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A diferencia de lo que ha ocurrido en años recientes, en los que era muy difícil designar una favorita para el gran premio de la noche, en esta edición está claro: la majestuosa Roma de Alfonso Cuarón. Pero eso no quiere decir que sea la clara ganadora porque tiene que superar algunos handicaps: sería la primera película no anglosajona en ganar esta estatuilla, podría ser la primera en hacer doblete con el Oscar a mejor cinta en lengua extranjera, y sería la primera película producida para verse en una plataforma on-line en llevarse el gran premio. Si finalmente Roma no supera esta última prueba, ahí están Infiltrado en el kkKlan, Green Book o La favorita para hacerse con el cetro. It’s gonna be a bumpy night.

Black Panther

Kevin Feige, productor

Oscar
7 nominaciones

  • Nominación a mejor película
  • Nominación a mejor música – partitura original
  • Nominación a mejor música – canción original
  • Nominación a mejor diseño de producción
  • Nominación a mejor diseño de vestuario
  • Nominación a mejor mezcla de sonido
  • Nominación a mejor montaje de sonido

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: Mejor película – drama
  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial
  • Critics’ Choice: Mejor película


Cuando la Academia pensó el año pasado en la creación de una categoría a la mejor película popular, a todo el mundo se le vino un título a la cabeza: Black Panther. La enésima película de la factoría Marvel Studios conseguía alzarse como fenómeno de la cultura popular alcanzando cotas de recaudación y éxito inimaginables para un título de estas características. Finalmente la Academia recogió cable y sus propios votantes le han quitado la razón: no era necesario crear una categoría específica para dar cabida a este tipo de películas. Si realmente calan, terminarán por imponerse. ¿Ganará? Probablemente no, pero nunca dejemos de soñar.

Infiltrado en el kkKlan

Sean McKittrick, Jason Blum, Raymond Mansfield, Jordan Peele y Spike Lee, productores

Oscar
6 nominaciones

  • Nominación a mejor película del año
  • Nominación a mejor dirección
  • Nominación a mejor actor de reparto
  • Nominación a mejor guión adaptado
  • Nominación a mejor música
  • Nominación a mejor montaje

Otras nominaciones del año

  • Organización: Nombre del premio
  • Globos de Oro: Mejor película – drama
  • BAFTA: Mejor película
  • Critics Choice: Mejor película
  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial


A Spike Lee se le echaba de menos. Se echaba de menos su capacidad de provocación, su actitud “caiga quien caiga”, su estilo combativo y su sentido del humor. En esta historia de un policía negro que se infiltra en una célula del Ku Klux Klan además demuestra una increíble capacidad para ir desde el humor absurdo y la sátira sociopolítica hasta el terror más puro, evocando el gran cine político y policiaco de los años 70 con Serpico, Tarde de perros o Contra el imperio de la droga con el estilo del blaxploitation de Shaft o Superfly. Pero no se limita a una reconstrucción de época o una evocación de cierto tipo de cine y de historias, sino que enlaza esas luchas del pasado con una realidad actual, la del resurgimiento de los enfrentamientos raciales, los movimientos neonazis y la represión policial en tiempos de Trump, lo cual la convierten en una película pertinente y provocadora. Su continuo juego de espejos y de contradicciones entre las realidades (los policías que manejan el mismo lenguaje que el KKK, la pareja de supremacistas que se hace carantoñas y a la vez planea un acto terrorista), y su estilo épico y apasionado subrayan una lección sobre el poder de las películas para cambiar a la gente. Es más que probable que de sus seis nominaciones se materialice en estatuilla sólo la de guión adaptado, pero si esta película ha servido para que Lee vuelva a primera línea del cine, bienvenida sea.

Bohemian Rhapsody

Graham King, productor

Oscar
5 nominaciones

  • Nominación a mejor película
  • Nominación a mejor actor protagonista
  • Nominación a mejor montaje
  • Nominación a mejor mezcla de sonido
  • Nominación a mejor montaje de sonido

Otros premios del año

  • Globos de Oro: Mejor película – drama

Otras nominaciones del año

  • BAFTA: Mejor película británica
  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial


El fenómeno mundial de Bohemian Rhapsody también ha conseguido alcanzar la categoría reina en esta edición de los premios. Esta versión edulcorada de la historia de uno de los grupos más icónicos de la historia de la música rock y su carismático cantante ha escalado en la taquilla gracias a una narrativa, dirección y estructura sencillas que solo da al público lo que viene buscando: vibrar. Los temazos eternos de Queen estructuran esta película con la complejidad dramática de un botijo que no ha necesitado de mayores méritos para ser la película más rentable del año, pero esperemos que necesite algo más para alzarse como mejor película del año.

