Los pesos pesados de la industria se miden con recién llegados a Hollywood en una categoría que se debate entre el correcto academicismo y la fantasía desbordada. La recreación de fabulosas épocas pasadas convive con la imaginación de un mundo futuro en cinco películas visualmente impecables. Nos encontramos ante nominaciones conjuntas, ya que la dirección artística suele ser una tarea de equipo. Diseñadores de producción, directores de arte y diseñadores de decorados se reparten las funciones de una de las labores fundamentales del cine: la creación de mundos visualmente coherentes y la integración de las artes visuales más vanguardistas en un producto final que fascine al espectador.

OSCATLÓN 2009: Mejor dirección artística

Avatar.
Dirección artística, Rick Carter y Robert Stromberg; decorados, Kim Sinclair

Rick Carter, que ya fue nominado a mejor dirección artística por Forrest Gump en 1994, ha trabajado con Zemeckis y con Spielberg, para quien desarrolló el diseño de producción de Inteligencia artificial o Parque Jurásico. Carter ha sido uno de los abanderados de la nueva generación de efectos especiales, y junto a Stromberg es el responsable de visualizar el aspecto de Pandora, uno de los puntos más sobresalientes de la película de James Cameron. Para Robert Stromberg, con Avatar le llega su segunda nominación después de la obtenida en 2003 como responsable de los efectos especiales de Master & Commander. Aunque sin el respaldo de una nominación, también está detrás de los efectos visuales de Shutter Island y de The Road, y es el diseñador de producción de la Alicia de Burton. La tercera en esta candidatura conjunta es Kim Sinclair, que se estrena en los Oscar con su aportación como diseñadora de decorados. Sinclair ha trabajado como directora de arte en El último Samurai o en La Leyenda del Zorro. El mayor desafío que presentaba la película era, sin duda, la mezcla de lo físico y lo digital y la creación de una entidad propia para Pandora. Quizás esta nominación sea el mejor modo de reconocer este gran trabajo creativo.

OSCATLÓN 2009: Mejor dirección artística

El imaginario del doctor Parnassus.
Dirección artística, Dave Warren y Anastasia Masaro; decorados, Caroline Smith

Los tres componentes de este equipo reciben con ésta su primera nominación, aunque tienen en su haber importantes trabajos. Dave Warren fue director de arte de Sweeney Todd. Caroline Smith ha trabajado como diseñadora de decorados de Retorno a Brideshead, Diario de un escándalo o Match Point. Por último, la joven Anastasia Masaro lleva a cabo aquí su primera obra de envergadura. Rodada entre Londres y Vancouver, El imaginario del doctor Parnassus se enfrenta también a la dificultad de recrear dos mundos convergentes: el actual, con una estética realista y cotidiana, y el pasado, tamizado a través de una mirada nostálgica, decadente, cuyos colores y espacios reflejan la mirada fabulosa de la imaginación y la pátina oxidada del tiempo. El resultado está indudablemente bien trazado, y ésta sería una magnífica ocasión para premiar el trabajo de un tándem de innegable talento.

OSCATLÓN 2009: Mejor dirección artística

Nine.
Dirección artística, John Myhre; decorados, Gordon Sim

Como afirmaba una crónica publicada en Variety, el mayor desafío de Nine fue obtener un resultado con la exigencia artística de Fellini partiendo de un presupuesto digno de Dario Argento. Por suerte, detrás de este papelón se hallaba un equipo más que solvente: John Myhre consigue con ésta su quinta nominación al Oscar, y cuenta en su haber con dos estatuillas por los decorados de Chicago y de Memorias de una geisha. Otros trabajos importantes de Myhre han sido Dreamgirls o la espléndida Elizabeth. Gordon Sim, que compartió el Oscar por Chicago, además ha trabajado en producciones como Hairspray, Cinderella Man o Amelia. Juntos han logrado un estilo inspirado en los sets de la vieja Cinecittà, aunque, como hemos indicado, tuvieran que devanarse los sesos para conseguirlo recurriendo, por ejemplo, a objetos prestados de rodajes anteriores.

OSCATLÓN 2009: Mejor dirección artística

Sherlock Holmes.
Dirección artística, Sarah Greenwood; decorados, Katie Spencer

El tándem perfecto de Sarah Greenwood y Katie Spencer recibe en esta ocasión su tercera nominación, tras las obtenidas por Orgullo y Prejuicio y Expiación. Con Sherlock Holmes prosiguen su indagación en espacios y ambientes típicamente británicos. Para la creación del set de la película de Guy Ritchie sólo tuvieron doce semanas, que emplearon en reunir más de 10.000 imágenes –pinturas, grabados, fotografías- del periodo que querían recrear –el Londres finisecular-. Posteriormente llevaron a cabo una selección de 100 obras en las que basaron su creación. Lo espectacular y lo fabuloso en esta película adquiere siempre una apariencia de realidad, que se traduce en la gran variedad de escenarios recreados: la Cámara de los Lores, el puerto, la cárcel o la lonja. Esa mezcla de esplendor y miseria, de belleza abigarrada, de luz y de oscuridad, ha generado uno de los trabajos más deslumbrantes del año.

OSCATLÓN 2009: Mejor dirección artística

La reina Victoria.
Dirección artística, Patrice Vermette; decorados, Maggie Gray

Patrice Vermette es casi un recién llegado a Hollywood. Su principal trabajo hasta ahora se encuadró en la canadiense C.R.A.Z.Y., de Jean Marc Vallée, donde llevaba a cabo una minuciosa y preciosista recreación de unos años setenta marcados por el glam, la cultura adolescente y el pop. En La reina Victoria cambia de registro y se inserta en una época también de excesos estéticos, en los que sobresalen los decorados pulcramente reconstruidos y el inteligente y exquisito empleo del color. Como el vestuario de Sandy Powell, el trabajo de Vermette no se permite excesivos alardes de imaginación, pero resulta más que apropiado. Por ello, quizás, ha recibido una nominación muy academicista junto a Maggie Gray, creadora de los decorados, que no recibía una nominación desde Brazil (1985), de Terry Gilliam, convertida hoy en cinta de culto.
Ganará: AvatarDebería ganar: Sherlock Holmes

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