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Dos noveles en estos premios, Unax Mendía (No habrá paz para los malvados) y Arnau Valls Colomer (Eva), se enfrentarán a los cinco Goyas que ya tiene Jose Luis Alcaine (La piel que habito) y toda la experiencia en Hollywood que acapara Juan Ruiz Anchía (Blackthorn). ¿Será éste el año en el que una película de Almodóvar se lleve el Goya a la mejor fotografía por primera vez?

GOYATLÓN 2011: Fotografía

Juan Antonio Ruiz Anchía por Blackthorn, sin destino

El bilbaíno comenzó colaborando en los 80 con directores de la talla de Bigas Luna y Jose Luis Cuerda, pero pronto empezó a hacer carrera fuera de España, trabajando con directores como David Mamet y en vehículos para estrellas como Julia Roberts (Elegir un amor) o Richard Gere (Mr. Jones). Aunque de vez en cuando retorne a España y lo haga triunfando, como cuando ganó su primer Goya por Mararía. Ahora consigue su segunda nominación por un western, género que no ha trabajado demasiado, excepto en September Dawn, que narra los últimos años del forajido Butch Sundance en Bolivia. Los espectaculares paisajes del país sudamericano lucen majestuosamente a través de la lente de Ruiz Anchía; las secuencias en los parajes más desérticos están rodadas con unos contrastes y una saturación muy interesantes. En conjunto, un trabajo sobresaliente que debería llevarse el cabezón.

GOYATLÓN 2011: Fotografía

Arnau Valls Colomer por Eva

El joven catalán lleva apenas cinco años en la industria y ya ha conseguido su primera nominación a un Goya. Tras probar tanto en drama (Parque Vía) como en comedia (¿Para qué sirve un oso?), el paso al fantástico que ha supuesto encargarse de la fotografía de Eva ha sido la confirmación de que Valls Colomer puede encargarse de proyectos más caros y arriesgados. Las montañas nevadas suizas inundan la pantalla en todo su esplendor y los interiores están fotografiados de forma que en todo momento somos conscientes de que la acción tiene lugar en un futuro próximo, pero no nos es ajeno, lo percibimos de una forma creíble y cercana. Si Eva triunfa en los premios técnicos, ¿logrará hacerse también con éste?

GOYATLÓN 2011: Fotografía

José Luis Alcaine por La piel que habito

Es, tras Javier Aguirresarobe que tiene seis, el director de fotografía con mayor número de Goyas en su haber. Especialmente fructífera fue su relación con Fernando Trueba (El sueño del mono loco, Belle Epoque), pero también ganó por El pájaro de la felicidad, El caballero Don Quijote y, la última vez hace cuatro años, por Las trece rosas. Su tercera colaboración con Almodóvar (cineasta que no tiene un camarógrafo fijo: ha trabajado con Alcaine, Aguirresarobe, Beatto, Mayo…), La piel que habito, le ha proporcionado su decimosexta nominación por un trabajo intachable. El tratamiento de los interiores en las diferentes habitaciones de la mansión de Robert, el quirófano… todas las localizaciones están filmadas para reforzar ese tono de pesadilla contemporánea filtrado por el particular estilo visual del manchego. Porque parece increíble que, hasta la fecha, ninguna película firmada por Almodóvar haya ganado aún el Goya a la mejor fotografía. ¿Se romperá esa maldición?

GOYATLÓN 2011: Fotografía

Unax Mendía por No habrá paz para los malvados

Mendía empezó a despuntar hace una década cuando empezó a trabajar en películas como la siempre reivindicable En la ciudad sin límites, y ha tocado numerosos palos: desde superproducciones como Torrente 3 o Mortadelo y Filemón. Misión: salvar la Tierra hasta films más pequeños como Frágil o Bosque de sombras. El año pasado se encargó de la excelente fotografía de la olvidable Agnosia, pero la Academia no le recompensó ni con una nominación. Pero este año su colaboración con Urbizu en la niña mimada por la crítica, No habrá paz para los malvados, le ha proporcionado su primera candidatura en estos premios. Por desgracia su labor, aunque correcta y funcional, está por debajo del resto de nominadas. La manera de retratar la suciedad de la urbe, el contraste entre la decadencia de los bares de cubatas y lo aséptico de las instalaciones de la policía, está resuelta con precisión, pero se antoja insuficiente frente al nivel de este año. Si la película arrasa más allá de las categorías principales puede que consiga también este premio. Pero no sería algo especialmente merecido.
Ganará: La piel que habito
Debería ganar: Blackthorn, sin destino