La favorita

Ceci Dempsey, Ed Guiney, Lee Magiday y Yorgos Lanthimos, productores

Oscar
10 nominaciones

  • Nominación a mejor película
  • Nominación a mejor dirección
  • Nominación a mejor actriz protagonista (Olivia Colman)
  • Nominación a mejor actriz de reparto (Emma Stone)
  • Nominación a mejor actriz de repaprto (Rachel Weisz)
  • Nominación a mejor guión original
  • Nominación a mejor fotografía
  • Nominación a mejor diseño de producción
  • Nominación a mejor diseño de vestuario
  • Nominación a mejor montaje

Otros premios del año

  • Globos de Oro: Mejor película – comedia o musical
  • BAFTA: Mejor película británica
  • BIFA: Mejor película británica independiente
  • Críticos de Boston: Mejor película

Otras nominaciones del año

  • BAFTA: Mejor película
  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial
  • Critics’ Choice: Mejor película


Hace años, La favorita sería una de esas rara avis que se cuelan en la categoría reina. Una cuota indie para reconocer lo más indie que la Academia puede gestionar: cine independiente con aspiraciones artísticas producido por una major. En un año como este, La favorita parte como una de las cintas más nominadas, llega multipremiada ya desde su presentación en el Festival de Venecia (donde competía con Roma) y con bastante posibilidades de ganar muchas de esas estatuillas a pesar de quedarse a medio camino entre el convencionalismo narrativo y artístico de productos para el gran público y el riesgo formal y técnico de otros títulos realmente independientes de la maquinaria Hollywood. En esta categoría pasa igual, pero tengamos siempre presente que tener una película del director de Canino nominada a los Oscar es un premio en sí mismo. Veremos.

Green Book

Jim Burke, Charles B. Wessler, Brian Currie, Peter Farrelly y Nick Vallelonga, productores

Oscar
5 nominaciones

  • Nominación a mejor película
  • Nominación a mejor actor protagonista
  • Nominación a mejor actor de reparto
  • Nominación a mejor guión original
  • Nominación a mejor montaje

Otros premios del año

  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial
  • Festival de Toronto: Premio del Público

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: Mejor película – comedia o musical
  • BAFTA: Mejor película
  • Critics’ Choice: Mejor película


Green Book podría ser la película perfecta. Todo funciona bien en la cinta de Peter Farrelly: parte de un guión perfectamente afinado como un buen reloj, está rodada con elegancia, los actores son espléndidos, el público la ve con una sonrisa en la cara y con el regusto de que sea una cinta con mensaje. Uno podría llegar a pensar a la salida del pase que es mejor persona. Pero al mismo tiempo, Green Book tiene algo de prefabricado y hasta de obvia que lastran su vuelo irremediablemente. Aún así, es una gran candidata para ganar este premio porque tendrá muchos votos en las primeras posiciones de las papeletas preferenciales. La redención de Farrelly, hasta ahora director vulgar de cintas soeces, reconvertido en un realizador atinado y se diría que sensible es sin duda un argumento que sus compañeros de profesión van a abrazar. Y la oportuna mirada al racismo en EEUU (aunque lamentablemente siempre haya oportunidad para hacerla) sería también argumento a su favor de no ser porque esa oportunidad la van explotar mejor dos de sus rivales, Black Panther e Infiltrado en el kkKlan. Total, que no es la favorita pero tampoco podríamos decir que nos extrañara si finalmente resultara ganadora.

Roma

Gabriela Rodríguez y Alfonso Cuarón, productores

Oscar
10 nominaciones

  • Nominación a mejor película del año
  • Nominación a mejor película en lengua extranjera
  • Nominación a mejor director
  • Nominación a mejor actriz protagonista
  • Nominación a mejor actriz de reparto
  • Nominación a mejor guión original
  • Nominación a mejor fotografía
  • Nominación a mejor dirección de producción
  • Nominación a mejor montaje de sonido
  • Nominación a mejor mezcla de sonido

Otros premios del año

  • Globos de Oro: Mejor película extranjera
  • BAFTA: Mejor película, Mejor película de habla no inglesa
  • BIFA: Mejor película independiente internacional
  • Critics Choice: Mejor película, Mejor película extranjera
  • Goya: Mejor película iberoamericana
  • National Society of Film Critics: Mejor película extranjera
  • New York Film Critics Circle: Mejor película
  • Venecia: Palma de Oro

Otras nominaciones del año

  • Independent Spirit: Mejor película internacional
  • National Society of Film Critics: Mejor película
  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial


