Las películas Camino, de Javier Fesser; Che: El argentino, de Stephen Soderbergh; La conjura de El Escorial, de Antonio del Real; Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda; y Sólo quiero caminar,
de Agustín Díaz-Yanes, compiten por el Premio José María Forqué a la
mejor película del año, que se entregará el próximo 14 de enero. Es la
primera ocasión en que estos galardones se entregan antes que los Goya. Con esta medida se pretende crear una suerte de temporada de premios
similar a la que se produce en EE UU.

Si la carrera hacia los Oscar se calienta con los Globos de Oro, los
premios de los diferentes gremios profesionales o los galardones del
cine independiente, el camino hacia los Goya quiere cobrar nuevo
impulso con la entrega de los Forqué. Hasta ahora, estos galardones se
entregaban a mediados de mayo, pero por lo general las películas
nominadas solían ser las mismas que en los Premios de la Academia, con
lo que su entrega resultaba enormemente extemporánea. El año pasado,
por ejemplo, El orfanato se
alzó con el Forqué a la mejor película el 7 de mayo, más de cuatro
meses después de haber caído derrotada en los Goya y a los ocho meses
de su estreno comercial.

En los 13 años que se viene fallando el Forqué, la premiada ha
coincidido con el Goya a la mejor película en ocho ocasiones, si bien
en los dos últimos años han divergido (El laberinto del fauno y El orfanato en los Forqué frente a Volver y La soledad en los Goya).

Desde 1996, Egeda distingue con el Premio Cinematográfico José María
Forqué a la mejor película del año y al mejor largometraje documental o
de animación. Además, en la misma ceremonia, se hace entrega de la
Medalla de Oro de Egeda a la trayectoria profesional de un productor.