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Las de mejor reparto y mejor actor/actriz invitado son las categorías de interpretación cuyos premios se entregan en la ceremonia de los Emmy técnicos y artísticos, que se celebrará el próximo 16 de agosto en el Nokia Theater de Los Ángeles. En esta ocasión, las nominaciones reproducen casi al dedillo las de las categorías principales.

Mejor reparto en serie dramática

The Good Wife

Por Bernardo Pajares. Nadie duda a estas alturas de que el punto fuerte de The Good Wife son las sólidas interpretaciones de sus actores, tanto fijos como episódicos. Tiene mucho sentido que, siendo un serie tan coral, el reparto que lidera la enorme Julianna Margulies aparezca en este podium desde que se estrenase su primera temporada en 2010. Con Mad Men más fuera de juego que nunca, estaría bien ver el trabajo de casting de Mark Saks reconocido por primera vez en forma de estatuilla. Nina Gold y Robert Sterne también pueden decir que conocen la sensación de quedarse a las puertas, ya que se enfrentan a su cuarta nominación consecutiva como directores de casting de Juego de Tronos. Tan coral como la primera, en la cuarta temporada se ha anotado tantos como la incorporación de Pedro Pascal, excelente en su encarnación -¡ay!- del príncipe Oberyn, o la confirmación de que Diana Rigg y Natalie Dormer son más que un soplo de aire fresco, son las aliadas en la ficción de los que estamos al otro lado de la pantalla. Con este panorama, no parece probable que Julie Schubert y Laray Mayfield repitan la victoria del año pasado con House of Cards, un engranaje perfecto en el que es imposible obviar que sobresalen Robin Wright y, sobre todo, Kevin Spacey. Pero hablaremos de esta pareja en los próximos días. Llama la atención, por otra parte, que los Emmy hayan esperado hasta última hora para nominar a las directoras de casting de Breaking Bad. Quizá hasta ahora no habían caído en que la serie es, le pese a quien le pese, más que Bryan Cranston y Aaron Paul. Pero aquí se juzgan los últimos ocho episodios, y ha sido en ellos donde más han brillado secundarios como Dean Norris, R.J. Mitte o Jesse Plemons. ¿Qué nos queda? True Detective, que tiene como gran baza a Woody Harrelson y Matthew McConaughey en sus mejores trabajos hasta la fecha. Está por ver si el plus de haber fichado a Michelle Monaghan (la única que les hace sombra, teniendo en cuenta lo limitados que están Michael Potts y Tory Kittles, perennes detrás de una mesa) es mérito suficiente para premiar al equipo de casting de la serie, que tendrá que agudizar la puntería para estar a la altura del “hype” que se ha creado en torno a la segunda temporada.

Ganará: True Detective
Debería ganar: The Good Wife

Mejor reparto en serie de comedia

veep

Por Pedro Moral. El reparto que más risas ha provocado durante los últimos años es el que componen los excéntricos miembros de la familia de Modern Family. Lo ganó en los Emmys de 2010 pero desde entonces se le ha escapado. ¿Injusticia? Bueno, hay que repartir y tanto Girls como Glee como Rockefeller Plaza se lo merecieron en los últimos años. Es complicado que la serie de Steven Levitan y Christopher Lloyd se vuelva a llevar este premio. Es el momento quizá de que Veep se alce con este Emmy que aún no tiene. Por varias razones, porque esta tercera temporada ha sido sublime, porque ya es hora de que el premio a Julia Louis-Dreyfus y las nominaciones a Anna Chlumsky se traduzcan en el reconocimiento a este reparto, porque no se pueden obviar las maravillosas actuaciones de las estrellas invitadas y porque secundarios como Matt Walsh, Sarah Sutherland o Kevin Dunn son una auténtica delicia. La nominación de Orange is the new black es en parte debida a su estado de serie revelación y previsiblemente triunfadora de los premios este año. Sin embargo Taylor Schilling o Natasha Lyonn, a pesar de su fuerza, son aún lo mejor de un reparto que todavía tiene que explotar. Nurse Jackie es ya una serie veterana en estos premios, Edie Falco fue el gran reclamo en un principio, la que fue mujer de Tony Soprano tenía una serie solo para ella en la que demostrar (por si alguien no lo sabía) que es una de las mejores actrices de la historia de la televisión estadounidense. Cinco años después de su estreno los actores secundarios como Merritt Wever, el fantástico Paul Schulze o las nuevas incorporaciones como la maravillosa Julie White le han comido el terreno a Falco, y eso es una gran noticia. Por último es una gran noticia ver al reparto de Louie optando a este premio. Desde Louie CK hasta sus dos hijas Hadley Delany y la increíble Ursula Parker (la niña más inquietante y dulce que ha dado la televisión en décadas) pasando por actores invitados como F. Murray Abraham, Jeremy Renner, Jerry Seinfeld...

