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Una categoría muy abierta al no haber ninguna propuesta radical de maquillaje y peluquería que destaque sobre las demás

Un largometraje histórico ambientado en Filipinas a finales del Siglo XIX, una suerte de biopic que transforma a un numeroso grupo de actores en reconocibles caras de la historia reciente de nuestro país, la tarea de convertir a dos actrices en la misma persona -y recrear la estética de los años 80- y la superproducción más relevante del año en España son las cuatro candidatas al Goya al mejor maquillaje y peluquería del año.

Tradicionalmente, esta categoría está dominada por aquellos trabajos de caracterización más peculiar, alejándose en muchas ocasiones de premiar a las películas favoritas al cabezón más importante de la noche, el de Mejor Película. Esto hace que, en años como este, donde cada una de las nominadas cuenta con un atractivo a defender, es una de las más abiertas.


Milu Cabrer, Alicia López, Pedro Rodríguez “Pedrati” por 1898. Los últimos de Filipinas

El cine histórico -y si es bélico, mejor todavía- es idóneo a la hora de hacer valer el trabajo del equipo de maquillaje y peluquería. El aspecto característico de aquellos que se encuentran en combate hace que el de este departamento sea uno de los trabajos más relevantes, puesto que enlaza directamente con la credibilidad de la película. El equipo formado por Milu Cabrer (primera nominación), Alicia López (8 nominaciones) y Pedro Rodríguez (3 Goyas, 4 nominaciones) se enfrentan con éxito, además, a la caracterización tanto del destacamento español como a los revolucionarios filipinos de esta superproducción que, si bien es cierto que no parte como favorita, no puede ser descartada en categorías como esta.


Yolanda Piña por El hombre de las mil caras

Yolanda Piña (3 nominaciones), se enfrentaba a un reto en El hombre de las mil caras que bien podría hacerle conseguir el que sería su primer Goya. La delgada línea entre convertir a un grupo de actores en una serie de personajes reales y transformar una película en un fiasco de prótesis y pelucas poco creíbles hace que, cuando un trabajo así sale airoso, termine por ser el gran favorito. Yolanda Piña cumple con solvencia y nos ofrece a un Eduard Fernández convertido en Francisco Paesa, un José Coronado como Jesús Camoes o a Carlos Santos transformado en Luis Roldán, personajes que forman parte del imaginario colectivo de la sociedad española, con lo que la evidencia del trabajo realizado juega a su favor.


Ana López-Puigcerver, Sergio Pérez Berbel, David Martí por Julieta

La premisa de Julieta es un caramelo envenenado para la categoría en la que nos encontramos: dos actrices que interpretan a la misma mujer en diferentes etapas de su vida y una película que transcurre en décadas lo suficientemente separadas como para que el reconocible estilo de cada una suponga un reto a la hora de caracterizar a los personajes. Sin embargo, mientras que un trabajo redondo hace que prácticamente no se encuentre rival a la hora de llevarse este Goya, uno menos exquisito podría no estar a la altura, aun siendo más que solvente. El equipo formado por Ana López-Puigcerver (1 Goya, 6 nominaciones), (3 nominaciones) y David Martí (3 Goyas, 11 nominaciones) hace un trabajo digno de mención -y nominación-, pero que puede no llevarse al gato al agua ante trabajos más completos que el suyo.

Marese Langan, David Martí por Un monstruo viene a verme

La mayor producción española del año cuenta con un total de 12 nominaciones a los Goya, y parte como favorita en la mayoría de las llamadas “categorías técnicas”, entre las que se encuentra la de maquillaje y peluquería. Aunque el largometraje de Bayona no descansa sobre el trabajo de David Martí (3 Goyas, 11 nominaciones) y Marese Langan (primera nominación), sí es cierto que nos encontramos ante el trabajo más elegante y completo de la categoría. A su contra juega lo tentador que supone premiar el trabajo de caracterización de largometrajes protagonizados por personajes reales o ambientaciones de peinados y maquillaje de otras épocas. A su favor, un trabajo sutil y elegante (sobre todo en el caso del personaje de Felicity Jones) que no defrauda ante las expectativas de una producción de semejante envergadura.

 

Ganará: El hombre de las mil caras
Debería ganar: El hombre de las mil caras
Molaría que ganase: Julieta