Se enviará la contraseña a tu correo electrónico.

Extraña categoría reina la de este año. Empecemos por la ausencias: ni Carol, la favorita de la crítica; ni Los ocho odiosos, del admirado Tarantino; ni Del revés, el prodigio de Pixar; ni Star Wars: El despertar de la fuerza, que encaja como un guante en los objetivos de esta lista ampliada de candidatas a la mejor película, por sólo mencionar algunas. Sí están las cintas de los maestros Spielberg (El puente de los espías) y Ridley Scott (Marte), pero parecen casi invitadas de piedra en un fiesta en la que no pegan.

Al final, se han dejado tantos títulos fuera que parece casi irremediable que Alejandro G. Iñárritu gane con El renacido su segundo Oscar a la mejor película de forma consecutiva. Pero esta victoria no es pacífica ni, mucho menos, unánime así que cabe la posibilidad cierta de que la estatuilla acabe en manos de cintas como La gran apuesta, Spotlight o, en menor medida, La habitación, que en otras ediciones hubíeramos tenido claro que no pasarían de dignísimas nominadas.

osc2016apuesta

La gran apuesta

Brad Pitt, Dede Gardner y Jeremy Kleiner, productores

La gran apuesta podría ser la tapada de esta carrera. Ninguna de sus cinco nominaciones -película, director, actor de reparto, montaje y guion adaptado- es de relleno e incluso se puede decir que merecería alguna más en unas categorías interpretativas que este año se han quedado un poco flojas. Adam McKay se confirma como un director con personalidad propia, que sabe jugar a ser el Scorsese de El lobo de Wall Street sin acabar escaldado como un David O’Russell cualquiera. La gran apuesta, el primero de sus filmes en llegar a los Oscar, retrata un momento de nuestra historia reciente y ese es precisamente uno de sus puntos fuertes. Pero si el tema la hace potencialmente oscarizable, quizá lo que más la aleje del premio gordo sea lo que tiene de provocadora. ¿Qué harías tú si estuvieras en el lugar de estos tipos que se adelantaron a la gran crisis económica que estalló en 2007? ¿Aprovecharías la situación para sacar beneficio o harías como si nada? La línea que divide lo moralmente correcto de lo que no lo es se moldea, es elástica. Claro, hablamos de una película nada maniquea, que no es cómoda de ver y no solamente por ese motivo: el guión adaptado por Charles Randolph y el propio McKay del libro The Big Short: Inside the Doomsday Machine está lleno de complejos términos económicos que exigen toda la atención, no da un minuto de tregua para comentar la jugada en Twitter. Si se le puede poner una pega es que la película se ve obligada a hacer un partido para explicarse a sí misma. Las predicciones, que este año han ido cambiando bruscamente de una semana para otra, la sitúan como segunda o tercera opción, pero en una carrera tan abierta es mejor estar atentos a cada movimiento y no dar nada por hecho. Bernardo Pajares

osc2016espiasEl puente de los espías

Steven Spielberg, Marc Platt y Kristie Macosko Krieger, productores

El paso del tiempo es sorprendente. Transcurridos unos pocos -pocos- años desde que pusiera la industria del cine patas arriba, Steven Spielberg es visto por algunos como un cineasta antiguo. Es la única explicación coherente al hecho de que el paso de El puente de los espías por la carrera de premios no sea una marcha triunfal. Uno de los mejores guiones del año, con dos trabajos interpretativos de primerísimo nivel, con una ambientación exquisita y una factura soberbia, todo al servicio de un maestro que lleva la narración con pulso firme y derroche de talento cinematográfico. En cada plano de El puente de los espías hay más cine que en muchos de los estrenos del año. Cine clásico, es cierto, pero gran cine. La cinta se irá de vacío de este palmarés como ha ocurrido en casi todos los previos, víctima de un malentendido furor por la modernización de la Academia. Los Oscar no tienen que expulsar a los veteranos para premiar a los jóvenes, necesitan premiar lo mejor del año venga de quien venga. Fernando de Luis-Orueta

