Es evidente que la hegemonía de Modern Family en las categorías de comedia está llegando a su fin. A pesar de haberse hecho con el Emmy a la mejor serie cómica durante los últimos cinco años, el hecho de que en esta edición sólo cuente con seis nominaciones, cuando ha llegado a tener hasta 17 hace cuatro años, hace prever que su reinado puede haber llegado a su fin. Si a todo esto le sumamos el hecho de que uno de los premios que no se le ha escapado en los últimos cuatro años es el de Mejor dirección en comedia y que este año ni siquiera ha sido nominada, no hacemos sino reafirmar nuestro presentimiento. Los cinco candidatos este año en esta categoría son todos nombres de altura, ya sea porque son los desarrolladores de las series a las que representan o porque son una pareja de jóvenes directores en alza en Hollywood.

 

Phil Lord & Christopher Miller por ‘Alive in Tucson (Piloto)’ de The last man on Earth

LastManonEarth

La indivisible pareja de directores que, en poco más de un lustro, han alcanzado las mieles del éxito con títulos clave de la animación contemporánea como Lluvia de albóndigas y La Lego película y que incluso tienen una franquicia de éxito como es la de Infiltrados en…, con Channing Tatum y Jonah Hill, aceptaron la propuesta de su amigo Will Forte, creador de The last man on Earth, con el que ya habían trabajado en la serie de animación Clone High, de dirigir los dos primeros episodios de esta nueva serie de la Fox en la que un pobre diablo (Forte) cree ser el último hombre sobre la faz de la Tierra, tras una catástrofe mundial que nunca se llega a especificar. La premisa es interesante, más por la puesta en escena de Lord y Miller, llena de espacios abiertos y desolados y que logra transmitir el vacío y la desolación del protagonista… a través del humor. Habría ayudado que el guión y la actuación de Forte hubiesen ido más allá del estereotipo de hombre vulgar, aunque ésa sea la carta a la que juega la serie. En resumidas cuentas, un nuevo trabajo impecable de estos directores cuya única baza en contra es la falta de involucramiento en el resto de la serie, factor del que sí goza el resto de nominados.

Louis C.K. por ‘Sleepover’ de Louie

Louie

Este es el cuarto triplete seguido que el monologuista Louis C.K. consigue en los Emmy como actor, guionista y director de su serie Louie y, aunque ya ha logrado el premio en guión en dos ocasiones, aún se le resisten las otras dos categorías. Para el Emmy al mejor actor de comedia quizá tenga posibilidades este año (o los siguientes cuando decida retomar la serie, ya que acaba de anunciar un hiato de un par de años para descansar) pero el de dirección nos tememos que se le seguirá resisitiendo ya que su puesta en escena, y en concreto la del episodio que nos ocupa, no es particularmente llamativa más que por su capacidad de dirigir a una decena de niñas preadolescentes amigas de su hija pequeña a las que su personaje tiene que cuidar en una quedada nocturna. Si hubiese elegido algún otro episodio de esta temporada, como el notable ‘Untitled’, centrado en sus pesadillas y terrores nocturnos y que muestra una destacable imaginación que roza lo Lynchiano, podría haber tenido alguna opción de victoria, pero no creemos que con ‘Sleepover’ lo vaya a conseguir este año.

 

Mike Judge por ‘Sand Hill Shuffle’ de Silicon Valley

SiliconValley

Silicon Valley es una de las mejores comedias del momento de la que casi nadie, al menos en España, está hablando. Quizá porque los espectadores crean que se trata del enésimo acercamiento a la moda del “friki” informático tras la excelente The IT Crowd británica o la popular Big Bang. Pero viniendo de la HBO Silicon Valley da un paso más allá al no estar supeditada a los corsés de la típica comedia de situación. Cada temporada de la serie tiene un arco argumental bien definido y el espectador se ve arrastrado, casi sin darse cuenta, por las penosas aventuras de un grupo de programadores que siempre están a un paso de la gloria, pero su ineptitud, social sobre todo, y la mala suerte siempre terminan poniéndoles la zancadilla. En este principio de la segunda temporada Mike Judge (que repite nominación de la edición pasada), responsable de esa comedia de culto que es Trabajo basura y actor ocasional, planta las bases de lo que se desarrollará en los nueve capítulos posteriores y nos narra los tiras y aflojas a la hora de conseguir financiación para un proyecto que todos los magnates de la informática se rifan, en una montaña rusa de cifras, ofertas y demandas a cada cual más loca. Media hora desternillante que merecería ganar si no fuese porque parece que la lucha de este año en comedia está entre otras dos series: Veep y Transparent. Pero, ¿no estaría genial que diese la sorpresa como hacen sus perdedores protagonistas?

Jill Solloway por ‘Best new girl’ de Transparent

Transparent

La nueva abanderada de la televisión “indie”, criada en dos series tan notables como A dos metros bajo tierra y United States of Tara, ha dado el salto como creadora con Transparent, una serie de alto contenido autobiográfico (su padre también se reveló como transexual a su familia hace pocos años) que le ha servido a Amazon como buque insignia a la hora de producir ficción y hacerle la competencia a empresas recientemente asentadas en el sector como Netflix. El octavo episodio de la primera temporada es enteramente un flashback en el que vemos como Maura (Jeffrey Tambor) acude con entusiasmo a su primer campamento para hombres travestis… y donde termina embargándole el desencanto, al sentir que no es eso exactamente lo que le define. La otra trama principal del episodio es la primera escapada de una Ali adolescente (el personaje interpretado en su versión adulta por Gaby Hoffmann y alter-ego de Solloway) y su primer romance de verano. La narrativa de Solloway es sutil, delicada pero profunda, con un tempo pausado, una fotografía preciosista y unas interpretaciones sobresalientes. Nada que objetar a este trabajo cuyo único obstáculo para la victoria es que la Academia la considere “poco cómica” y opte por premiar a la otra favorita del año: Veep.

Armando Ianucci por ‘Testimony’ de Veep

Veep
El interés de la Academia por esta comedia de la HBO protagonizada por Julia Louis-Dreyfus como inepta Vicepresidenta de EEUU, rodeada de un equipo tan torpe o más que ella, ha ido de menos a más con cada edición de los Emmy. Aunque siempre ha estado nominada a mejor serie y Louis-Dreyfus lleva tres victorias consecutivas como actriz principal, no fue hasta la edición pasada que también optó a premio en la categoría de guión, aunque no ganó, y este año ha ampliado sus aspiraciones incluyendo esta nominación a mejor dirección. Ianucci, que sabe mucho de política en tono de comedia como demostró en la serie británica The thick of it y su versión en largometraje que le valió una nominación al Oscar, In the loop, narra en este penúltimo capítulo de la temporada la cómica investigación por parte de un Tribunal de todos los desaguisados que el equipo de la recién ascendida Presidenta ha ido cometiendo a lo largo de toda la temporada. Con un guión afilado centrado en las entrevistas y declaraciones de todos los miembros del gabinete de Selina Meyer (Louis-Dreyfus), ‘Testimony’ logra arrancar más de una risa, pero ¿será suficiente para alzarse con el premio?

Ganará: Jill Solloway
Debería ganar: Mike Judge
Molaría que ganara: Phil Lord & Christopher Miller