Roma es un monumento. Y un espectáculo. El espectador entra en la historia despacio: a principios de los años 70 una familia mexicana de clase, dos internas y un perro viven en la Colonia Roma de Ciudad de México. Se dedica a contemplar el día a día de la casa, sobre todo de las sirvientas, y sobre todo de una, Cleo, una indígena mixteca que es la que se ocupa de los niños. Poco a poco la cámara va centrando su atención en ella, y poco a poco, sin aspavientos ni alharacas, el espectador la acompaña en sus esfuerzos, frustraciones, humillaciones, pequeñas alegrías y grandes tragedias, como cualquier vida. También ve las trampas y los perversos mecanismos familiares para obtener su sumisión, y como el cariño no es más que una artimaña para mantener los privilegios de clase. Y de fondo, una bulliciosa ciudad en una época convulsa de revueltas estudiantiles y terremotos, haciendo alarde de una reconstrucción global en la que se ha cuidado cuida hasta el más mínimo detalle, desde el sonido del afilador hasta los paritorios de un hospital. Con ella Cuarón vehicula sus recuerdos y eleva a categoría de arte, con referencias visuales que abarcan toda la historia del cine, desde Leni Riefenstahl al neorrealismo italiano, el retrato de una persona que por lo general pasa desapercibida en todas partes, y su día a día se nos hace relevante. Roma es vida y transcurre con el ritmo de la vida, y eso es impagable, ni con los mayores premios del mundo.

Ha nacido una estrella

Bill Gerber, Bradley Cooper y Lynette Howell Taylor, productores

Oscar
8 nominaciones

  • Nominación a mejor película
  • Nominación a mejor actriz protagonista
  • Nominación a mejor actor protagonista
  • Nominación a mejor actor de reparto
  • Nominación a mejor guión adaptado
  • Nominación a mejor música – canción original
  • Nominación a mejor fotografía
  • Nominación a mejor mezcla de sonido

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: Mejor película – drama
  • BAFTA: Mejor película
  • Critics Choice: Mejor película
  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial


Podríamos decir que desde 1937 todas las épocas han tenido una adaptación de Ha nacido una estrella. Pero el referente escogido por Bradley Cooper es la de 1976 protagonizada por Kris Kristofferson y Barbra Streisand; de hecho, hay en la nueva muchas referencias estéticas, musicales y de estilo (hasta a la nariz). Y las diferencias son las que ensombrecen la peli que nos ocupa. Es valioso el esfuerzo que hace Bradley Cooper en su debut como director y en su papel de cantante en decadencia; si hay algo que valorar es su trabajo a todos los niveles. También la fotografía y la música, con varios temas originales memorables. Pero falla en dos cosas fundamentales: la adaptación y la elección de la protagonista. A la adaptación le falta profundidad en temas que toca de refilón, como cómo el amor alimenta o no la creación, la relación entre el declive de una estrella y el ascenso de otra, el mundo de la producción musical o qué supone ser una estrella. Esta película es un crowdpleaser, no lo disimula en ningún momento y en ese sentido funciona como un tiro, así que tampoco vamos a pedir una tesis doctoral sobre nada. Pero más grave, y lo que lastra la película, es la elección de la protagonista, que no hace ningún esfuerzo por ponerse en el papel que le corresponde, no produce ninguna empatía, y sólo lo utiliza como vehículo de lucimiento en su camino a convertirse en la nueva artista total.

El vicio del poder

Dede Gardner, Jeremy Kleiner, Adam McKay y Kevin Messick, productores

Oscar
8 nominaciones

  • Nominación a mejor película
  • Nominación a mejor dirección
  • Nominación a mejor actor protagonista
  • Nominación a mejor actriz de reparto
  • Nominación a mejor actor de reparto
  • Nominación a mejor guión original
  • Nominación a mejor montaje
  • Nominación a mejor maquillaje y peluqueria

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: Mejor película – comedia o musical
  • Critics’ Choice: Mejor película
  • PGA: Mejor producción de un largometraje con estreno comercial


Adam McKay lo ha vuelto a hacer y eso que repetir la fórmula socarrona e iconoclasta de La gran apuesta parecería de entrada un reto imposible. Y lo hace para contarnos una historia tan increíble que sólo puede ser real: un retrato del vicepresidente estadounidense Dick Cheney, un hombre taimado de ambición desmedida que llegó a manejar el país durante el mandato de un pelele como Bush, Jr. McKay se siente comodísimo retorciendo el relato, proponiendo secuencias memorables como la imitación de la tragedia shakespeariana o los falsos títulos de crédito a mitad de la narración. Su humor negrísimo y su tremenda capacidad de autocrítica le convierten con estas dos cintas en uno de los mejores relatores de la política estadounidense actual. ¿Opciones de gran premio? Lamentablemente pocas. El activismo político del que la película llega a vanagloriarse a buen seguro provocará el rechazo de una parte de los votantes. Tampoco será de gusto de todos la forma libérrima de llevarla a cabo. Tenía más opciones en los Globos de Oro, premios votados por extranjeros, en los que era el título más nominado. Y ni por esas. Esperamos curiosos su siguiente entrega. Temas de la actualidad política no le van a faltar.

Ganará: Roma
Debería ganar: Roma
Molaría que ganase: Roma