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Parece esta una de las categorías más claras, por lo que se ha podido ver en los premios precedentes. Ni el vigor de Scorsese, ni el humanismo de Payne, ni la solidez de McQueen tienen nada que hacer frente al increíble y visionario trabajo de dirección de Alfonso Cuarón blandiendo la batuta de Gravity.

Mcqueen

Steve McQueen por 12 años de esclavitud

Su tercera película le ha valido a Steve McQueen su primera nominación a los Oscar. Tras Hunger y Shame el director británico dirige 12  años de esclavitud, donde narra la historia de Solomon Northup, un culto músico negro -y hombre libre- que vivía con su familia en Nueva York al que drogan y venden como esclavo. Su película más comercial y accesible para el gran público es también su cinta menos arriesgada en la que lo principal que se echa de menos es ese riesgo característico de las anteriores películas de McQueen. No obstante, McQueen realiza un trabajo sobresaliente en el que la dureza de la historia va de la mano con la sutileza de McQueen tras las cámaras. Si  hay alguien capaz de quitarle este premio a Alfonso Cuarón ese es Steve McQueen, pero parece que el inmenso trabajo del mexicano va a ser el que finalmente logre la estatuilla.

Celebrity Sightings In New York City - May 18, 2013

David O. Russell por La gran estafa americana

Gracias a las 10 nominaciones conseguidas por La gran estafa americana, David O. Russell estableció dos nuevos récords en los Oscar: repetir por segundo año consecutivo colocando su película en las siete categorías principales (película, director, guión y los cuatro actores). También está nominado por segundo año consecutivo como director y guionista. Con estos datos, cabría pensar que estamos ante uno de los mejores directores de su generación. Viendo La gran estafa americana, sin embargo, no parece que haya demasiado atisbo de semejante talento. El punto débil de la película se encuentra precisamente en el trabajo de David O. Russell, al que Bradley Cooper definió en los SAG como un “director de actores”. Lo que olvidó comentar es que O. Russell se centró tanto en sus actores que dejó de lado su historia. El ritmo de esta estafa está forzado a base de cambios de planos y movimientos de cámara que no coinciden con el ritmo marcado por la trama ni los actores. David O. Russell se ha mirado en el prisma de genios como Scorsese para firmar un cinta a medio gas que queda muy lejos de películas como Casino. Por algún motivo ciertamente inexplicable, O. Russell está más cerca de conseguir su primer Oscar como director que Scorsese de conseguir el segundo. Rubén Miguélez.

 

Cuaron

Alfonso Cuarón por Gravity

¿Será este el año de Alfonso Cuarón? Podría y debería serlo. El director mexicano firma una película que se ha convertido en un acontecimiento cinematográfico, en una experiencia que trasciende la pantalla. Es la primera vez que está nominado por su labor tras la cámara, aunque en total acumula seis candidaturas en distintas categorías. Todas ellas sin premio. Con Gravity, Cuarón se ha situado a años luz (valga la comparativa espacial) de lo que ya demostró que era capaz de hacer en Hijos de los hombres, película que contiene algunos de esos planos secuencia que se estudian como ejemplo en las escuelas de cine. En Gravity también hay de eso, de ese arte de saber dónde y cómo colocar la cámara, de cómo hacer un buen plano secuencia, pero también un gran trabajo en la dirección de actores. Puede que George Clooney se dirija sólo –sobre todo si el personaje es un guaperas socarrón–, pero sacar a Sandra Bullock la actriz que parece haber estado escondida durante años bajo una capa de comedia romántica facilona no es algo de lo que puedan presumir muchos directores. M.J. Arias

THE WOLF OF WALL STREET

Martin Scorsese por El lobo de Wall Street

Por sus obras le conoceréis. Ese es el pensamiento principal que prevalece en el privilegiado cerebro de Martin Scorsese, y ese es el que en esencia define su cine: no hay juicio, no hay moralina. Para ello también prescinde de una de sus virtudes más señaladas, que es la sutileza, la insinuación, en beneficio de la comicidad mediante el recursos de la repetición, como el reiterado aullido de la depravación. Que juzguen los demás. Y se agradece que por fin alguien no considere al espectador como un ser pasivo al que hay que dar todo masticado. Jordan Belfort es un amoral, y lo muestra repetidamente a lo largo de la película: es un Howard Hughes hortera y sin escrúpulos con maneras de Henry Hill y el exceso de Casino, esa Sharon Stone lanzando las joyacas al aire. En él no hay evolución, no hay redención, no hay castigo; su sonrisa de depredador permanece inalterable a lo largo de la película. Suficiente tiene con lo que tiene. Es cierto que Scorsese hace trabajar un poco al espectador, pero la recompensa a la buena disposición es una experiencia cinematográfica total. Aunque no esté a la altura de sus obras maestras, da gusto que un director, después de todo, asuma riesgos y los asuma con vigor, energía y vitalidad. Y mucha cabeza. María Pérez

NEBRASKA

Alexander Payne por Nebraska

Esta es la tercera nominación en esta categoría para Alexander Payne por su conmovedor trabajo detrás de la cámara, aunque recordemos que ya atesora dos estatuillas por los guiones de Entre copas y Los descendientes. En los 35 días que, debido al ajustado presupuesto que imponía el blanco y negro, duró el rodaje de Nebraska, Payne confió plenamente en sus actores, dando pie a que aprovecharan al máximo cada toma. Esa misma limitación fue la que le hizo escoger el mejor momento de luz para las escenas en exteriores, evitando tener que repetir si no era imprescindible. Su aparentemente sencilla road movie es la película más modesta de las que compiten en esta categoría pero también la más equilibrada y, en definitiva, la que nos hace conectar con esa familia de la América profunda en la que nos vemos reflejados incluso sin haber cruzado el charco. Si Cuarón o cualquiera de los otros candidatos ganan el Oscar este domingo, podemos estar seguros de que Alexander Payne seguirá haciendo películas sinceras. Bernardo Pajares

Ganará: Alfonso Cuarón por Gravity
Debería ganar: Alfonso Cuarón por Gravity