Dino de Laurentiis, el gran productor italiano, ha fallecido en Los Ángeles a los 91 años de edad, según informan varios medios italianos. De Laurentiis estuvo detrás de muchas de las películas del movimiento neorrealista en Italia (La strada, Matrimonio a la italiana, Arroz amargo) y saltó después a Hollywood.

Reconocido internacionalmente, produjo Arroz amargo de Giuseppe De Santis (1946), que supuso el lanzamiento de Silvana Mangano. Otros filmes destacados fueron La strada (1954) y Las noches de Cabiria (1954), ambos de Federico Fellini.

En los años sesenta construyó sus estudios cinematográficos, pero éstos financieramente quebraron en la siguiente década. Sin embargo, De Laurentiis siguió produciendo películas, ya más comerciales, como una imitación del personaje de James Bond (Bésalas y haz que mueran), un spaghetti western (Navajo Joe, 1966), Anzio (1968; ambientada en la Segunda Guerra Mundial) y una adaptación del cómic Barbarella (1968) con una joven Jane Fonda.

En los años setenta, De Laurentiis se instaló en EE. UU. donde fundó la firma De Laurentiis Entertaining Group (DEG) con sede en Wilmington (Carolina del Norte). La construcción de estos estudios convirtió rápidamente a Wilmington en uno de los centros estadounidenses más activos de producción de cine y televisión.

Durante este período De Laurentiis hizo un número de películas exitosas y aclamadas, incluyendo El Científico Cardplayer (1972), Serpico (1973), Deseo de Asesinar (1974), Mandingo (1975), Los tres días del cóndor (1975), El Huevo de la serpiente (1977), Ragtime (1981) y Conan el Bárbaro (1982).

El nombre De Laurentiis se hizo popular con sus producciones más comerciales, que convirtieron su firma en sinónimo de diversión: la versión de King Kong de 1976 con Jessica Lange, Orca, la ballena asesina (1977) con la aparición de una joven Bo Derek, El búfalo blanco (1977), Huracán (1979), la versión de Flash Gordon de 1980 y Halloween II (secuela de la película de John Carpenter de 1978).
También produjo proyectos más arriesgados, de David Lynch, como Dune (1984), que se saldó con un fracaso comercial, y Terciopelo azul (1986).