Hilary Swank en 'Amelia'
Hace poco veíamos el trailer de Amelia, un biopic de la aviadora Amelia Earhart, dirigida por Mira Nair. Las primeras reacciones que podemos recoger de la prensa cinéfila vienen a coincidir en que si bien la película parece un tanto tópica, la interpretación de Hilary Swank promete ser fascinante. En un año que se prevé bastante flojo en el apartado de actriz protagonista, Swank parte como clara favorita.

Tal y como se están planteando los estrenos a finales de año, no parece a simple vsta que vayamos a ver una gran interpretación protagonista femenina, como las pasadas Marion Cotillard (La vida en rosa), Helen Mirren (La reina) o Kate Winslet (El lector). Más bien pensamos que el Oscar puede orientarse hacia papeles más secundarios para las actrices, tipo Reese Witherspoon (En la cuerda floja). Veamos qué actrices parecen tener posibilidades.
 
Ya a principios de año en Cannes, la crítica destacó la interpretación de Abbie Cornish por Bright Star (una película que ahora con 10 nominadas yo doy prácticamente por nominada). La buena recepción crítica del filme y la fina mano de Jane Campion con sus actrices le van a dar muchos puntos de cara a la nominación. No olvidaría igualmente a la británica Carey Mulligan, cuyo papel en An Education, ha sido ya despuntado por la prensa especializada. Charlotte Gainsbourg ganó el premio a mejor actriz en Cannes por Anticristo pero la repugnancia que despierta la cinta de Lars Von Trier a buen seguro lapidará cualquier oportunidad. Eso por descontado. Rachel Weisz podría optar con Ágora (algo que me encantaría pues es una actriz maravillosa) pero su reciente Oscar por El jardinero fiel y las tibias críticas pùeden jugar en su contra. Emily Watson por Within the Whirlwind puede (y debería) entrar también al protagonizar un duro biopic de época. Sin embargo, el marcado carácter europeo de la cinta podría dejarla como Imelda Staunton con El secreto de Vera Drake. Por último, cabría considerar a Audrey Tatou encarnando a Coco Chanel en un pufo de crítica absoluto o Jennifer Conelly haciendo de sufrida esposa en Creation (ya ganó su Oscar por hacer de sufrida esposa).
 
Por tanto, no parece que de todas ellas vaya a tirar el Oscar. Da la impresión de que si son nominadas ya pueden darse con un canto en los dientes. A partir de aquí dos interpretaciones pueden prestar batalla. Saoirse Ronan, la joven nominada por Expiación, es el centro de la trama de Desdel el cielo, la gran favorita de este año. Con todo, su corta edad y los rumores sobre su promoción en secundaria son argumentos más que suficientes para desestimar sus posibilidades. Y por último está la mujer de la que todo el mundo habla: Michelle Pfeiffer. Nominada en tres ocasiones al Oscar por Las amistades peligrosas, Los fabulosos Baker Boys y Love Field, Pfeiffer hace un regreso al cine por todo lo alto con Chéri, una comedia de vestidos dirigida por Stephen Frears (La reina). Si bien es común a todos que la Academia le debe un Oscar (sobre todo, por su Catwoman de Batman vuelve) quizás Chéri no sea un buen vehículo: comedia ligera, estrenada hace mucho tiempo y sin posibilidades de optar a Oscars importantes.
 
Por último nos queda Hilary Swank que encarna a Amelia Earhart, un personaje muy conocido en EEUU, en un biopic con un gran presupuesto detrás, que reúne a otras estrellas como Richard Gere o Ewan McGregor, con un importante mensaje feminista y de la que ella es la absoluta estrella. Además a diferencia de sus oponentes, es una interpretación que añade mímica, gestos, cambio de voz, de acento, de maquillaje, vamos, lo que le suele gustar a la Academia. El único peligro que tiene la actriz son sus previos triunfos con Boys don’t cry (1999) y Million Dolar baby (2004). Entre sus dos Oscars sólo transcurrieron cinco años. ¿No es curioso que cinco años después del segundo, vuelva a tener opciones? Si bien dudamos que la Academia se rinda ante una tercera estatuilla, también es cierto que hoy por hoy tiene más argumentos para ganarlo que para perderlo. Hilary nos ha dado muchas veces razones como para sorprendernos, porque esta actriz de carrera irregular es una rareza de Hollywood que se hace pura dinamita con los retos. Mientras el resto de actrices pelean por ganar un Oscar con papeles convencionales, Hilary se los lleva por construir esos personajes que ninguna Sandra Bullock, Reese Witherspoon, Nicole Kidman o Julia Roberts osarían aceptar.