Ganará: Veep
Debería Ganar: Veep

Mejor reparto en miniserie o telefilme

TheNormalHeart

Por María Pérez. Una de las grandes bazas con las que juega American Horror Story es que los actores fijos, los que han aparecido en las tres temporadas (o en dos de ellas), parecen dispuestos a meterse a ciegas donde los creadores Ryan Murphy y Brad Falchuk tengan a bien pedirles que se metan. Gracias a ellos Jessica Lange ha recuperado su estatus de estrella e incluso ha ascendido a la categoría de diva. Lo mismo pasa con Frances Conroy, que sin pasar por estrella. alcanzó el de diva con A tres metros bajo el suelo y lo ha vuelto a conquistar con AHS. Y Sarah Paulson está a puntito de alcanzar ese nivel también. Además, en esta ocasión el planteamiento obligaba a los creadores a contratar a actrices que fueran igual de fabulosas (porque de eso va la temporada), y para eso llamaron a Kathy Bates y Angela Bassett. La Bates nunca falla, pero lamentablemente la Bassett sale mal parada de la comparación, no por falta de carisma, sino porque la serie no sabe muy bien qué hacer con ella. En cuanto a las jóvenes Taissa Farmiga y Emma Roberts, a pesar de que las cámaras se detienen largamente en su rostro para mostrar su juvenil belleza, carecen del empaque de todas las anteriores ese “cuando tú vas yo vuelvo de allí” que sólo se adquiere con experiencia, lo que les impide competir. Los hombres, salvo el gran Lance Reddick como Papa Legba, uno de los mejores personajes de Coven, son poco más que perros guardianes de mujeres que se defienden muy bien solitas. Y Denis O’Hare, cuya inquietante aparición siempre se espera y desea. Fargo, la película, tenía un magnífico reparto, y eso era una gran parte de su éxito. La serie, sin intentar copiarlo, ha logrado un elenco carismático y muy adecuado, encabezado por el inglés Martin Freeman como agente de seguros de débil voluntad que se carga a su esposa y la joven Allison Tolman, la policía que lleva el caso, que merecería un Emmy sólo por sus expresiones faciales. El personaje inexistente en la peli pero que sí está en la serie es el del psicópata Lorne Malvo, interpretado magistralmente por Billy Bob Thornton. Y luego están las parejas de opuestos: los dos matones de poca monta y los dos agentes del FBI, el agente de policía que interpreta Colin Hanks y que replica aTolman, etc. En conjunto, un gran reparto que participa del mismo juego de equilibrio que el guión de la serie y que aporta, nunca resta. The Normal Heart basa uno de sus atractivos en su reparto lleno de grandes estrellas y caras muy conocidas. Gran parte de la responsabilidad recae en Mark Ruffalo como Ned Weeks, que lleva el peso de la película sin tener por qué hacerse querer desde el principio; es irritante y faltón, está abroncando a todo el mundo siempre, y sus arengas no caen bien, pero su sufrimiento lo deja bien explicado, y sobre todo sus razones: no se consigue nada siendo agradable. Todos los que aparecen junto o en contra de él (Taylor Kitsch, Matt Bomer, Jonathan Groff…) participan, suman y añaden atractivo al conjunto; Julia Roberts parece que se encuentra cómoda en su papel de tocapelotas que ya exploró en Agosto y Jim Parsons está especialmente brillante como Tom Boatwright. Siempre he alabado la peculiaridad del método británico de interpretación frente al estadounidense de conseguir más con menos. Darle al gesto y al tono la medida justa para que se aprecie, pero no forzarlo para que no se note sobreactuado, y sobre todo acompañado de un gran trabajo de voz que base su expresividad en lo mismo, es una cualidad que comparten los dos protagonistas de Sherlock, quizá más en el caso del grandioso Benedict Cumberbatch (además, con esa voz, quién necesita sobreactuar) que en el de Martin Freeman. A ellos añadimos a Amanda Abbington, una buena parte de las sorpresas finales de este capítulo, que construye con Freeman una relación de matrimonio que hasta este capítulo no se detallaba más allá del amor y el cariño; el villano incorporado en este capítulo interpretado por Lars Mikkelsen (hermano mayor de Mads e igualmente inquietante); y el resto de actores que han sabido ganarse un puesto en la serie a lo largo de las tres temporadas (Lindsay Duncan, Rupert Graves, Mark Gatiss, Una Stubbs…). Por último, Treme nunca ha sido una serie de grandes personajes con grandes arcos dramáticos; siempre ha estado más preocupada por la autenticidad que por contar una historia, por capturar lo que significa vivir en un estado constante de recuperación de una ciudad y sus individuos que se conquista paso a paso. Treme tiene la cadencia de la vida. Sus personajes están, viven y se relacionan. Y eso es lo que precisamente favorece el magnífico reparto: aunque no falten caras conocidas (Wendell Pierce, Melissa Leo, Clarke Peters, Steve Zahn, Khandi Alexander…), es una obra colectiva creada a muchas manos y muchas voces a partir del vacío dejado por la destrucción.

Ganará: The Normal Heart
Debería ganar: Treme