Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.
La húngara 'Sing' ha recibido el premio al mejor cortometraje de imagen real

Los Oscars 2017 podrían haber sido los primeros en premiar a un corto español, pero por sexta vez la estatuilla de esta categoría ha ido a parar a otras manos. Timecode, de Juanjo Giménez, que se perfilaba como uno de los favoritos, finalmente ha perdido en las votaciones frente al húngaro Sing. Ni el de Juanjo Giménez, ni La femme et le TGV, Silent Nights o Ennemis Interieurs. Aun así, Timecode ha tenido una fantástica carrera que le ha llevado a recorrer festivales y llevarse 50 galardones internacionales, incluidos los de Aix-en-provence, Alcalá de Henares, Gante, Cannes, los Gaudí y los Goya.

Timecode, dirigido por Juanjo Giménez Peña (que lleva más de 20 años dirigiendo cortos y es profesor de cine), cuenta la relación entre dos vigilantes de seguridad de un párking que empiezan a dejarse post-it que indican un simple código de las cámaras de seguridad, a través de las cuales el espectador es testigo de su peculiar manera de comunicarse. El corto cuenta con la coreografía de Lali Ayguadé, que es una de las protagonistas de la cinta, junto a Nicolas Ricchini, y la música original de Iván Céster.

La pieza de Giménez es la sexta en llegar al quinteto final de nominados en los Oscar al mejor cortometraje de imagen real. La lista se inauguró en 1996 con Esposados, de Juan Carlos Fresnadillo, la historia de Antonio y Concha (Pedro Mari Sánchez y Anabel Alonso), una pareja que está todo el rato discutiendo sobre el dinero que gana el Gordo de la Lotería de Navidad. Ocho años después fue el turno de Nacho Vigalondo con 7:35 de la mañana, protagonizado por Marta Belenguer y el propio Vigalondo, sobre una mujer que acude todas las mañanas a desayunar a la misma cafetería. En 2006 se produjo un hito: resultaron nominados dos cortos españoles, Binta y la gran idea, de Javier Fesser, y Éramos pocos, de Borja Cobeaga. El primero se centraba en una joven de una aldea senegalesa y las ideas de su padre para hacer del mundo un lugar mejor; el dirigido por Cobeaga estaba protagonizado por Ramón Barea y Mariví Bilbao, y contaba la historia de un hombre que, tras el abandono de su esposa, se trae a su suegra a casa para que les cuide a él y a su hijo. Y finalmente, en 2013 se produjo la nominación de Aquel no era yo, de Esteban Crespo, protagonizada por Alejandra Llorente y Babou Cham, sobre una mujer y un niño que ven unidas sus vidas por un disparo.