Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.
La cinta de Cesc Gay ha logrado cinco de los seis Goyas a los que optaba: película, dirección, actores protagonista y de reparto y guión

El duelo entre Truman y La novia se ha decantado claramente por la primera. La cinta de Cesc Gay ha logrado cinco de los seis Goyas a los que optaba: película, dirección, actores protagonista y de reparto y guión. En cambio, La novia sólo ha logrado los de actriz de reparto (Luisa Gavasa) y fotografía. La mayor sorpresa son los cuatro cabezones que ha logrado Nadie quiere la noche (música, dirección de producción, vestuario, maquillaje.

El triunfo de Truman se intuía muy pronto no tanto por sus conquistas, que han sido en la parte final de la gala, sino por las estatuillas que se le iban a escapando a La novia como las de dirección artística (Palmeras en la nieve) o música, que en vez de ir para el maestro Shigeru Umebayashi ha sido para el joven español Lucas Vidal, que ha hecho doblete con el de mejor canción, aunque por películas diferentes.

La novia no ha ganado tampoco el de mejor actriz, la impecable Inma Cuesta. Natalia de Molina ha logrado su segundo Goya con Techo y comida después de aquel que obtuvo como actriz revelación por Vivir es fácil con los ojos cerrados. El realizador de la gala ha tenido la cortesía de cercenar su emotivo discurso, gesto que inmediatamente ha reprochado el siguiente ganador, Ricardo Darín (mejor actor, Truman).

Daniel Guzmán ha logrado con su A cambio de nada el premio a la mejor dirección novel, una película que también ha logrado el Goya al mejor actor revelación Miguel Herranz. El de mejor actriz revalción ha terminado en manos de una joven veterana de las tablas: Irene Escolar, de la saga de los Gutiérrez-Caba, protagonista de Un otoño sin Berlín.

La gala ha empezado con un número musical bastante extraño y ambicioso pero de resultados muy pobres. Ha empezado y terminado con un tema original titulado 30 años de Goyas interpretado por Dani Rovira y una pléyade de actores entre los que se encontraban Silvia Abascal, María Adánez, Úrsula Corberó, Macarena Gómez, Manuel Vellés… que contenía frases tan elaboradas como “Goyas, 30 años de Goyas / No hemos ensayado a penas esta canción” y comentarios del tipo “El presidente hará un discurso tan corto como siempre”. Para colmo se entremezclaba con la canción del maestro Algueró El día de los enamorados que ha servido para sacar aún más los colores al número original.

El monólogo de Dani Rovira se ha hecho por entregas y lo más extraño es que la primera ha empezado en el minuto 23 de la gala. Pero ha sido su segunda intervención, casi en el ecuador de la ceremonia, donde más ha brillado. En una intervención medidamente política ha invitado a Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Alberto Garzón, presentes en la sala, que salieran de ella con “El Pacto de los Goya”. Después ha saludado al ministro de Cultura en funciones, Íñigo Méndez de Vigo, a quien ha propuesto que hiciera un análisis sintáctico y morfológico de la famosa frase de Rajoy: “Es el vecino el que elige el alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde”.

“Miembros de la Academia, como presidente vuestro que soy…”, ha empezado Antonio Resines su primer discurso, que se ha centrado en un tema candente para la audiencia de televisión: la creación de la Fundación de la Academia. También, claro, el IVA y las descargas ilegales. “No voy a terminar con un rap”, ha asegurado para alivio del respetable.

Pero lo más criticado de la gala han sido las intervenciones del mago Jorge Blass, que lejos de animar la entrega y sorprender con sus trucos, han interrumpido el ritmo y alargado la duración de la gala sin necesidad ninguna.

> GOYAS 2016: Lista completa de los ganadores de los Goya