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Dos pesos pesados se disputan este año la estatuilla a la mejor banda sonora original: Ennio Morricone, sin premio competitivo hasta la fecha (aunque tiene el honorífico), y John Williams, que no rasca premio desde La lista de Schindler. Aunque ambos juegan sobre seguro, es el primero el que lleva las de ganar con el traje a medida que le ha hecho Tarantino. Entra por primera vez en el quinteto Carter Burwell con su exquisita partitura para Carol, por lo que, una vez más, lo tendrán complicado Thomas Newman -reemplazo de Williams en El puente de los espías- y un nombre a tener muy en cuenta: Jóhann Jóhannsson, con Sicario. Entre las ausencias destaca la del ganador del año pasado Alexandre Desplat, sin mención por La chica danesa.

Carter Burwell por Carol

El compositor de la banda sonora de Carol se acerca a la recta final de la carrera en una posición interesante. Es cierto que se le han escapado el Globo de Oro y algunos premios de la crítica en Estados Unidos, pero Carter Burwell (primera nominación) cotiza al alza. Este neoyorquino dio un salto sustancial en su carrera al componer la música de Fargo en 1996, a la que seguirían más de medio centenar: Dioses y monstruos, El gran Lebowski, El ladrón de orquídeas, Valor de ley… Burwell teje con su música las emociones de esta película de Todd Haynes sobre la relación entre dos mujeres. Lo hace de manera elegante, sutil, delicada, con acordes que perduran en la memoria y que emocionan al volver a escucharlos sin el apoyo de la imagen. Atención, porque este mismo mes estrena ¡Ave, Cesar!, la nueva película de los Coen, y llega también a España la cinta animada en stop motion Anomalisa. De no ser por Morricone, aquí podríamos tener a nuestro ganador.

Jóhann Jóhannsson por Sicario

El que en algunas quinielas era favorito de la pasada edición de los Oscar encadena su segunda nominación consecutiva. Si el año pasado se llevaba a casa el Globo de Oro pero perdía el Oscar ante Alexandre Desplat (El gran hotel Budapest), este año compite con su segunda colaboración con el canadiense Denis Villeneuve después de la claustrofóbica música que compuso para Prisioneros. Jóhann Jóhannsson (2 nominaciones) sustituye el piano y las cuerdas que tan bien funcionaban en La teoría del todo por sonidos electrónicos disonantes que capturan el dramatismo y la tensión de Sicario. Un cambio de piel hacia lo robótico que vuelve a demostrar que este islandés juega -y jugará- en las primeras ligas aunque, salvo sorpresa mayúscula, este no será su año.

Ennio Morricone por Los odiosos ocho

A sus 87 años, el italiano Ennio Morricone (6 nominaciones, un Oscar honorífico) no ha dejado de trabajar desde que empezase a colaborar con Luciano Salce y Franco Rossi a finales de la década de 1950. Amigo de Sergio Leone, la treintena de westerns que compuso le dieron la fama, pero en su filmografía hay más de 400 títulos de los más variopinto. Si la película Malena le dio su penúltima nominación al Oscar en 2001, Tarantino le ha regalado una segunda -o tercera- juventud: Kill Bill, Malditos bastardos, Django desencadenado y, sobre todo, Los odiosos ocho parecen pensadas para él. De hecho, lo acertado de su partitura es el único punto que la crítica ha aplaudido de manera unánime en el último Tarantino. Morricone demuestra que está en plena forma y que ese Oscar honorífico que la Academia le concedió en la ceremonia de 2007 no es, ni de lejos, suficiente. Ya va siendo hora de que el compositor de las míticas músicas de Cinema Paradiso, El bueno, el Feo y el Malo o Los intocables de Elliot Ness tenga el reconocimiento que merece.

Thomas Newman por El puente de los espías

Thomas Newman (13 nominaciones) es uno de los habituales año tras año y a este paso va camino de convertirse en el eterno nominado. Como ocurrió en 2014, cuando entró en el quinteto finalista por Al encuentro de Mr. Banks, sus rivales tienen partituras demasiado potentes como para adelantarles. Ganador de un Emmy por la cabecera de A dos metros bajo tierra y dos BAFTA por Skyfall y American Beauty, el Oscar se le resistió incluso en esta última, cuando perdió contra El violín rojo de John Corigliano. Si en su trayectoria en cine y televisión destaca el drama contenido, en El puente de los espías cumple perfectamente con el suspense que exige la cinta, manteniendo la tensión durante todo el metraje con su buen gusto habitual. Recordemos que esta primera colaboración entre Newman y Spielberg surge por una llamada de última hora para reemplazar a su compositor de cabecera John Williams, que se apartó del proyecto por motivos de salud.

John Williams por Star Wars: El despertar de la fuerza

Era imposible que John Williams (50 nominaciones, 5 oscars), el hombre vivo con más nominaciones a los Oscar, no estuviese en esta lista, y más teniendo en cuenta la enorme expectación generada por el estreno de Star Wars: El despertar de la fuerza. En el Episodio VII nos reencontramos con el Williams más grandioso, el que sabe hacer espectáculo desde el minuto uno. Su reseteo está perfectamente sincronizado con el de J.J. Abrams: entre ambos recuperan el espíritu de la primera película de la saga, por la que se llevó su tercer Oscar en 1978 (el primero fue por la adaptación de El violinista en el tejado y el segundo por la rompedora Tiburón). La pregunta que surge llegados a este punto es: ¿le premiarán por recrear su propio yo de hace casi cuarenta años?

Ganará: Ennio Morricone por Los odiosos ocho
Debería ganar: Ennio Morricone por Los odiosos ocho
Molaría que ganase: John Williams por Star Wars: El despertar de la fuerza