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Little Children

Las nominaciones a los Globos de Oro, que se dieron a conocer ayer, han redefinido la competición por los Oscar: por un lado han aupado a películas como Little Children o Diario de un escándalo, que hasta ahora no habían logrado hacerse hueco; por otro han frustado las esperanzas de tírulos como The Painted Veil o Banderas de nuestros padres.

La primera –y más obvia– beneificiada de estas candidaturas es Babel que, con siete nominaciones, se ha convertido en la rival a batir en estos premios. Prácticamente a la misma altura ha quedado Infiltrados, de Martin Scorsese, que con seis candidaturas se impone en la primera ronda a la doble propuesta de Clint Eastwood, Banderas de nuestros padres y Letters from Iwo Jima. A pesar de que ambas figuran en el premio a mejor director, no aparecen en ningún otro apartado salvo en el de película en lengua extranjera para Iwo Jima, que tiene los diálogos en japonés.

Pero la gran novedad que aporta los Globos está en las renovadas aspiraciones de varias películas de menor presupuesto: Little Children, que salta a primera línea de fuego al competir en tres grandes apartados (película, actriz y guión); Diario de un escándalo, cuyas actrices Judi Dench y Cate Blanchet son viejas conocidas de estos premios; y, aunque de forma más discreta, Bobby que ha obtenido dos nominaciones muy dispares: película y canción. Sin olivdarse de Borat, la sensación de la temporada en EE UU, cuyo creador y portagonista Sacha Baron Cohen es el claro favorito de su apartado.

En el interregno entre afortunadas y damnificadas ha quedado Dreamgirls: tal y como se esperaba es la rival a batir en las categorías de comedia o musical (ojo a Jennfer Hudson: ya no hay quien la detenga camino del podio como actriz de reparto).

Y más que ninguna otra cosa, los Globos han atropellado a Robert DeNiro (El buen pastor no aparece por ningún lado); han dejado en la cuneta a Steven Soderbergh (El buen alemán, tampoco); han ninguneado a John Curran (The Painted Veil sólo aspira a mejor música); han arrinconado definitivamente a Anthony Minghella (nadie se ha fijado en Breaking and Entering) y le han pisado un pie a Pedro Almodóvar: por mucho que Volver compita como mejor extranjera, él no figura en los apartados de dirección o guión, a los que era un firme aspirante.

Por último, estas nominaciones vienen a confirmar una serie de duelos vis a vis que se repiten premio tras premio: Helen Mirren (favorita) contra Penélope Cruz; Forest Whitaker contra Leonardo DiCaprio; Scorsese contra Eastwood y Volver contra La vida de los otros. Y luego está la categoría de mejor actor secundario: un todos contra todos en el que todos mereen ganar. El camino hasta los Oscar aún es largo y el cansancio será el próximo en aparecer.