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El anfitrión de la ceremonia cuenta en su programa de televisión su visión del error histórico que ha sacudido los Oscar

Jimmy Kimmer apovechó su programa de televisión de ayer lunes para explicar desde su posición de anfitrión de la gala de los Oscar el trágico error que llevó a anunciar como ganadora a La La Land cuando el premio a la mejor película era para Moonlight.

Sobre estas líneas, el vídeo del programa y a continaución, su traducción:

“Yo no sé si lo sabéis, pero anoche presenté los Oscar. ¿Alguno lo habéis hecho antes? Dejadme que os cuente cómo va. Salvo por el final, es algo bastante divertido. Fue genial, estábamos allí pasando el rato y de repente, nadie sabe cómo, se convirtió en un programa de esos donde se hacen test de paternidad y se da el resultado delante de las cámaras. Desde que acabó Perdidos no se había vuelvo a ver un final así de raro en televisión.

Estoy seguro que ya habréis escuchado que La La Land fue simultáneamente la mayor ganadora y la mayor perdedora de la noche. Sabes que estás viviendo una noche extraña cuando la palabra “sobre” es trending topic en Twitter. En caso de que os lo perdierais, Warren Beatty y Faye Dunaway fueron invitados a la ceremonia porque era el 50 aniversario de la película Bonnie y Clyde y la Academia les pidió que presentaran el premio a la mejor película. Es el gran premio de la noche, así que ambos salieron con el sobre en las manos y bueno, así es como empieza la historia.

Mirándolo así a tiempo pasado lo que sabemos es que Warren estaba confundido con lo que aparecía en el sobre, así que se lo pasó a Faye para que lo leyera. En otras palabras, Clyde tiró a Bonnie bajo las ruedas del autobús. Fue un gesto muy astuto. Muy astuto.

Así que Faye anuncia La La Land, lo que tiene todo el sentido porque era la favorita para ganar, y los productores de La La Land subieron al escenario. Lo normal cuando piensas que has ganado. Ahí estaban Jordan Horowitz, Marc Platt y Fred Berger dando sus discursos y yo sentado con el público viendo a esta gente porque mi plan era terminar el show desde allí, desde el patio de butacas, sentado al lado de Matt Damon. Aprovecho para aclarar que no importa de quien fuera la confusión sobre quién ganó, lo imporante es que Matt Damon perdió. Fue un perdedor.

El caso es que estábamos sentados ahí y de repente vemos que algo raro empieza a pasar en el escenario. Entonces Matt se gira y me dice: “Creo que he escuchado al regidor gritar que han dicho mal el nombre del ganador”. De hecho, el regidor salió al escenario, que es algo que nunca pasa. Lo primero que pensé fue: “Bueno, ahora saldrá algún presentador a aclarar qué ha pasado” y de repente recordé que, ¡oh!, yo era el presentador. Así que subí las escaleras y tan pronto como subí, ocurrió esto.

Da un poco de miedo, ¿verdad? Ese era el productor de La La Land que creía que había ganado y que estaba ahí de pie, con el Oscar en la mano… Lo primero que me pasó por la cabeza fue decirle que cogiera su Oscar y se fuera corriendo. Pero no lo hizo, y entonces llegó la confusión total. El público estaba confuso, la gente que estaba a mi alrededor en el escenario estaba confusa, di por hecho que todo el mundo estaba confuso en casa, y se suponía que tenía que hacer algo porque nadie estaba haciendo nada. Y entonces Beatty se acercó al micrófono para hacerlo.

Así que ahí lo tenéis, Moonligth ganó el Oscar a la mejor película. Así que ahora teníamos a los productores de dos películas en el escenario y nadie sabía quién demonios era quién, y ahí estaba yo como un idiota, sintiéndome mal por esos tíos y a la vez esforzándome por no reírme. Y de repente veo a Denzel Washington en primera fila haciendo gestos para llamar mi atención y veo que está apuntando a alguien detrás de mí y gritando “¡Barry!”. No entendía nada. Así que miré hacia atrás y ví que Barry Jenkins, el director de Moonligth, estaba detrás de mí y Denzel solo quería que me quitara y le dejara soltar su discurso, algo que tenía todo el sentido. ¡Gracias a Dios que estaba allí Denzel para poner orden! Le hice caso, acerqué a Barry al mircrófono, que soltó un discurso brevísimo, y de nuevo me encontré con un escenario lleno de gente sin saber qué hacer, y así terminó todo.

Según salíamos del escenario, la gente empezó a acercárseme para preguntarme si había contratado a un bromista y yo insistía en que no era cosa mía. Si hubiera contratado a un bromista no habría puesto el nombre mal dentro del sobre, sino un cupón de vale por un masaje con final feliz.

Por cierto, los productores de La La Land fueron muy amables tanto en el escenario como fuera de él. Estuvieron sosteniendo los Oscar todo el rato, en plan custodia compartida, y luego no pidieron acordar visitas ni nada por el estilo.

Así que al terminar la emisión, me acerqué otra vez a la sala donde descansaban los invitados para hablar con Warren porque todavía nadie sabía muy bien qué había pasado. Y él me enseñó la prueba. Ya sabéis que cuando hacéis un show de este tipo no solo eres el presentador, sino el detective principal. Eres como el sheriff de la noche. Warren Beatty podría estar en prisión ahora mismo si yo hubiera querido. Pero la tarjeta decía “La La Land, Emma Stone”. Lo que es raro porque Emma estaba en la sala de prensa diciendo esto” ídeo de Stone en la sala de prensa].

Así que ella dijo que ella tenía la tarjeta, pero yo estaba con Warren y él tenía la tarjeta también. Vamos, que los dos tenían la tarjeta porque resulta que de cada categoría hay un sobre oficial y otro de repuesto simplemente para hacerlo todo más confuso. Así que los notarios dieron a Warren el sobre equivocado y se disculparon por ello. No fue culpa de Warren Beatty. De Faye Dunaway tampocó, porque se escapó pitando en cuanto se descubrió lo que había pasado. Y yo me pasé el resto de la noche respondiendo preguntas sobre eso. Así que sí, fue una gran noche. Desde luego que lo fue”.