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Por Bernardo Pajares. Parece que True Detective es la única de las series nominadas que podría ensombrecer la última gran noche de los Emmy para Vince Gilligan, que volvería a encumbrar a Breaking Bad como la mejor serie dramática. Intentarán impedirlo Juego de Tronos, que ha satisfecho a crítica y público en su cuarta temporada, la ficción de ITV y PBS Downton AbbeyHouse of Cards y Mad Men, que concurre por penúltima vez a los premios.

Analisis Emmy 2014. Drama

Juego de Tronos

Como ocurría ya en 2013, la mezcla de épica y fantasía de HBO parte como líder esta noche con 19 candidaturas, por encima de Fargo y American Horror Story: Coven, que van en cabeza en las categorías de miniserie y comedia con 18 y 17 nominaciones respectivamente. Una vez más, los guiones basados en las novelas de George R.R. Martin han traído muertes inesperadas. Eso sí, cada vez la audiencia es más consciente de que no se puede encariñar con ningún personaje. Juego de Tronos no es sólo la monumentalidad del espectáculo visual que ofrecen sus batallas. A poco que uno vea más allá encontrará señales claras de que la esencia de la serie es profundamente política. La crítica ha respaldado esta cuarta temporada, que además ha cosechado sus mejores índices de audiencia. Pero iniciábamos este párrafo mencionando que, como el año pasado, partía como líder. En este punto hay que recordar también que dos premios técnicos fue lo que se acabó llevando. ¿Se repetirá esta vez lo mismo? Este mensaje en Twitter de George R.R. Martin sobre su competidor más directo, Breaking Bad, después de ver “Ozymandias”, es bastante clarificador: “Increíble serie. Increíble episodio el de anoche. Es un puñetazo en el estómago. No hay forma humana de que alguien pueda vencer a Breaking Bad el año que viene, cuando su última temporada esté en la competición. Walter White es un monstruo mayor que cualquiera de los que hay en Poniente. Tengo que hacer algo al respecto.”

Analisis Emmy 2014. Drama

House of Cards

Si David Fincher dirigía el piloto y el segundo capítulo de la serie, esta segunda temporada ha contado detrás de la cámara con nombres como Carl Franklin (The Newsroom), James Foley (Hannibal), Jodie Foster o Robin Wright. La serie pionera en emitirse en streaming vía Netflix ha conseguido afianzar su éxito y nos ha enseñado durante esta segunda entrega la estrategia de ataque y contraataque. Beau Willimon lidera un equipo de hábiles guionistas que, partiendo de la miniserie escrita por Andrew Davies y Michael Dobbs para la BBC en 1990, han conseguido crear un protagonista que golpea provocando miedo y admiración a partes iguales, sin subestimar en ningún momento la inteligencia del espectador, al que Kevin Spacey habla cara a cara, rompiendo la cuarta pared de manera magistral. En el cuaderno de citas de Frank Underwood anotamos esta que nos dejó en el “Episodio 22” (el noveno de esta temporada): “El camino hacia el poder está pavimentado de hipocresía. Y víctimas. Nunca te arrepientas”. Con Breaking Bad como caballo ganador en la competición de este año, no auguramos que la serie Netflix se lleve el Emmy a mejor drama, pero no hay que olvidar las tres estatuillas (de 9 a las que optaba) que ganó en la edición anterior. Esta vez opta a 13.

Analisis Emmy 2014. Drama

Breaking Bad

La cadena estadounidense AMC estrenaba en 2008 una serie atípica que contaba como protagonista con un anodino profesor de química de un instituto de Albuquerque (Nuevo México). Un diagnóstico de cáncer ponía en marcha un plan en su mente para cubrir a su familia cuando él faltase con dinero rápido, proveniente de la fabricación casera de metaanfetamina en una caravana. Temporada tras temporada, la ficción supo reinventarse y llevar a un Walter White orgulloso de sí mismo hasta los infiernos en un arco vertical. Hoy es, con Los Soprano y The Wire, una de las series más innovadoras y de mayor calidad que se han producido en lo que va de siglo y tiene todas las papeletas para revalidar su triunfo en los Emmy de 2013.

Analisis Emmy 2014. Drama

True Detective 

Los ocho capítulos de suspense policiaco en Louisiana que conforman la primera temporada de True Detective vienen a llenar el hueco dejado por Homeland, que dio la victoria a Showtime en 2012. ¿Su punto fuerte? La hipnótica ambientación estética y sonora, esta última obra y gracia de T. Bone Burnett (O Brother, A propósito de Llewyn Davis). La nueva apuesta de HBO no ha resultado ser tan redonda como apuntaban los primeros episodios, si bien las estupendas interpretaciones de Matthew McCounaghey, Woody Harrelson (ambos productores ejecutivos de la serie) y, por qué no decirlo, Michelle Monaghan, son el gancho para mantener la atención durante una primera temporada más que notable en su conjunto. De Nic Pizzolatto y Cary Fukunaga depende lo que pase con True Detective en la segunda, cuyo estreno acaban de confirmar para el verano de 2015.

Analisis Emmy 2014. Drama

Downton Abbey

El público más que fiel de una de las favoritas en los Emmys le ha valido una vez más la nominación en la categoría reina, pese a las predicciones que la eliminaban este año del sexteto finalista, lo que habría dejado un puesto libre para Masters of Sex, The Americans o incluso Orphan Black (que ni siquiera consiguió colar a su protagonista, Tatiana Maslany, entre las nominadas). Esta es la cuarta nominación de Downton Abbey desde 2011, año en que se alzó con el premio a mejor miniserie.

Analisis Emmy 2014. Drama

Mad Men

Desde el síndrome de abstinencia del que espera la despedida definitiva de Mad Men, diré que la ficción de AMC ganadora de tres Emmys consecutivos a mejor drama entre 2009 y 2011 es para el espectador que la sigue desde su inicio como un café bien servido. Acostumbrados a su temperatura, su aroma y su sabor habitual, la primera tanda de episodios de la séptima temporada ha dejado a sus seguidores a medias. La estrategia de partir en dos la temporada funcionó con Breaking Bad porque el primer final estuvo muy arriba (la muerte de Mike y el descubrimiento del libro de Walt Whitman con las iniciales en el baño), pero diferente ha sido el caso de la serie de Matthew Weiner, mucho más pausada. Sterling Cooper Draper Price pasa por un su momento más complicado a la vuelta de Don (Jon Hamm) de su forzoso exilio laboral. Su matrimonio con Megan (Jessica Paré), que ha resistido milagrosamente la distancia física, tiene los días contados. Peggy (Elisabeth Moss), cada vez más sola, aprende a estar por encima del que antes fue su jefe y disfrutar de sus nuevos logros en el mundo masculino de la publicidad, mientras una adolescente Sally Draper (Kiernan Shipka) continúa explorando, rebelde, el mundo de los adultos. Independientemente de cómo le vaya en la ceremonia que se emite mañana por la noche, Mad Men es historia y entrará, sin duda, en el podio que ya ocupa Breaking Bad. Mientras, seguiremos esperando ese buen café.

Ganará: Breaking Bad
Debería ganar: Breaking Bad