osc2016brooklynBrooklyn

Finola Dwyer y Amanda Posey, productores

Las referencias a su historia y la forja del sueño americano son temas de especial predilección para los votantes de la Academia, y la comunidad irlandesa tiene mucho peso en la cultura, sociedad y política del país. Así que un relato como el de Brooklyn, bien contado, bien ambientado e interpretado, con alguna cara conocida (Saoirse Ronan, Imelda Staunton y Domnhall Gleeson) y con el guión de un escritor de éxito como Nick Hornby, no podía pasar desapercibido. Aun así, la inclusión de esta película, mona, rayana en muchas ocasiones en lo cursi, con un aire nostálgico y bienintencionado sin duda agradable para el espectador, deja la sensación de estar ocupando un puesto que sin duda habría pertenecido de pleno derecho a la gran obra que es Carol. Es preferible no pensar que su exclusión se debe al tipo de pareja que protagoniza la película de Haynes. Brooklyn tiene valores en forma y fondo; habrá gustado mucho seguramente a los votantes más viejunos que prefieren una película como las de antes, con un mensaje positivo la búsqueda de una vida mejor y el crecimiento personal, aunque se echa en falta una incidencia más clara sobre el gran tema de las trampas de la nostalgia o que de alguna manera se evitase que de manera errónea se saque como conclusión que sólo consistía en elegir a un amor u otro. Es de esperar que el domingo no dé la sorpresa. María Pérez

osc2016madmaxMad Max: Furia en la carretera

Doug Mitchell y George Miller, productores

Analicemos por un momento lo singular del fenómeno que hemos presenciado con el último trabajo de George Miller: ocho meses después de su estreno, un blockbuster, secuela/reboot de una franquicia de hace treinta años, distribuido por una major, se ha mantenido en las apuestas para los grandes premios y ha sido nombrada por prestigiosos especialistas entre lo mejor del año. Asimilado el fenómeno, regocijémonos y reconozcamos que llegar hasta aquí ya es una conquista muy importante. De vuelta al presente, es evidente que Mad Max: Furia en la carretera parte con cierta desventaja para alzarse con el premio, pero los ingredientes de esta gran producción son tan excepcionales (un guión brillante y rupturista, un realizador soberbio, unas interpretaciones muy destacables y un acabado final icónico e impecable) que realmente sería un año muy adecuado para romper todos los moldes al mismo tiempo. Hasta este domingo no tendremos la respuesta, pero Mad Max: Furia en la carretera siempre será la ganadora moral en nuestros corazones. Pablo López

osc2016marteMarte (The Martian)

Simon Kinberg, Ridley Scott, Michael Schaefer y Mark Huffam, productores

¿Marte, el rival más débil? Pudiera ser. No deja de ser una película sobre la supervivencia en el espacio de un astronauta en solitario (eso ya lo nominaron y no premiaron hace un par de años), pero contada con sorprendente buen humor. Porque ver a Matt Damon abandonado en un planeta tan hostil como Marte, teniéndose que buscar las habichuelas él solo para sobrevivir hasta que consigan rescatarle y sin más compañía que sus pensamientos y un primario sistema de comunicación, el resultado podría haber sido un drama con todas las letras. De esos que tanto gustan a los académicos, con mucho sufrimiento por parte del personaje, el espectador soltando la lagrimilla y muchos avatares para, a ser posible, conseguir superarlos todos en pos de un final made in Hollywood de libro. Sin embargo, el maestro Scott huye de eso y se marca una película sorprendentemente divertida con un Matt Damon en estado de gracia, un ritmo bastante ágil teniendo en cuenta el lugar por el que se mueve y una banda sonora que es un personaje más. Que ganase sería una auténtica campanada, pero no por ello se lo merece menos que el resto. M. J. Arias

osc2016renacidoEl renacido

Arnon Milchan, Steve Golin, Alejandro G. Iñárritu, Mary Parent y Keith Redmon, productores

