OSCATLÓN 2012: Película de animación

OSCATLÓN 2012: Película de animación

El buen año que ha tenido el cine de animación se ve perfectamente reflejado en las nominadas en esta categoría, donde prácticamente todas han sabido ganarse el favor de la crítica y del público. Parece partir como favorita el proyecto más personal y arriesgado de los cinco, el Frankenweenie de Tim Burton, pero no podemos perder de vista al resto de nominadas, en especial a las obras de los dos gigantes de la animación, el homenaje al mundo del videojuego de Disney en ¡Rompe Ralph! y el canto a la rebeldía de Pixar en Brave. Algo más descolgadas parecen llegar la británica Piratas! y El alucinante mundo de Norman, las dos representaciones de la animación en stop-motion de la categoría.

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Brave (Indomable)

Pixar, el gigante de la animación que se ha hecho dueño y señor de esta categoría (han ganado seis de las once veces que se ha entregado esta estatuilla), se postula este año al premio con la que ha sido considerada una de sus obras menos sobresalientes, Brave. Dirigida por Mark Andrews y Brenda Chapman, la decimotercera película de la compañía plantea un canto a la rebeldía y una ruptura con el prototipo de princesa casadera que hemos encontrado en muchos clásicos de animación. Al frente de este planteamiento nos encontramos a Mérida, una jovencita que lucha por ser dueña de su propio destino y no sentirse atada a la obligación de aceptar un marido impuesto por el reino. Si bien es cierto que en cuanto a la animación y la puesta en escena Pixar no defrauda en absoluto, consiguiendo un diseño de personajes dotados de un realismo y un nivel de detalle a la altura de muy pocos (hay que destacar, por ejemplo, el majestuoso trabajo de animación de la cabellera de Merida), también es verdad que a la hora de profundizar en su historia, esta vez, se han quedado cortos. El relato que nos ofrecen en rara ocasión va más allá de una superflua reflexión sobre la libertad de elección, centrándose en exceso en los problemas en la relación entre Mérida y su madre y desdibujando un contexto que viaja entre la épica y la fantasía y que podría haber dado mucho más de si. Para una compañía que nos tiene acostumbrado a historias mucho más redondas, Brave no termina de dar la talla y no parece la más firme candidata al premio.

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Frankenweenie

Tim Burton firma con esta una de sus cintas más alabadas tras afrontar varios fiascos creativos de forma consecutiva con películas tan flojas como Alicia en el país de las maravillas o Sombras Tenebrosas. Y para esto el excéntrico director norteamericano se ha remontado casi treinta años atrás, revisando su propia filmografía y recuperando una de las primeras historias que dirigió en forma de cortometraje y la que se ha convertido en una de sus obras más aclamadas, Frankenweenie. Aquel gótico y tenebroso relato en blanco y negro sobre un muchacho que, no pudiendo afrontar la pérdida de su mascota (y único amigo) Sparky, decide resucitarlo al más puro estilo Frankenstein se ha convertido, ahora, en uno de los mejores largometrajes de animación del año. Si bien es cierto que no fueron pocas las dudas que planearon sobre el proyecto, Tim Burton ha demostrado que es capaz de recuperar su esencia y, si cabe, mejorarla. Así, esta versión de Frankenweenie no se limita a contar de forma alargada lo que ya vimos en el cortometraje homónimo de 1984, si no que tira de imaginación y sentimiento y nos maravilla aliñando la ya presente reflexión sobre la superación de la pérdida de un ser querido con acertadísimas dosis de comedia, emoción y homenajes a los monstruos clásicos más recordados por el espectador más cinéfilo. Estamos ante una de las candidatas más personales y la que podría ser la gran oportunidad de Tim Burton para alzarse con un Oscar que sería, sin duda, muy merecido.

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¡Rompe Ralph!

