Dos de las películas españolas de las que más se ha hablado este año se ven las caras, como todo el mundo esperaba, en la categoría de mejor montaje: La isla mínima y El niño. La coproducción argentino-española dirigida por Damián Szifrón Relatos salvajes también ha conseguido nominación en una categoría en la que la (grata) sorpresa la ha dado la nominación  del documental Paco de Lucía: La búsqueda. Son abundantes las similitudes en los trabajos de La isla mínima y El niño, quizás por moverse ambas en el mismo género.

Distinto, sin embargo, es tanto el de Relatos salvajes como el de Paco de Lucía: La búsqueda el primero por ser una película episódica y el segundo por tratarse de un documental donde la teoría del montaje varía, en cierta medida, con la de la ficción. Walter Murch, uno de los montadores más importantes de la historia, dijo una vez que el montaje es algo que casi todo el mundo puede hacer en un nivel sencillo y disfrutar de ello, pero para llevarlo a un nivel más alto requiere la misma dedicación y persistencia que cualquier forma de arte. Esta frase se puede aplicar a los cuatro trabajos nominados en la categoría, todos muy distintos pero todos con un nivel de dedicación, esfuerzo y calidad superlativos.

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José M.G. Moyano por La isla mínima

En todas las películas que ha rodado Alberto Rodríguez, cuatro incluyendo La isla mínima, el director sevillano ha contado en la sala de edición con José M.G. Moyano. Con Grupo 7, Moyano consiguió su primera nominación a los  Goya, un premio que ese año se llevaría Lo imposible, y este año consigue no una sino dos nominaciones en la categoría de mejor montaje: por La isla mínima y por Paco de Lucía: La búsqueda, compartida con Darío García. El trabajo de Moyano ha ido evolucionando de la mano con el de Rodríguez y La isla mínima es la prueba de que, tanto uno como otro, han conseguido un nivel que los sitúa entre los más grandes de nuestro cine. El montaje es imperceptible, casi invisible, sumergiendo al espectador en la atmósfera que Rodríguez crea en las marismas donde sucede la historia, es esa imperceptibilidad lo que todo montador quiere conseguir con sus trabajos. Un montaje que vaya de la mano con la narración, se adhiera a ella y la complemente de la mejor manera posible. Moyano logra todo esto, y por ello firma el mejor trabajo del año.

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Mapa Pastor por El niño

La nueva película de Daniel Monzón supone la segunda colaboración de Mapa Pastor con el director mallorquín. Su primer trabajo juntos fue en Celda 211, trabajo por el cuál Pastor consiguió su primera nominación y su primer Goya al mejor montaje. Cinco años después Monzón vuelve a confiar en la persona que ayudó a dotar de personalidad al thriller carcelario que arrasó en los premios de 2010. Como sucedía en Celda 211, el montaje de El niño, aunque menos preciso y medido que el de La isla mínima, aporta a la película un dinamismo que incluso cuando el nivel decae mantiene la atención del espectador en la cinta. Algo básico en montaje es no aburrir al espectador, hacer que la atención se mantenga y no se disperse, Mapa Pastor lo consigue y, aunque en ciertos momentos su montaje peque de ser demasiado artificioso, la película no alcanzaría ese nivel sin su trabajo. Además de ser uno de los mejores trabajos del año también es una de las mayores virtudes que tiene la cinta de Monzón.

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Darío García y José M.G. Moyano por Paco de Lucía: La búsqueda

José M.G. Moyano comparte nominación con Darío García que debuta en el largo con el montaje del documental de Curro Sánchez sobre la guitarra más famosa de la historia de España: Paco de Lucía. Completamente distinto a su trabajo en La isla mínima, José M.G. Moyano y Darío García consiguen que el ritmo de la guitarra de Paco de Lucía sea uno con el ritmo de la película, algo muy complicado sobre todo moviéndose en un tipo de narración como la documental. El dinamismo del trabajo de García y Moyano, y el ritmo que han sabido imprimir a la película hace que la cinta sea accesible tanto para los amantes del flamenco como para los que se sienten atraídos por la figura de Paco de Lucía. Entrevistas, conciertos, material de archivo y fotografías están integradas en la narración de forma natural y gracias a ello consiguen un retrato artístico digno de admiración. La nominación, aunque anecdótica, sirve para demostrar que el montaje documental no es tan sencillo como parece y que conseguir un nivel como el de Paco de Lucía: La búsqueda no está al alcance de todos. Para el recuerdo quedará esa increíble secuencia final con un montaje digno de admiración.

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Damián Szifrón y Pablo Barbieri por Relatos salvajes

La película coproducción argentino-española dirigida por Damián Szifrón ha conseguido un total de 8 nominaciones en esta edición de los  Goya. El propio Szifrón y Pablo Barbieri han sido los encargados de montar esta divertidísima película episódica nominada al Oscar a mejor película extranjera. De todos los montadores nominados, Barbieri es el que tiene más galardones a sus espaldas: ha sido candidato cuatro veces en los Premios de la Academia de Cine Argentino y lo ha ganado dos, y aunque esta es su primera nominación a los Goya tiene detrás una dilatada carrera en la sala de edición. Su trabajo junto a Szifrón ha aportado a cada uno de los episodios de Relatos salvajes una personalidad única: sus distintas partes tienen también distintos montajes y Barbieri y Szifrón consiguen hacer de esto una virtud en vez de una debilidad. Dificilmente podrán alzarse con un Goya que, a todas luces, tiene ganado José M.G. Moyano pero la nominación es el reconocimiento a la adaptación de su montaje a cada una de las historias de la película.

Ganará: José M.G. Moyano por La isla mínima
Debería ganar: José M.G. Moyano por La isla mínima
Molaría que ganase: Darío García y José M.G. Moyano por Paco de Lucía: La búsqueda