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La Academia de Hollywood rindió ayer homenaje a los directores Francis Ford Coppola y Jean-Luc Godard, al actor Eli Wallach y al historiador Kevin Brownlow, en la entrega de los Oscar honoríficos, que han marcado el arranque de la temporada de premios. Por segundo año consecutivo, los organizadores han optado por desvincular de la famosa gala los llamados “Governors Awards” y presentarlos en un evento privado.

A pesar de los intentos de la organización, Jean-Luc Godard, de 79 años, declinó finalmente la oferta para trasladarse a EE UU a recoger su premio, que quedó en manos de la Academia hasta que se le haga llegar al cineasta europeo a su residencia en Suiza. Godard, máximo exponente de la nouvelle vague, tiene en su haber más de 70 películas rodadas en más de 50 años de carrera. Su primer e influyente largometraje, Al final de la escapada (1960), impresionó de igual manera al público y a otros directores con su moderna visión del cine negro americano. Durante 40 años, Godard ha seguido escribiendo y dirigiendo películas desafiantes y a veces controvertidas que han consolidado su reputación como uno de los impulsores de la vanguardia en la historia del cine. Sus más de 70 películas incluyen El desprecio, Alphaville, Weekend y El rey Lear. Godard también ha influido en numerosos directores contemporáneos, entre los que se encuentran Bernardo Bertolucci, Martin Scorsese, Steven Soderbergh y Quentin Tarantino.

Francis Ford Coppola recibió el premio Irving G. Thalberg, creado en 1937, para premiar a productores cuya trayectoria es sinónimo de excelencia en la realización de sus proyectos, según el criterio de la Academia, y del que ya fueron depositarios George Lucas, Steven Spielberg, Cecil B. DeMille, Alfred Hitchcock o Walt Disney. La figura de Coppola siempre quedará ligada a la saga El padrino, que estrenó en 1972, 12 años después de iniciar su carrera como realizador y guionista en la gran pantalla. A finales de los 70, este cineasta ya había ganado cinco Óscar a la mejor película (El padrino. Parte II), al mejor director (El padrino. Parte II) y al mejor guión (Patton, El padrino y (El padrino. Parte II). Entre los títulos que ha producido se encuentran American Graffiti, Gardens of Stone, Dracula de Bram Stoker, o Frankenstein de Mary Shelley. En 1969 creó American Zoetrope, un estudio independiente con el que ha financiado obras como The Black Stallion, The Outsiders, Lost in Translation y “he Good Shepherd.

Eli Wallach ha aparecido en más de 50 cintas. Nacido en Brooklyn en 1915, hizo su debut en el cine con Baby Doll (Elia Kazan, 1956), junto a Karl Malden y Carroll Baker. En su fimlografía destacan Los siete magníficos, Vidas rebeldes, El bueno, el feo y el malo, El Padrino: Parte III o The Holday. A lo largo de su larga carrera, Wallach ha trabajado con directores y actores del calibre de Francis Ford Coppola, Michael Douglas, Clint Eastwood, John Ford, Clark Gable, John Huston, Sergio Leone, Marilyn Monroe, Al Pacino, Gregory Peck o Kate Winslet. Este invierno se le ha podido ver en los cines en Wall Street: El dinero nunca duerme, de Oliver Stone.

Kevin Brownlow, por su parte, está considerado uno de los historiadores más importantes del cine mudo, además de ser un reputado restaurador de películas, entre las que se encuentran Napoleón (1927), Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1921) y El ladrón de Bagdad (1924). También ha escrito numerosos libros y dirigido documentales sobre figuras como Mary Pickford, Cecil B. DeMille. Griffith o Chaplin.