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Si hiciéramos una lista en papel con las deudas de la Academia en materia de premios, extinguiríamos el Amazonas. Pero seguimos hablando de ellas, sobre todo cuando se trata de premios de interpretación o dirección. Probablemente Glenn Close estaría en esa lista, pero eso no debería ser motivo para que se le premiase por su trabajo en La buena esposa. Frente a ella, Olivia Colman es la actriz que más rendimiento le saca a su papel. No solo se luce, sino que eleva La favorita gracias a un trabajo lleno de matices y saber hacer. Por debajo quedan el hito de la nominación de Yalitza Aparicio y el meritorio trabajo de Melissa McCarthy en ¿Podrás perdonarme algún día?. Y Lady Gaga.

Yalitza Aparicio por Roma

Oscar
Primera nominación

Aunque parezca la nominación exótica del año, Yalitza Aparicio está aquí por derecho propio. Que una maestra de escuela vaya a una audición como acompañante y tres años después esté compitiendo con tres actrices como la copa de un pino en esta categoría parece de cuento de hadas, pero la naturalidad y la verdad que aporta Aparicio al personaje de Cleo (mujer, indígena, pobre) hace que parezca difícil pensar en una actriz mejor, y no sólo físicamente, gracias a su ascendencia mixteca. Cleo-Yalitza es el tamiz de las emociones en Roma. A través de ella vemos la ternura, la confianza, el amor, la dignidad y la pasión, pero también la frustración, la soledad, el sufrimiento, el sacrificio, la sumisión y la opresión. Si queremos saber de qué va Roma, en ese mosaico políglota y multiforme que aparentemente engloba un mundo, sólo tenemos que centrar nuestra mirada en Cleo, como hace la cámara de Cuarón. Seguirla, seguir sus movimientos, sus miradas, escuchar sus pocas frases, articuladas con timidez pero muy expresivas, ver sus esfuerzos y su entrega es ver también a toda una clase que raramente ha sido reconocida y que nunca va a tener el derecho a progresar. Cuarón fue muy inteligente en escogerla y confiar en ella para retratar su personaje con la belleza y la relevancia con las que lo hace, inversamente proporcionales al valor y la visibilidad que normalmente se les conceden. No es su noche, y probablemente no se vuelva a repetir, pero sería muy emocionante que ella se llevase el oscar de la categoría, y muy significativo de que el arte a veces sirve para cambiar algunas cosas.

Glenn Close por La buena esposa

Oscar
7 nominaciones

  • Nominación a mejor actriz de reparto por El mundo según Garp (1983)
  • Nominación a mejor actriz de reparto por Reencuentro (1984)
  • Nominación a mejor actriz de reparto por El mejor (1985)
  • Nominación a mejor actriz protagonista por Atracción fatal (1988)
  • Nominación a mejor actriz protagonista por Las amistades peligrosas (1989)
  • Nominación a mejor actriz protagonista por Albert Nobbs (2011)

Otros premios del año

  • Globos de Oro: Mejor interpretación de una actriz en una película – drama
  • Critics’ Choice: Mejor actriz
  • SAG: Mejor interpretación de una actriz en un papel protagonista

Otras nominaciones del año

  • BAFTA: Mejor actriz
  • Independent Spirit: Mejor actriz protagonista


Clama al cielo que una actriz como Glenn Close sólo haya tenido a lo largo de su larga carrera seis nominaciones a los Oscar. Más que no recibiese la estatuilla por un personajazo y una interpretación como la de Madame de Merteuil en Las amistades peligrosas. Y más todavía que su opción más segura para ganarlo sea por una cinta mediocre como La buena esposa. La historia de la abnegada esposa de un literato que recibe el premio Nobel de Literatura y que de repente se harta de haber sido más que su sombra a lo largo de su carrera no es más que un telefilme sin brío ni emoción ni intriga, con el enfrentamiento interpretativo entre Glenn Close y Jonathan Pryce como único aliciente. Close, como buena profesional, da lo mejor de sí misma y saca oro de un personaje a base de matices, y vemos cómo transforma la devoción y el orgullo en furia, decepción y hasta asco en algunos momentos. Es la favorita de la categoría a estas alturas de la carrera y las casas de apuestas no lo dudan. Los cinéfilos y aficionados a las cosas estas de los premios cinematográficos sabemos que hay una deuda que saldar con ella. Pero es una pena que no se le vaya a recompensar por un papel mejor, que los tiene y los tendrá en su carrera.