Es muy difícil ganar un Oscar, más difícil aún ganar dos y casi imposible dos seguidos… Sin embargo, Alejandro G. Iñárritu podría volver a ganarlo todo con El renacido. Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia) era una película compleja en su forma, una historia contada muchas veces que deleitó a crítica y público gracias a un tramposo pero muy espectacular plano secuencia. Se llevó a casa cuatro Oscar. El renacido opta a 12 estatuillas y de momento se lo ha llevado todo, el Globo de Oro, el BAFTA, el premio del Sindicato de Directores… Las apuestas apuntan a que volverá a ganarlo todo o casi todo. El renacido es un western muy sucio, una historia de supervivencia y venganza sobre el explorador Hugh Glass. ¿Qué les ha gustado tanto a los académicos? Iñárritu vuelve a hacer virguerías con la cámara, planos secuencia infinitos y terriblemente efectistas que retratan la espantosa crueldad de las batallas entre Indios y Americanos con la misma gravedad con la que Steven Spielberg rodó el desembarco de Normandía en Salvar al Soldado Ryan. Pero Iñárritu no se queda ahí y se pone muy profundo llegando al nivel de las últimas películas de Terrence Malick, con momentos oníricos casi indescifrables y paisajes recónditos en los que la cámara se detiene y se recrea. El renacido es una película muy ambiciosa, técnicamente perfecta, muy precisa y espectacular y sin embargo, no cuenta demasiado. Iñárritu quiere dejar su nombre bien colocado en la historia del cine, sin embargo, esto no siempre depende de los premios que se ganan. Pedro Moral

osc2016habitaciónLa habitación

Ed Guiney, productor

A24 ha conseguido este año colar, por primera vez, una película en la categoría reina de los premios de la Academia. Se trata de La habitación, un pequeño drama que ha conseguido convertirse en un auténtico fenónemo en la temporada de premios. Brie Larson, la actriz protagonista, viene arrasando en su categoría y el pequeño Jacon Tremblay se ha ganado  el cariño de toda la industria. Sin embargo, a pesar de su constante presencia y las buenas críticas generadas parece improbable que veamos al equipo de la película recoger el Oscar. El premio a la mejor actriz parecerá consuelo suficiente para una cinta de este tamaño a ojos de la industria, si bien podrían cederle algún  galón más en la categoría de guión adaptado. Una historia emocionante y sofisticada que apelará al votante más apasionado. Que se haya asimilado tanto la película  al rostro de Brie Larson hará que el premio a la actriz disuada a muchos de votar a la cinta en la categoría reina. Sin premios previos de la critica y, mucho menos, de la industria su victoria sería una mayúscula sorpresa. Su premio está en las cinco nominaciones que agasajan a un producto de estas dimensiones y que ha sabido ganarse al votante medio. Luis Fernández

osc2016spotlightSpotlight

Michael Sugar, Steve Golin, Nicole Rocklin y Blye Pagon Faust, productores
Un total de seis nominaciones ha cosechado la que llevaba meses a la cabeza de las listas de favoritas para alzarse con el Oscar más preciado de la noche. La historia real sobre la investigación del Boston Globe que destapó el abuso sexual a menores por parte de numerosos curas de la archidiócesis de Boston (y que finalmente acabó salpicando a la Iglesia Católica en todo el mundo), es, además, un ejercicio de reivindicación sobre el oficio del periodista. Tom McCarthy dirige con pulso firme e imprime el ritmo necesario para que, lo que a priori podría convertirse en una historia de digestión pesada, se transforme en un viaje que termina por hacerse corto. Sus más de dos horas de metraje funcionan a la perfección y todas las piezas encajan gracias a un guión que sabe enfocar sus intenciones sin andarse por las ramas. No le han faltado premios a lo largo de la carrera al Oscar, puesto que la crítica se ha rendido a sus pies, sin embargo, le ha costado rematar en las últimas entregas de premios previas al Oscar. Aunque ha ganado el SAG al mejor reparto -McAdams y Rufallo también han conseguido estar presentes en los Oscar gracias a dos trabajos sobresalientes- ha perdido el Globo de Oro y el BAFTA frente a su mayor rival: El Renacido. En una de las carreras más abiertas que se recuerdan, la noche del domingo todavía no tiene un final escrito y no sería de extrañar que Spotlight consiga convertirse en la película de consenso y se lleve el que sería un merecido Oscar a la mejor película. o también puede ser que, en el último momento, terminen de adelantarle por la derecha El renacido o incluso La gran apuesta, vencedora del PGA. Alan Dameron

Ganará: El renacido
Debería ganar: Mad Max: Furia en la carretera
Molaría que ganase: Spotlight