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Toca ahora hacer repaso a la segunda categoría de sonido que contempla la Academia y que aporta matices muy diferentes a un trabajo minucioso, laborioso y poco reconocido. Al igual que en la categoría de edición de sonido, las películas, digámoslo de algún modo, más artificiosas y complejas, suelen encontrar aquí un nicho potencial de premios. Si los editores de sonido tienen la compleja labor de combinar diálogos, ambiente y demás sonidos de un rodaje; los montadores de sonido se enfrentan a la no menos complicada labor de crear sonidos, o grabarlos si estos ya existen, que en la labor de postproducción son añadidos a la película. Es por esto que salvo la rareza de Birdman, una grata sorpresa y merecida nominación, las cintas bélicas y la fantasía/ciencia ficción dominan la categoría. Echemos un vistazo a los nominados de este año.

AMERICAN SNIPER

Alan Robert Murray y Bub Asman por El francotirador

 

Unos veteranos en estas lindes son los elegidos por Clint Eastwood para el mayor éxito comercial de su carrera. Séptima  y quinta nominación respectivamente para dos viejos conocidos que ya trabajaron juntos en Banderas de nuestros padres, Cartas desde Iwo Jima, Space Cowboys y Eraser, por ejemplo, siendo nominados por todas ellas. Aunque bélica, la de Eastwood no es una cinta que se caracterice por sus grandes batallas, sino que imprime todo su nervio en la tensión previa al disparo de ese francotirador. Casos recientes y muy similares son En tierra hostil, La noche más oscura o El último superviviente. Huyendo de los grandes alardes, los disparos, explosiones… son claros: se percibe desde la salida de la bala desde el cañón hasta el impacto en un cuerpo o en una pared. El efecto, de este modo, resulta mucho más creíble y aterrador. No es un trabajo especialmente novedoso, pero no se puede negar su eficacia y buen hacer. El francotirador ha gustado, y mucho, y quizá los académicos quieran que no se vaya de vacío premiándola en las dos categorías de sonido.

Birdman

Martin Hernández y Aaron Glascock por Birdman

Recién llegados a estas lindes son los habituales colaboradores de Iñárritu, con la primera nominación para ambos por la gran favorita de la noche. Un trabajo muy diferente al del resto de nominadas y, en parte, mucho más vivo. El mayor reto para ambos fue sin duda lograr el tempo correcto para que la película y la actuación de los actores fluyeran al ritmo que el director exigía. Un sonido que envolviera, cambiara y transformara la imagen incluso mientras rodaban. Los propios montaderos comentan que grabaron 23 pistas diferentes de las que solo se utilizaron pequeños trozos en el resultado final, lo que da una idea del trabajo realizado para una película que, aparentemente, requeriría una menor inversión de trabajo. La atención en los detalles se observa, según los propios nominados, en una escena en concreto, cuando amanece en el tejado del teatro, y se produce una transición perfecta entre la salida de la multitud del teatro y el despertar de la ciudad con bebés llorando y un nuevo bullicio. Apenas unos segundos pero que contienen una gran cantidad de trabajo detrás. Otro de sus mayores desafíos sería aportar vida al teatro, como suena un patio de butacas y los hierros de un viejo edificio, que parece cobrar vida en la película. Un muy meritorio esfuerzo que, si bien no parte como favorita, no sería descabellado que acabase alzándose victoriosa.

THE HOBBIT: THE BATTLE OF THE FIVE ARMIES

Brent Burge y Jason Canovas por El hobbit: la batalla de los cinco ejércitos

Es la segunda para Burge (que ya fue nominado por La desolación de Smaug) y primera para Jason Canovas. Probablemente aquellos que menores posibilidades tienen de dar la sorpresa, y menos, en comparación con el impecable trabajo de la segunda parte de esta trilogía. A pesar de ello, una película construida en gran parte con CGI requiere de una gran cantidad de trabajo en lo que a sonido se refiere. Desde momentos de introspección, a nieve cayendo suavemente, pies descalzos caminando sobre un suelo frío y duro, una épica batalla o un vibrante dragón volviéndose loco. La intención del equipo, que alaba las facilidades del sistema Altmos, era crean un sonido realmente envolvente, completo y con cuerpo que diere verdadero empaque a la película. Que hasta el más pequeño detalle revoloteara a través de la sala. Peter Jackson ha manifestado que el mejor trabajo de sonido de la cinta se produce no cuando se vuelve escandalosa en medio de una batalla, sino cuando dan un paso atrás y se puede escuchar hasta el más leve de los sonidos, como el aleteo de una pequeña mariposa. Un trabajo meritorio pero sin posibilidad de alzarse con la victoria.

Interstellar

Richard King por Interstellar

Richard King suma su quinta nominación en este apartado tras haber conseguido llegar con Origen, El caballero oscuro, La guerra de los mundos y Master and Commander. Trabajos destacadísimos y merecidamente reconocidos. Aun así, las nominaciones de la película de Christopher Nolan en las categorías de sonido han sido de las más polémicas debido a las quejas producidas al otro lado del Atlántico a causa de la dificultad de que se oyeran ciertos diálogos. Quejas que no trascendieron más allá y que reportan a la cinta dos de las cinco nominaciones técnicas con las que cuenta. Richard King comenta que gran parte del trabajo se hizo como si fuera una película de bajo presupuesto, por tanto, realizando las escenas (el coche a través del maíz, la tormenta de polvo…) sin CGI para que el sonido fuera real. Es decir, para conseguir el sonido del maíz rompiéndose al paso del coche, Richard King y sus ayudantes se subieron a un coche y atravesaron repetidamente un campo de maíz hasta que obtuvieron el resultado deseado. Sin embargo, sus mayores retos se produjeron en el espacio: por un lado, la atmósfera dentro de la nave que es el único lugar donde se producen sonidos y, por el otro, conseguir la sensación de que la nave supera la velocidad de la luz. Una cinta admirable técnicamente que bien podría ver recompensada su labor en estas categorías, si American Sniper cede algún premio Interstellar estará ahí para recogerlo.

Unbroken

Becky Sullivan y Andrew DeCristofaro por Invencible

Angelina Jolie eligió para su segunda película a Becky Sullivan y Andrew DeCristofaro y los lleva a conseguir la primera nominación de sus carreras. La que en su momento parecía una de las grandes favoritas a alzarse con varios Oscar finalmente se quedó en mucho ruido y pocas nueces. 3 nueces como 3 nominaciones. Sin duda, visual y técnicamente la película es impecable y solo le falto el corazón para arrasar. La película es bellísima y el sonido acompaña a una cinta muy definida y clara. Angelina Jolie quería un sonido y música elegantes, pues a pesar de que fuera una película sobre una realidad brutal no quería que nada ensuciara una historia ya de por sí “sucia” y dura. Por tanto, los montadores recurrieron a sonidos muy claros, sencillos en su mayoría, directos y reconocibles, queriendo huir del caos o el exceso de producción de otras cintas hollywoodienses. El empeño fue tal que en una escena concreta en la cual se repiten puñetazos constantemente, Angelina Jolie exigió que ni uno solo de ellos se repitiera. Quería veracidad a la hora de plasmar el horror. Un trabajo sobrio y delicado bien reconocido pero que no se verá recompensado con una estatuilla.

Ganará: American Sniper
Debería Ganar: Interstellar
Molaría que ganara: Birdman