Olivia Colman por La favorita

Oscar
Primera nominación

Otros premios del año

  • Globos de Oro: Mejor interpretación de una actriz en una película – comedia o musical
  • BAFTA: Mejor actriz principal
  • BIFA: Mejor actriz principal
  • Critics Choice: Mejor actriz de comedia
  • National Society of Film Critics: Mejor actriz

Otras nominaciones del año

  • Critics’ Choice: Mejor actriz
  • SAG: Mejor interpretación de una actriz en un papel protagonista


Si de las cinco hay una que merece por encima de todas este premio es la grandísima actriz británica Olivia Colman. Descubierta por muchos ya en plena madurez con ese pasmoso trabajo en Redención, de Paddy Considine, en la que daba réplica al arrollador Peter Mullan y se colocaba a su altura, sus trabajos en televisión la han colocado como una de las mejores actrices de la actualidad, sin lugar a dudas. Ha tenido que llegar un griego raro y una película de época para que obtenga ese estatus de estrella con carácter definitivo, gracias a un personaje que le va a su versatilidad como anillo al dedo. Su reina Ana es una mujer herida y emocionalmente dependiente, que se muere de dolor, es muy insegura y tiene pensamientos suicidas; una mujer infantilizada por el trato de los demás que puede reaccionar con ansiedad o ira ante la gente divirtiéndose porque no puede permitirse participar de la diversión. Colman trabaja a favor de obra, y despliega toda su capacidad para la comedia, mezclando ironía con sensibilidad y emoción en las dosis justas para hacer que Ana se eleve sobre sus dos secundarias femeninas en la película, Rachel Weisz y Emma Stone. Quizá en alguien con menos sentido del humor y menos cualidades, el personaje habría resultado caricaturesco, pero Colman lo convierte en un prodigio inolvidable.

Lady Gaga por Ha nacido una estrella

Oscar
3 nominaciones

  • Nominación a mejor canción original por The Hunting Ground (2016)
  • Nominación a mejor canción original por Ha nacido una estrella (2019)

Otros premios del año

  • Critics Choice: Mejor actriz
  • National Board of Review: Mejor actriz

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: Mejor interpretación de una actriz en una película – drama
  • BAFTA: Mejor actriz protagonista
  • SAG: Mejor interpretación de una actriz en un papel protagonista


Aquí viene el momento en el que los Oscar nos recuerdan a los Globos de Oro en su afán por nominar estrellas que luzcan bien. Lady Gaga siempre ha querido ser la nueva Barbra Streisand, y Bradley Cooper le dio la oportunidad de su vida, cosa que sobre el papel parecía una grandísima idea. Pero en ningún momento de la película dejamos de ver a una diva que hace de chica humilde y normal que se convierte en diva. Es verdad que la estrella prefabricada en la que se convierte según el guión no le hace ningún favor. Pero aparte de la excasa química que existe entre los protagonistas, a Lady Gaga le faltan naturalidad, picardía, ingenuidad, encanto y le sobra soberbia. Y en una película en la que todo está a favor para que ella sea la gran triunfadora, es una pena que no sepa sacar algo bueno de ella, salvo los momentos de lucimiento como cantante. Bueno, sí, ha sacado esta nominación que, de momento, le viene demasiado grande.

Melissa McCarthy por ¿Podrás perdonarme algún día?

Oscar
2 nominaciones

  • Nominación a mejor actriz de reparto por La boda de mi mejor amiga (2012)

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: Mejor intrerpretación de una actriz en una película – drama
  • BAFTA: Mejor actriz
  • Critics’ Choice: Mejor actriz
  • National Society of Film Critics: Mejor actriz
  • SAG: Mejor interpretación de una actriz en un papel protagonista


LUna vez que Steve Carell se ha reivindicado como actor de drama, ahora le llega el turno a Melissa McCarthy. Y lo intenta con un papel nada sencillo. En lugar de buscar el favor del espectador con un personaje que emocione o despierte compasión, lo hace con todo lo contrario. Porque su Lee Israel provoca rechazo, tanto como el que ella siente por el resto de la humanidad. Y resulta brillante. Su mal genio y su grosería son síntoma del pánico existencial de Lee Israel, una escritora que tuvo un par de éxitos literarios pero que cae en desgracia, y se ve forzada a reinventarse como falsificadora de epistolarios de otros literatos como manera de sacar dinero y a la vez vengarse de un mundo cultural que le dio la espalda. Y con todo esto, Israel en manos de McCarthy es un personaje muy interesante, un ser de carne y hueso, malhumorado, antipático pero inteligente, con momentos de verdadera emoción que llegan al espectador. Que Melissa McCarthy sepa sacar los pies del tiesto de esta manera es muy buena cosa, para ella y para nosotros, que gracias a ¿Podrás perdonarme algún día? seguramente la veamos a partir de ahora en papeles más arriesgados y a la altura de sus demostradas capacidades.

Ganará: Glenn Close por La buena esposa
Debería ganar: Olivia Colman por La favorita
Molaría que ganase: Yalitza Aparicio por Roma