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La veterana y gran Jane Fonda tendrá que enfrentarse a un puñado de buenas actrices de televisión, sobre todo a Allison Janney, para revivir el momento de recoger un Emmy tras el de 1984 por el telefilme La fabricante de muñecas. En el terreno de la comedia, Tina Fey, desaparecida la serie que le dio tantas alegrías, Rockefeller Plaza, ha sido nominada por hacer de presentadora invitada en el programa que nos la descubrió, Saturday Night Live, y compite con tres actrices de Orange is the new black y otra grande, Joan Cusack. El resultado lo veremos en la gala de los Emmy creativos y técnicos, que se celebra mañana.

Mejor actriz invitada de serie dramática

allison janney-emmys

Por Bernardo Pajares. La que analizamos hoy es una de las categorías que prometen sorpresas en la ceremonia de mañana. Tres de las seis candidatas que compiten por el premio a mejor actriz invitada en drama vieron desde el patio de butacas cómo Carrie Preston (The Good Wife) subía a recoger el Emmy el año pasado. Así, repite la veterana Margo Martindale, que ha enviado “Behind the red door”, el episodio de The Americans que termina con una confesión sincera al personaje de Keri Russell. A las puertas se quedó también Jane Fonda, que siempre se luce en sus apariciones como Leona Lansing, la propietaria de la cadena que emite el informativo de The Newsroom. Tres minutos y medio de escena (la última del trepidante “Red Team III”) pueden hacer que la doblemente oscarizada actriz se lleve la estatuilla a casa. No sería sin merecerlo, porque la escena en cuestión, una reunión nocturna con Will, Charlie y Mac, es para verla en bucle y sin pestañear: esta señora le da alas a un guion escrito expresamente para hacerla pasar de la comedia absurda a la ira en dos segundos. Y lo hace con una facilidad asombrosa, la escena es suya. ¿Los contras? Hay dos: es sabido que The Newsroom no está entre las pasiones de los votantes y la serie ha sido cancelada, motivo para que prefieran dar el voto a otra candidata. Cerrando la que repite nominación tenemos a Diana Rigg, la matriarca de la casa Tyrell en Juego de Tronos. Rigg está fantástica como esa mujer que escucha, que sabe ser tajante cuando tiene que serlo y es experta en el arte de mover los hilos en la sombra sin despertar sospechas. Pero por mucho que nos guste la británica no tiene en “The lion and the rose” ese gran momento de intensidad dramática que suele triunfar en los Emmy. Exactamente lo mismo que le pasa a Kate Mara en House of Cards. A su favor juega el hecho de que su personaje tiene suficiente peso en la trama del “Episodio 14” y, claro, ese giro inesperado de su escena con Kevin Spacey. Una victoria de Mara este sábado compensaría su trabajo durante toda la primera temporada y confirmaría los buenos augurios para House of Cards. Pero todo apunta a que este será el año de Allison Janney, invitada en Masters of Sex y nominada también en el apartado de comedia (Mum). La ganadora de cuatro Emmys por El ala oeste de la Casa Blanca es una de esas actrices que sabe tocar los resortes necesarios para conectar con el espectador. Contenida y sin estridencias, en “Brave new world” emociona con su trama, que presenta un matrimonio infeliz con el personaje de Beau Bridges y su curiosidad por los estudios sobre la sexualidad del doctor Masters. A Janney quieres verla más minutos en pantalla, algo que no se puede decir de Kate Burton. No es que la actriz de Scandal no esté a la altura, porque lo cierto es que Bellamy Young y ella hacen milagros dentro del despropósito que es la serie, pero su personaje es una caricatura con la que resulta muy difícil empatizar. Ha acertado, eso sí, al elegir el episodio por el que será valorada. En “Door marked exit” la vicepresidenta Sally Langston pierde los estribos y asesina a su marido después de una pelea al descubrir su homosexualidad. Su interpretación va más allá de lo impactante y este tipo de escenas funciona de cara a los Emmy. Mientras, en Masters of Sex, Allison Janney rompía a llorar solo un instante antes de que se cerrasen las puertas del ascensor. Cuestión de matices.

Ganará: Allison Janney por Masters of Sex
Debería ganar: Jane Fonda por The Newsroom

 

Mejor actriz invitada en serie de comedia

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Por Pedro Moral. Esta candidatura está plagada de nominaciones para Orange is the new black. Una para Uzo Aduba, otra para Natasha Lyonne y otra para Laverne Cox.  Y presumiblemente será una de estas tres chicas las que se lleve el premio a casa. Uzo interpreta a Suzanne Warren-Ojos Locos, una lesbiana excéntrica que en un principio estaba enamorada de Piper Chapman hasta ser rechazada. Es la típica abusona de buen corazón y con falta de cariño. Es personaje clave en uno de los mejores episodios de la temporada, “Lesbian Request Denied”. Ahí está su mejor baza. Por otro lado tenemos a Natasha Lyonne, que interpreta a una ex adicta a las drogas, también lesbiana y aunque su personaje es uno de los más carismáticos no ha llegado a tener una importancia clave en ningún capítulo. Por último está Laverne Cox, una mujer transexual que está en prisión por estafar con tarjetas de crédito. Tiene un drama personal bastante hondo, su hijo Michael la rechaza por su condición sexual. Cox también tiene una participación clave en “Lesbian Request Denied” y es claramente la apuesta más firme para ganar el Emmy en esta categoría. Saturday Night Live tiene otras dos nominaciones, una para la ácida Tina Fey, que volvió a desplegar  una terrible y cómica mala leche en su última aparición en el programa, y Mellissa McCarthy, repetidora también en el programa. McCarthy canta, pega, insulta y le da fuerte al humor negro, sin duda, una de las candidaturas más fuertes. Sin embargo, si alguien se lo merece es Joan Cusack por su personaje en la comedia (que antes fue drama según los Emmy) Shameless, el de la agorafóbica Sheila Jackson que ya lleva unos añitos en la lista de las nominadas.

Ganará: Laverne Cox por Orange is the new black
Debería ganar: Joan Cusack por Shameless