CRÍTICA: 'Iron Man 2', víctima de la trama

Tony Stark es una de esas muchas cosas buenas que le han pasado a Robert Downey Jr. en esta última etapa de su carrera. Iron Man hizo una taquilla que aseguró la continuidad de la saga con creces: después de varios intentos algo fallidos, la Marvel supo escoeger para el proyecto a un equipo idóneo pero, sobretodo, solvente. Porque Iron Man era más que una simple película de superhéroes, era una película de acción bien hecha con personajes repletos de carisma y unas dosis de humor y tensión entre personajes que aderezaban un mejunje muy agradable para el paladar cinéfilo de palomitas.

La nueva entrega de la franquicia Marvel, que llega esta semana a nuestras pantallas, mantiene los estándares de calidad que sorprendieron en la anterior entrega. Pero en esta ocasión los ingredientes no se han mezclado bien y en la segunda parte de la película hay un manifiesto bajón de ritmo. Porque es precisamente lo que hizo triunfar a la saga hace dos años lo que la hace naufragar en algún pasaje de esta película: el hecho de querer hilar una historia con sentido y armar un producto decente, ya que acumulan toda la información de la trama en esta soporífera segunda parte del metraje.

En cuanto a los personajes, el añadido de Mickey Rourke no termina de funcionar por el simple hecho de que no se le incluye en la historia desde el principio. Éste enemigo es latente, está fraguando su venganza durante toda la película para en la traca final sacar todas las cartas en una batalla que solo aceptamos como un maravilloso regalo de explosiones y destrucciones que aporta poco a la narración.

Sin duda el alma de esta saga es Tony Stark, el magnate del armamento estadounidense que encarna Downey Jr. Han sabido darse cuenta de ello y mantener y magnificar en esta película el carácter de bon vivant y estrella del rock (muy presente en la banda sonora) del personaje. Pero el verdadero descubrimiento de esta entrega es, sin discusión, el de Scarlett Johansonn y su personaje, pues, aunque tarda su tiempo en mostrarse tal cual, en el momento de hacerlo no podemos más que intentar aplaudir de estupefacción ante unas coreografías de infarto.

En definitiva, una cinta de acción con sus más y sus menos, como ya lo fue la anterior, pero en la que, a pesar del mal reparto del peso de las tramas, se magnifican las características que hicieron existosa la saga. Un nuevo acierto de la Marvel que, continuando con sus guiños a otros héroes, que no faltan en esta cinta, hace patente el futuro proyecto de Los Vengadores, que está previsto para el año 2012.