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Los millones de fans de Leonardo DiCaprio reclaman un más que probable oscar para su ídolo por El renacido, aunque no sea su mejor papel. Pero no por ello hay que desdeñar al resto de contendientes de la categoría: Damon, Cranston, Fassbender y Redmayne figuran aquí por derecho propio.

BryanCranston

Bryan Cranston por Trumbo

Uno de los temas favoritos de Hollywood en el cine y en los premios es el mismo Hollywood, y Bryan Cranston (primera nominación) consigue debutar en los Oscar en su primer intento serio de despegarse de su personaje de Walter White como uno de los mejores guionistas que ha dado la industria estadounidense que fue perseguido y encarcelado por su pertenencia al Partido Comunista y que finalmente consiguió que se reconociese su trabajo tras haber escrito grandes guiones como negro. Aunque la película es algo simplona, el retrato que hace Cranston es el de un hombre sensible, coherente, cabezota, disciplinado y muy ingenioso, y da lo mejor de sí mismo a partir de la segunda mitad de la película, cuando Trumbo sale de prisión y tiene que trabajar como guionista de mala muerte para unos hermanos King que lo único que quieren es “dinero y coños”. Es entonces cuando Cranston despega y muestra todas las aristas de un personaje que si no da más de sí es por lo esquemático del guión de John McNamara y lo ramplón de la dirección de Jay Roach. Tiene enfrente grandes actores (sobre todo Helen Mirren, brillante como Hedda Hopper, y John Goodman como Frank King), y  en sus escenas con ellos muestra su versatilidad y sensibilidad como actor. Así, se escapa del Trumbo muchas veces caricaturesco que Roach se empeña en dibujar y ofrece un buenísimo punto de partida para la que puede ser una gran carrera post-Breaking Bad. María Pérez

THE MARTIAN

Matt Damon por Marte

Matt Damon (4 nominaciones, 1 oscar) puede que sea una de las grandes, grandísimas, estrellas del Hollywood actual, pero no es un actor especialmente querido por la Academia. O quizá es que los votantes piensan que aquel Oscar al mejor guión por El indomable Will Hunting (1997) fue un cheque por adelantado. En cualquier caso, Marte (The Martian) supone sólo su tercera candidatura como mejor actor (segunda como protagonista) y ninguna de las anteriores corresponde a sus papeles más conocidos como puede ser el ex agente Jason Bourne, el retorcido policía de Infiltrados o la esforzada transformación de El soplón. Pero es cierto que la película de Ridley Scott le ha dado una oportunidad sólo al alcance de su talento y su carisma: el papel de un hombre abandonado en medio de la nada. Durante la mayor parte de la cinta, vemos a Damon en lo que en otras manos hubiera sido un eterno monólogo y aquí son retales de una vida en soledad en la que su personaje lucha, ríe, hace el ganso o se desespera, todo en soledad pero en la dulce compañía del espectador en una complicidad sólo alcance de talentos como el de suyo. El Oscar de interpretación esta vez tampoco va a caer, pero está un poco más maduro. Fernando de Luis-Orueta

Leonardo-DiCaprio-El-renacido

Leonardo DiCaprio por El renacido

Es el hombre de la noche, el objetivo de todas las miradas, el actor que ocupará más planos durante toda la gala. Todo el mundo quiere que gane Leonardo DiCaprio (seis nominaciones). Se ha instaurado una especie de clamor popular que exige una estatuilla para el actor de El renacido, su sexta nominación después de las que obtuvo por El lobo de Wall Street (doble, porque también compitió como productor) por Diamante de Sangre, por El aviador y por su papel secundario en ¿Quién ama a Gilbert Grape? Y la pregunta es… ¿Será esta la definitiva? ¿Se lo merece realmente? Parece que no tiene rival, se ha llevado el Globo de Oro, el BAFTA, el premio de la crítica, el de sindicato de actores… Y además entre los otros nominados no hay un rival verdaderamente fuerte. Michael Fassbender y su Steve Jobs sería la otra opción ganadora pero visto el caso que la Academia ha hecho a la película de Danny Boyle es bastante improbable que se lo lleve. Así que sí, esta vez es la definitiva.  Su interpretación del explorador Hugh Glass es devastadora, lo fue para el actor y lo es para cada espectador que entra en la sala a ver como su personaje sufre toda clase de adversidades. DiCaprio se vuelve a exponer como lo hizo en El lobo de Wall Street, se arrastra (y esta vez no es por un atracón de quaaludes), babea, sangra, se congela, devora carne cruda, se tira al río, mata, monta a caballo… Es innegable el esfuerzo físico y psicológico del actor y todo apunta a que esta vez su nombre sí estará escrito en el sobre. Pedro Moral

Fassbender

Michael Fassbender por Steve Jobs

El rebosante talento de Michael Fassbender (2 nominaciones) y esa implicación física que destilan todos sus personajes son aspectos que juegan tan a favor como en contra de las consecuencias de su trabajo. Mientras su nivel interpretativo es absolutamente incuestionable y lo acerca al público más exigente convirtiéndose en garantía de calidad, su riesgo actoral asumiendo papeles atípicos que suponen un salto sin red lo alejan del establishment de galardones de cine. Su Steve Jobs no es una excepción: pocos personajes más mediáticos que el creador de Apple y cofundador de Pixar, a la altura del reto que supone encarnar la parte humana y personal de un ambicioso magnate a los mandos de una faraónica marca personal. Con estos mimbres, nos encontramos en un año en el que Fassbender, considerado ya un intérprete de reputado prestigio, no necesita un reconocimiento que algún compañero de categoría lleva tiempo reclamando. Probablemente sea el tiempo de dejar espacio, pero nunca podremos sacar de nuestra retina que este año (como muchos otros), merecía la estatuilla como el que más. Saldremos de dudas el domingo. Pablo López

Eddie Redmayne

Eddie Redmayne por La chica danesa

El último proyecto de Tom Hooper no ha logrado el peso que se esperaba en la temporada de premios. Una presencia mucho menor que El discurso del rey pero también que Los miserables. Sin embargo, sus actores protagonistas han sido nombrados sin falta en cada uno de los premios, siendo Alicia Vikander la más beneficiada del dúo. Eddie Redmayne (2 nominaciones, 1 oscar) no ha conseguido materializar ninguna de sus nominaciones y tampoco consiguió ninguna mención en los premios de la crítica que de octubre a diciembre eligen lo mejor del año. Por tanto, parece difícil que revalide su victoria del año pasado, que consiguiera gracias a La teoría del todo. Un papel que en otro año sería carne fácil de premio, a pesar de ser una interpretación descarnada y valiente. El actor da vida a , el primer hombre en someterse a una operación de cambio de género. Un papel complicado, un personaje que muta de Einar Wegener a Lili Elbe y que lejos de una heroína contra viento y marea nos presenta a una Elbe egoísta, necesariamente egoísta, no le queda otra opción que poner sus necesidades por delante de las de los demás, incluida su mujer Gerda wegener. Existe en cada frase de Eddie Redmayne un ápice de culpa, terror y emoción.  Alejándose de estereotipos y permitiendo a Lili descubrirse en cada mirada y en cada gesto, Eddie Redmayne logra una interpretación compleja e incómoda. Este no será otra vez su año, pese a merecerlo, pero seguro le veremos en ediciones venideras. Luis Fernández Ferreira

Ganará: Leonardo DiCaprio por El renacido
Debería ganar: Leonardo DiCaprio por El renacido
Molaría que ganara: Leonardo DiCaprio por El renacido