La Disney es, con más de cincuenta películas de animación a sus espaldas (desde aquella Blancanieves y los siete enanitos en 1937), el perro viejo de la categoría. Sin embargo, a la hora de abordar su última película, es evidente que han echado un vistazo a la filmografía de la que se ha convertido en su compañera de viaje, Pixar, y han tomado buena nota de lo que mejor saben hacer. Así nace ¡Rompe Ralph!, una película protagonizada por el villano de un videojuego que, cansado de vivir a la sombra del héroe Repara-Félix Jr., decide buscar su propio camino y convertirse en el bueno de la historia por una vez. Este largometraje se aborda desde una premisa que nos suena muy familiar, preguntándose qué ocurre dentro de los videojuegos cuando los recreativos han cerrado y no los miramos. Efectivamente, esto es el Toy Story de los videojuegos. Sin embargo, este sentimiento de déjà vu no supone ningún impedimento para que Rich Moore haya firmado una de las películas más imaginativas, emocionantes y divertidas del año. ¡Rompe Ralph! va más allá de ser una colorida cinta de animación con una producción y un diseño de personajes envidiables, y se convierte también en un emotivo homenaje al mundo del videojuego, al que por primera vez se le otorga alma y sentimiento a través de la gran pantalla. Si alguien le amarga la noche a Tim Burton, todo parece indicar que será Disney, que conseguiría con este su primer Oscar de animación.

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El alucinante mundo de Norman

El alucinante mundo de Norman parecía partir con ventaja sobre el resto de sus competidoras cuando se comenzaron a gestar las primeras apuestas sobre las nominadas a este premio, en gran parte debido a la originalidad de su planteamiento, tratándose de una comedia de corte paranormal y rodada en stop-motion y 3D. Norman es un joven con una habilidad muy especial: es capaz de ver muertos. Pero la cosa no acaba ahí, y es que Norman encuentra en estos espíritus a los únicos acompañantes que realmente le comprenden y, lo más importante, él es feliz así. De esta forma nos alejamos mucho del personaje solitario y desesperado por cambiar su situación y nos centramos en un joven que se verá envuelto en una aventura a través de la que no pretende convertirse en alguien diferente de quien ya es. Dirigida por Chris Butler y Sam Fell y escrita por el propio Butler, El alucinante mundo de Norman es además la primera película stop-motion que ha utilizado el sistema 3D para el diseño de los rostros de sus personajes, dando un paso adelante en la técnica de este tipo de animación. El problema es que estamos ante una película que encuentra sus mayores defectos en su narrativa, puesto que a pesar de contar con un comienzo y un final dignos de aplauso, y de tirar de forma brillante de algún que otro homenaje a las películas de muertos vivientes, el ritmo de su tramo medio decae de forma estrepitosa y en algún momento puede llegar a resultar ligeramente pesada, algo imperdonable en una cinta con sus pretensiones. Sus posibilidades han decaído muchísimo y, a día de hoy, parece casi descartada.

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Piratas!

Los estudios Aardman consiguen, con su quinto largometraje de animación, volver a estar presentes en los Oscar siete años después de ganar en esta categoría con la excelente Wallace & Gromit: La maldición de las verduras. Dirigida por Peter Lord y escrita por Gideon Defoe, autor de la saga de libros en la que está basada, Piratas! ha contado con el honor de ser la primera película de animación en stop-motion que se ha estrenado con el sistema 3D y de ser, además, la única película no estadounidense nominada este año al Oscar de animación. Esta cinta nos relata la historia de un grupo de piratas amateur de lo más variopinto que se plantean cómo hacerse un nombre para surcar los mares con reputación, y para conseguirlo no dudan en intentar ganar el premio al Pirata del Año. A pesar de lo interesante de su premisa y de sus evidentes cualidades artísticas, entre las que destaca una deliciosa sensación de artesanía, la realidad es que la película se queda en casi todo momento a medio gas. El humor inglés que tanto caracteriza a los estudios Aardman no está a la altura de sus trabajos anteriores y, además, estamos ante una película de piratas que transcurre en su mayor parte sobre tierra, lo que se antoja bastante decepcionante. Sus opciones de premio son realmente escasas, puesto que muy pocos contaban ni siquiera con su nominación, así que parece que tendrá que conformarse con estar presente.
Ganará: Frankenweenie

Debería ganar: Frankenweenie