Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.
De entre las muchas pequeñas historias que preceden cada año a la entrega de los Oscar, hayesta vez una que tiene los ánimos bastante caldeados: la insistencia de Daniel Day-Lewis en hablar, con lágrimas en los ojos, del r...

De entre las muchas pequeñas historias que preceden cada año a la entrega de los Oscar, hayesta vez una que tiene los ánimos bastante caldeados: la insistencia de Daniel Day-Lewis en hablar, con lágrimas en los ojos, del recientemente fallecido Heath Ledger cada vez que le ponen un micrófono delante. Lo que nació como un acto de homenaje al día siguiente de su muerte, se ha convertido para muchos en una forma de reclamar atención en la carrera por el Oscar. Y lo peor es que no le hace falta pues nadie ha puesto en tela de juicio su condición de gran favorito.

Todo empezó en el programa de Oprah Winfrey al día siguiente del luctuoso acontecimiento. Day-Lewis, impresionado como todos por la tragedia, tuvo un recuerdo emocionado de un actor al que admiraba a pesar de no haberle conocido nunca. "Tengo la sensación de que me hubiera gustado", dijo al borde de las lágrimas. El vídeo puede verse aquí.

El problema llegó el pasado domingo en el escenario de la ceremonia de entrega de los premios del gremio de actores de EE UU cuando, al recoger la estatuilla por Pozos de ambición, Day-Lews repitió la escena.

{youtube}d5HAzZ8GgUg{/youtube}

Y minutos después, en la rueda de prensa en el backstage, continuó hablando de Ledger, esta vez para pedir respeto para su familia.

{youtube}dxNOxOKB9oM{/youtube}

Tanta mención sentimental al recién fallecido en programas de gran audiencia han desatado una agria polémica entorno a si Daniel Day-Lewis está exagerando su reacción a la muerte de un colega de profesión al que nunca conoció. ¿Es una forma de reforzar su ya holgada candidatura al Oscar? Esperemos que no.