Emmy 2013: Numerosas sorpresas en una gala llena de altibajos

Por fin Breaking Bad ha sido galardonada como lo que es: la mejor serie del año. Quizá eso significa que los Emmy del año que viene van a tener muy poca emoción, asumiendo que volverán a premiar a la serie por su impecable recta final. Pero con los Emmy nunca se sabe, porque las sorpresas pueden estar a la vuelta de la esquina. Y si no que se lo digan a la mayoría de los nominados de esta noche. La ceremonia de los Emmy de este año nos ha brindado algunos momentos que realmente nadie se esperaba.

Los actores de reparto en comedia, Merritt Wever (Nurse Jackie) y Tony Hale (Veep) eran practicamente los últimos en todas las quinielas pero han sido recibidos con una gran ovación. La ganadora a la mejor serie, Modern Family por cuarto año consecutivo, no ha logrado ningún premio de interpretación pero sí de dirección. Y Rockefeller Plaza ha tenido un pequeño homenaje de despedida con el premio al mejor guión. Dentro de lo más predecible están los premios a Julia Louis-Dreyfus (Veep) y Jim Parsons (Big Bang), que venían de ganar el año pasado.

En drama también ha habido lugar para las sorpresas comenzando por el premio al mejor actor a Jeff Daniels (The Neswroom) por encima de Bryan Cranston, Damian Lewis o Kevin Spacey. Algunos sí tenían a Bobby Cannavale (Boardwalk Empire) como mejor actor de reparto pero otros han elevado el grito al cielo. Ninguna queja en cambio para el premio de Anna Gunn (Breaking Bad), merecidísimo. Y por lo menos Kerry Washington no ha subido a recoger el premio a la mejor actriz, que ha vuelto a ser para Claire Danes por Homeland, que también repite en mejor guión. El mejor director ha sido David Fincher por el piloto de House of Cards, pero no estaba presente para recogerlo.

Aparte de los tres premios a Behind the Candelabra (mejor telefilm, director – Soderbergh – y actor – Douglas) el resto de galardones en los apartados de miniserie/telefilm ha estado muy repartido. American Horror Story: Asylum se ha tenido que conformar con el premio a James Cromwell como actor de reparto ya que Sarah Paulson ha perdido frente a Ellen Burstyn (Political Animals) y Jessica Lange contra Laura Linney (Con C mayúscula). El mejor guión, también otra sorpresa, ha sido para la serie británica The Hour.

A pesar de los buenos augurios por el hecho de que Neil Patrick Harris, recientemente galardonado con un Creative Emmy por su labor de presentador en los últimos premios Tony, fuese uno de los productores y presentador de la gala de entrega de los Primetime Emmy Awards, lo cierto es que la gala ha resultado muy irregular, con grandes momentos pero también con grandes baches representados fundamentalmente por los dos números musicales que no corrían a cargo del maestro de ceremonias. El tema de Elton John y la penosa versión country de Yesterday perpetrada por Carrie Underwood explican por qué hacía tiempo que las galas de entrega de premios habían prescindido de este tipo de números. Sin embargo los excasos momentos musicales de Neil Patrick Harris han sido muy acertados y dinámicos, y la gran coreografía montada por los diferentes nominados a esa misma categoría inspirados en las series de drama y comedia nominadas, pese a su duración, ha sido uno de los mejores momentos de la velada.

Destacar cuatro homenajes a diferentes personalidades de la televisión fallecidas este año, aparte del acostumbrado In Memoriam al son de Bach, ha dado un carácter excesivamente luctuoso a la gala, aunque los discursos de Jane Lynch sobre Corey Monteith y sobre todo el de Edie Falco sobre James Gandolfini han estado llenos de emoción y cariño. Por otro lado, algunas presentaciones de premios han tenido mucha gracia, como las hermanas Deschanel presentando los nominados a mejor actor secundario en comedia como todas las variedades de “papá” existentes, Neil Patrick Harris presentando a Jon Hamm y Alec Baldwin como sus padres biológicos, Jimmy Fallon luchando contra un micrófono que no paraba de bajar y subir, y Will Ferrell saliendo a presentar los dos últimos premios con sus hijos.

En el terreno de los discursos, Michael Douglas ha estado muy gracioso dando las gracias a Matt Damon con un doble sentido sexual en sus palabras y sobre todo Merritt Wever con el agradecimiento más corto y desternillante que recordamos: “Thank you very much. I gotta go. Bye”.