Colas de más de hora y un cine a reventar dejaban constancia de que la proyección de lo último de Álex de la Iglesia era uno de los acontecimientos más esperados del Festival de San Sebastián. El director de El día de la bestia, La comunidad o Balada triste de trompeta firma con esta película una interesante comedia de ciencia-ficción cargada de acción y aventuras.

El arranque de Las brujas de Zugarramurdi, con unos primeros 30 minutos centrados en el robo y la posterior huída de un establecimiento de la Puerta del Sol de Madrid por parte de los personajes de Mario Casas y Hugo Silva, son sin ningún tipo de lugar a dudas parte de lo mejor que ha rodado nunca el director vasco, aderezado con una serie de diálogos escritos a las mil maravillas. Tanto Casas como Silva ofrecen, además, dos de sus mejores interpretaciones, demostrando ser dos actores muy solventes y marcando el contrapunto perfecto a las “brujas” Terele Pávez y Carmen Maura, también muy acertadas en sus respectivos papeles. Jaime Ordóñez y Macarena Gomez cierran un reparto de lujo.

Aunque Álex de la Iglesia se entrega a fondo para ofrecer un vertiginoso primer tramo capaz de dejar al espectador sin aliento y complacer hasta al más escéptico, el mayor defecto que podemos encontrar en la película es que en su segundo y tercer acto este ritmo decae notablemente, y aunque sigue siendo una cinta muy entretenida, el recuerdo de los primeros minutos pesa mucho, sobre todo en el tramo final.

20130922weekend_peqRoger Michell firma Le Week-End una película que, en intenciones, bien podría haber sido la cuarta parte de la historia ya filmada por Richard Linklater desde Antes del amanecer, sustituyendo a Julie Delpy y Ethan Hawke por Lindsay Duncan y Jim Broadbent, que intepretan a un matrimonio en profunda crisis sentimental que, en su aniversario, deciden pasar un fin de semana en París para recordar viejos tiempos y tratar de rejuvenecer su matrimonio. La historia que firma el guionista Hanif Kureishi se sujeta a lo largo de toda la cinta en las potentes interpretaciones de sus dos protagonistas. Duncan hace un ejercicio de carácter y despliega una mujer fuerte y dominante, mientras que Broadbent consigue dibujar a la perfección a un marido temeroso y dependiente.

Sin embargo, y aunque la película comienza con mucha garra y promete grandes momentos, se desvanece en lo que resulta una consecución de escenas repetitivas a lo largo de sus 90 minutos de duración, desaprovechando en numerosas ocasiones el potencial de sus protagonistas. Se salvan de ello el final de la película gracias a un repunte de talento en el texto y la intervención de Jeff Goldblum, interpretando a un particular amigo del personaje de Broadbent. En definitiva, Le Week-End es solamente una parte de lo que podría haber sido, lo cual no impide disfrutar de sus buenos momentos.

20130922moname_peq14 años después de lograr la Concha de Oro con ¿Qué es la vida?, François Dupeyron ha vuelto a la sección oficial con Mon ame par toi guérie (Mi alma por ti curada), en la que retrata a un solitario que tiene el don de curar enfermedades con la simple imposición de manos, mientras que es incapaz de salvarse a sí mismo.

La descripción de los personajes es impecable, pero la propuesta resultante algo extraña. Pese a lo esotérico de su argumento, la clave narrativa es realista. Tampoco es fácil compartir alguno de los avatares de este protagonistas, desde el vecindario de autocaravanas a su improbable flechazo con una alcohólica. Hay algo irremediablemente lejano y poco interesante que lastra definitivamente la película.