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Durante el día de hoy, segunda jornada de la edición nº 66 de la Biennale, se ha podido ver por primera vez la esperadísima adaptación de la novela de Cormac MacCarthy The road (La carretera), dirigida por John Hillcoat y protagonizada por Viggo Mortensen como padre protector en un mundo apocalíptico. El crítico de Variety, Todd McCarthy opina que “se queda corta en todos los aspectos”. Las expectativas frente a este proyecto eran muy grandes debido al excelente material del que se partía y la labor de Hillcoat le parece “sin sentido del ritmo ni modulación dramática”.

Tampoco le ha convencido al cronista de Variety la fotografía del español Javier Aguirresarobe que define como “tonos terrosos y quemados que no hacen justicia a las vívidas descripciones del escritor”. Considera que la química entre Mortensen y Kodi Smit-McPhee, el joven actor que interpreta a su hijo “es nula” y afirma que Mortensen “fracasa al intentar alcanzar la profundidad para cargar con el peso del film”. Las apariciones en forma de flashbacks de Charlize Theron como mujer de Mortensen le parecen “largas e innecesarias, justificando el tiempo en pantalla de la actriz”, y sólo salva en sus comentarios las apariciones de Robert Duvall y Guy Pierce, aunque sin grandes elogios.

En cambio Luis Martínez, de El Mundo afirma que la adaptación de Hillcoat es “correcta, fiel y, quizá, demasiado respetuosa con la novela”. La fotografía de Aguirresarobe le parece “uno de sus mejores trabajos”, y acerca de la actuación de Mortensen comenta que es “contenida y brillante”. Le parece una buena adaptación, pero no excelente ya que “hace falta más para alcanzar el negro profundo de la tinta”.

Más generoso es Oti Rodríguez Marchante en el ABC quien afirma que se trata de “una obra intimísima sobre la relación de un padre y su hijo en un mundo agotado”. Considera las interpretaciones “conmovedoras y desoladoras”, especialmente la de Mortensen que es “de una complejidad absoluta tanto en lo físico como en lo psicológico”. La fotografía del operador español la define como “deslumbrante”.

Carlos Boyero, cuya crítica publica hoy, en El país, dice que es “el resultado, además de ser fiel, es notable.”…”Y tanto Viggo Mortensen como el niño Kodi Smit-McPhee están tan veraces como conmovedores. También Charlize Theron y Robert Divall en apariciones breves que dejan huella. Igualmente te admira la fotografía que ha conseguido Javier Aguirresarobe.”

El otro título a competición, Life during wartime, de Todd Solondz, es una relectura de uno de sus títulos más conocidos, Happiness. Luis Martínez la define como “una belleza que desasosiega, hiere y hace reír” y alaba la labor de Solondz que “vuelve a escarbar en la naturaleza triste de la comedia”, y la fotografía de Edward Lachman (Lejos del cielo) que califica de “esencial, transparente y brillante”. Carlos Boyero no traga con Solondz y confiesa que “parte del público le sigue riendo las gracias. Yo no se la pillo por ningún lado a este prescindible evocador.”

Rodríguez Marchante se sorprende de que en el film de Solondz “no hay ningún personaje con el que identificarse, a pesar de lo cual, y eso es lo meritorio, entendemos ese batido de sentimientos del que nos hablan”. Pero se deshace en mayor número de elogios cuando habla de Celda 211, lo último de Daniel Monzón, que califica de “thriller sorprendente, una película insólita, increíblemente dura y lúcida en el interior de una cárcel”. Y para él el mérito es en gran parte del actor Luis Tosar que brinda “una prodigiosa y medidísima interpretación, basada en la fortaleza, solidez, franqueza, brutalidad y hasta fragilidad que estampa a su personaje”.