Tampoco es discutible que Jessica Lange lo tiene todo para sumar una nueva estatuilla a su librería. El problema es que sólo una de las dos lo conseguirá porque son rivales: madre e hija en la adaptación a la pequeña pantalla de la fascinante historia de las parientes de Jackie Kennedy. Por ahora no toca decantarse por una u otra, pues antes habrán de ser nominadas. Digamos, eso sí, que HBO quiso presentar a Lange como actriz de reparto y ella, según la prensa sensacionalista, blandió sus dos Oscars para impedirlo; y hagámonos eco de una estadística según la cual en los últimos 30 años, sólo cinco mujeres menores de 40 años han ganado un Emmy (Barrymore tiene 34).

El tercer puesto va a estar cotizadísimo, habida cuenta de que el duelo puede resolverse tirando por la calle del medio. Entre los nombres más conocidos destaca Sigourney Weaver, en lo que puede ser el año de su regreso triunfal pues en Navidad le espera el estreno en cine del Avatar de James Cameron. De momento, aspira a los Emmy con Prayers for Bobby, un melodrama basado en hechos reales (como buen telefime) sobre una mujer, defensora de los derechos de los homosexuales, cuyo hijo adolescente se suicida por la intolerancia religiosa.

En la competición también figuran Uma Thurman (que en My Zinc Bed interpreta a una ex adicta a la cocaína que se enamora de un ex alcohólico, empleado de su marido), Shirley MacLaine (que personifica a Coco Chanel en la película del mismo título y que salva los muebles a todos los presentes, a pesar de su escaso parecido físico con el personaje real) o Anna Paquin (que tiene mejores opciones como actriz de teleserie con True Blood que con el largometraje The Corageous Heart of Irena Sendler, típica producción blandita de Hallmark).

Pero esto es televisión, no cine, así que hay que estar a nombres muy ilustres de la pequeña pantalla: Rosie O’Donnell (que interpreta a la psiquiatra de un chaval problemático en America), o Jane Seymour (la doctora Quinn reconvertida para Dear Prudence en cómplice de asesinato).

Nuestras apuestas son:

Drew Barrymore por Grey Gardens
Jessica Lange por Grey Gardens
Shirley MacLaine por Coco Chanel
Rosie O’Donnell por America
Sigourney Weaver, por Prayers for Bobby

Brendan Gleeson en 'Into the Storm' Entre los hombres, la competición se muestra mucho menos animada porque, al igual que el año pasado fue el de Paul Giamatti con John Adams, éste posiblemente sea el de Brendan Gleeson con Into the Storm. Incluso los herederos de Winston Churchill han alabado públicamente su trabajo para personificar a su ancestro en este telefim, que es la continuación de The Gathering Storm, que ya supuso en 2002 un Emmy para Albert Finey(quien interpretaba el personaje en aquella ocasión). Esta cierta reiteración es lo único que puede dejar a Gleeson sin estatuilla.

Otro gobernante, aunque de signo totalmente opuesto, estará seguramente entre los finalistas: Sadam Hussein, interpretado por Igal Naor en House of Saddam, una miniserie que, sorprendentemente, hemos visto en España el mismo año de su emisión en EE UU. El personaje cae mal, pero Naor lo incorpora con absoluta solvencia. Traducción al lenguaje de los premios: un nominado que se va de vacío.

Entre sus rivales despuntan los compañeros de reparto de la antes mencionada Uma Thurman en My Zinc Bed: el gran Jonathan Pryce (el marido aburrido) y Paddy Considine (el amante ex cocainómano), que es quien podría llevarse el gato al agua pues su papel da más juego. Tampoco hay que olvidarse de Cuba Gooding, Jr., que en Gifted Hands da vida al neurocirujano Ben Carson (¡con lo que gusta en televisión una buena historia de hospitales!), que se especializó en separar a niños siameses y en 1997 viajó a Zambia para hacer una operación a dos hermanos que estaba unidos por la parte superior de sus cabezas: fue la primera intervención de este tipo que tuvo éxito. Gooding, Jr. puede ser, pues, el tapado de la competición.

También aquí hay nombres ilustres: Kevin Kline y Ian McKellen, que han interpretado a Cyrano de Bergerac y el rey Lear para la serie Great Perfomances de la PBS, la cadena pública, que no suele contar para mucho en los Emmy. Kevin Bacon, que en Taking Chances interpreta a un teniente coronel que se ofrece voluntario para escoltar el féretro de un soldado de 19 años desde Irak a casa de sus padres, en Wyoming.  Más militares en el Golfo Pérsico: en Generation Kill, una de las miniseries más exitosas de este año, Alexander Skarsgård (el hijo de Stellan) lidera un grupo de marines donde va empotrado un reportero de Rolling Stone.

Y, ojo, Kiefer Sutherland tiene su segunda oportunidad en esta edición para ganar un Emmy con su Jack Bauer: compite también en esta categoría por un telefilme desgajado de la serie titulado 24: Redemption.

Nuestras apuestas son:

Brendan Gleeson por Into the Storm
Cuba Gooding, Jr. por Gifted Hands: The Ben Carson Story
Igal Naor por House of Saddam
Alexander Skarsgård por Generation Kill
Kiefer Sutherland por 24: Redemption