Vidas pequeñas

Las deudas han llevado a la famosa Bárbara Helguera a aislarse en un cámping a las afueras de Madrid. Allí convivirá con gente corriente, con buscavidas y con artistas anónimos, con esas “vidas pequeñas” que transcurren, plácidas o atormentadas, lejos del mundanal ruido.