La 74ª edición del Festival de San Sebastián acogerá en su sección Klasikoak una retrospectiva del director, guionista y novelista francés José Giovanni, representantes más insignes del polar francés, junto a autores como Jean-Pierre Melville o Jacques Deray, con los que colaboró estrechamente en la primera mitad de los años 60. Este ciclo de películas se proyectará con la colaboración de la Filmoteca Española y vendrá acompañado de un libro sobre el cineasta escrito por el periodista y escritor especializado en música y cine Felipe Cabrerizo, colaborador habitual del festival, que se encargó de la presentación de las películas de esta retrospectiva en ediciones anteriores, como en la de la edición 73ª dedicada a Lillian Hellman.
Nacido en 1923, José Giovanni fue antes autor de novelas policiacas, cuyo éxito inmediato llevó a que las adaptaran inmediatamente al cine, gracias a la editorial Gallimard que le incluyó en su prestigiosa colección Série Noire. De hecho, fue el insigne Jacques Becker quien se fijó en su novela La evasión, en la que contaba su estancia en prisión, donde ingresó acusado de asesinato. Becker contó con él como coguionista en Le Trou (1960), la que sería su última película. Otras tres de sus novelas fueron adaptadas por directores como Claude Sautet (A todo riesgo, 1960), Jean-Pierre Melville (Hasta el último aliento, 1966) y el hijo de Jacques Becker, Jean (Un tal La Rocca, 1961). Tras estas, en 1963, empezó una fructífera colaboración en los guiones con los directores Jacques Deray y Roberto Enrico que duró hasta 1968 y que se materializó en siete largometrajes, y su debut tras la cámara se produjo en 1967 con La ley del superviviente. Su estilo es crudo y directo, muy físico, y en sus películas abundan asesinos a sueldo, polis de barrio, robos a gran escala o ladrones marginales en historias en las que se exaltan los códigos de honor de los hampones, de la amistad, de la virilidad.
Giovanni dirigió quince películas, dos telefilmes y episodios sueltos en alguna serie. Entre ellas destacan Caza sin cuartel, Último domicilio conocido, La puerta cerrada, El clan de los marselleses, Dos hombres en la ciudad, Alias el gitano y Une robe noire pour un tueur. Su útltimo filme fue Mi padre (2001) –coescrito con Bertrand Tavernier–, en el que reflexionó desde la ficción sobre aspectos determinantes de su propia vida.

