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Con sólo tres candidatas este año -el número total de cintas estrenadas no alcanzó el número mínimo exigido paa que hubiera cinco-, la candidatura de mejor película animada sólo tiene un rival: Toy Sotry 3, de la siempre deslumbrante Pixar. Y eso...

OSCATLÓN 2010: Película de animación

Con sólo tres candidatas este año -el número total de cintas estrenadas no alcanzó el número mínimo exigido paa que hubiera cinco-, la candidatura de mejor película animada sólo tiene un rival: Toy Sotry 3, de la siempre deslumbrante Pixar. Y eso que las otras dos candidatas tienen grandes méritos: Cómo entrenar a tu dragón es una buena película de amistad y aventuras y L’illusionniste, basada en un guión inédito de Tati, es un poema delicioso.

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Cómo entrenar
a tu dragón.

Chris Sanders y Dean DeBlois

La primera candidata obtuvo tal título hace casi un año, por más que las nominaciones se hayan anunciado hace dos semanas. Desde el primer pase, Cómo entrenar a tu dragón dejó de ser la película menor y comercialoide que prometía para hacerse nombre como cine de aventuras de calidad. Incluso hay quien propuso que la cinta tenía calidad para competir en categorías como mejor guión o, incluso, película del año. Al final no ha sido para tanto, pero desde luego luce con orgullo dos merecidas nominaciones –ésta y la de partitura original–. Lo cierto es que Cómo entrenar a tu dragón es una cinta muy amena, con bien ritmo, un uso inteligente del 3D y personajes entrañables. La relación entre el niño y su dragón no es nueva, ahí está Pedro y el dragón Elliott, o también un humano llamado Elliot que se hizo amigo de un bichejo de apodado E.T. Nada nuevo, pues, bajo el sol. La película está bien, su candidatura es justa, pero sus opciones de llevarse el Oscar son mínimas.

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L’illusionniste.
Sylvain Chomet

El cine europeo de animación está conociendo sus mejores años gracias al impulso de la industria británica. De allí han salido las ya archiconocidas producciones de Aardman, pero también este L’illusionniste. Aunque para ser justos, aunque la película se haya realizado en Edimburgo, hay que conceder un gran parte del crédito al francés Sylvain Chomet, que se empeñó en sacar adelante este proyecto después del éxito de Bienvenidos a Belleville, también candidata al Oscar 2004. En L’illusionniste Chomet ha adaptado un guión inédicto del gran cómico francés Jacques Tati que, al parecer, estaba dedicado a una de sus hijas con la que había roto relaciones. Sea como fuere, aquel Film Tati nº4 estaba en un cajón hasta que sus herederos se lo mostraron a Chomet, que vio clara la oportunidad de llevar la historia de un prestirigitador fracasado al cine. El resultado es una cinta deliciosa, con una animación que ha captado el espíritu y algunas formas del cine de Tati, con un tono melancólico pero a la vez esperanzador. Sería una magnífica candidata de no ser por la tercer en discordia

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Toy Story 3.
Lee Unkrich

Pixar. Oscar. Vaya dúo. Llevan 24 estatuillas y este año son candidatos (y favoritos) a otras dos. La de largometraje es para la tercera entrega de su saga original, Toy Story. La primera fue la puesta de largo del cine animado íntegramente por ordenador. Vista hoy, es entrañable, pero ya resulta pobre -en gran medida por lo mucho que ellos mismos han hecho avanza rel género y la técnica-. La segunda fue un  paso adelante en complejidad a todos los niveles -dramático y de animación-. Y cuando anunciaron la tercera, 15 años después del lanzamiento de la serie, nadie esperó este salto cualitativo. Porque Toy Story 3 es una de las mejores historias que se han rodado nunca sobre el salto de la infancia a la edad adulta, del desapego natural de las cosas que de niño llenan tu mundo pero que, poco a poco, van quedando olvidadas en una caja de cartón destino El Desván. Pero, en un maravilloso triple salto mortal con tirabuzón, es también una reivindicación de la necesidad de no romper con ese tiempo, de mantener viva la inocencia y alimentar la ilusión. El inolvidable desenlance de la película es uno de los alegatos más necesarios en estos tiempos donde triunfan el sacarcasmo y el utilitarismo. El Oscar -y nuestro corazón- son de Toy Sotry 3.   
Ganará: Toy Story 3

Debería ganar: Toy Story 3

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