A partir del próximo 19 de febrero estará disponible en tiendas una de las películas españolas más prestigiosa del año, que ha obtenido reconocimiento mundial allá por donde ha pasado. Protagonizada por Antonio de la Torre y Olimpia Melinte, la última película de Manuel Martín Cuenca, Caníbal, llega en ediciones domésticas en DVD y blu-ray.

Presentada en su formato original de exhibición 2.35:1 y con pista de audio en castellano original en calidad DTS-HD, la película incluye, además, una pista de subtítulos en inglés. Sus breves e interesantes contenidos adicionales incluyen el teaser y el tráiler cinematográficos con los que se promocionó la película durante su periodo de promoción previo al estreno, así como un pequeño making of y escenas eliminadas.

Como en toda edición encontramos el teaser y tráiler promocionales, el primero utilizado durante su promoción en festivales previa al estreno español, para el que se utilizó el tráiler, que incluye música. A continuación encontramos un breve making of, con declaraciones del protagonista Antonio de la Torre sobre su personaje, la relación con el entorno, y el trabajo con Manuel Martín cuenta, el director, que también brinda su testimonio como autor total del proyecto, aporta matices y arroja luz sobre la oscuridad de la historia de este caníbal granadino. Además, tenemos la oportunidad de presenciar la manera de trabajar del director con los actores protagonistas, un meticuloso proceso de susurros al oído y directrices de miradas y posiciones realmente interesante. Por último, el productor Fernando Bovaira también habla sobre el proyecto y las características que le atrjeron para involucrarse con su productora en la película.

Para finalizar, la edición incluye tres escenas eliminadas de la película, todas ellas, una vez vistas, frente a la película, es fácil acertar el por qué de su exclusión del montaje. Por no ahondar en ellas, ya que su reseña puede generar algún que otro spoiler frente a la trama de la película, cabe decir que las tres escenas lastran en ritmo al metraje final y aportan una información que, o bien podemos conocer a través de una elipsis, o directamente no es necesario que conozcamos. Además, en una de estas escenas podemos ver, al contrario de lo que acertadamente ocurre en el montaje final, sufrimiento explícito y sangre, dos elementos de los que Martín Cuenca huye en la película, resultando una propuesta elegante y discreta.

Y hasta aquí los contenidos adicionales de la edición. Es una pena que, tras el visionado del contenido extra y atendiendo a lo mucho que hay que contar sobre esta película, no podamos disponer de un audiocomentario del director a lo largo de la cinta, ya que podría resultar de altísimo interés. Una lástima.