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Tradicionalmente siempre se ha considerado que las películas basadas en adaptaciones literarias partían con ventaja en los Oscar. El hecho de basarse en un texto con calidad y reconocido por el gran público fue clave del éxito de crítica y público en clásicos recientes como Memorias de África, Bailando con lobos, La lista de Schindler o Forrest Gump. Y en ocasiones el Oscar al mejor guión original era reservado a cintas quizá no con muchas nominaciones pero cuya capacidad de innovar y sorprender eran dignas de premio (Sospechosos habituales, Olvídate de mi). En cambio este año parece haber habido un cambio de tornas y cuatro de las cinco nominadas en este apartado también lo están a la mejor película y definen dos de las tendencias narrativas del año: el empoderamiento de las mujeres y las dificultades de las parejas interraciales.

Emily V. Gordon y Kumail Nanjiani por La gran enfermedad del amor

Oscar
Kumail Nanjiani y Emily V. Gordon: primera nominación

Otros premios del año

Otras nominaciones del año

  • Writers Guild: nominación a mejor guión original
  • Critics’ Choice: nominación a mejor guión original


Aunque en España no pudimos verla hasta el pasado noviembre, La gran enfermedad del amor fue uno de los primeros éxitos sorpresa de la cartelera veraniega el año pasado. La crítica pareció rendirse ante la historia real del cómico de origen pakistaní Kumail Nanjiani, conocido sobre todo por su participación en la divertida serie de la HBO Silicon Valley y la que hoy es su esposa. Como si se tratase de una versión orientalizada de Mi gran boda griega, la película se centra en las complicaciones que encuentra su protagonista para revelarle a su familia que la mujer de la que está enamorado no es de ascendencia asiática como él. A pesar de que está escrita de forma amable y los personajes están bien construídos, sobre todo el de la suegra de Nanjiani, interpretada por la gran Holly Hunter, la historia poco aporta al trilladísimo género de chico-conoce-chica y las dos horas que llega a utilizar para contar una historia tan sencilla se hacen un poco largas. Si a todo esto le sumamos su poca repercusión en otras entregas de premios, podemos añadir que ésta es la cinta con menos posibilidades de premio en esta categoría.

Jordan Peele por Déjame salir

Oscar
3 nominaciones

  • Nominación a mejor película por Déjame salir (2018)
  • Nominación a mejor dirección por Déjame salir (2018)

Otros premios del año

  • Writers Guild: mejor guión original
  • Critics’ Choice: mejor guión original
  • Críticos de Los Ángeles: mejor guión original

Otras nominaciones del año

  • Bafta: nominación a mejor guión original


Aunque los Globos de Oro no se acordasen de Jordan Peele en sus últimas nominaciones, principalmente porque sólo entregan un premio al mejor guión y no diferencian entre textos originales y adaptados, los Oscar no han dejado pasar la oportunidad de mencionar a una de las cintas más originales del año en hasta cuatro categorías. Peele saltó a la fama en el 2012 en EEUU a raíz del programa cómico de sketches Key & Peele, en el que los dos humoristas basaban sus chistes principalmente en estereotipos sobre gente negra. Por otra parte, Peele está casado en la vida real con la actriz blanca Chelsea Peretti (de la serie Brooklyn 9-9) por lo que probablemente no le resultaría nada complicado escribir sobre la premisa de Déjame salir: un joven negro es invitado por primera vez a conocer a la familia de su novia blanca. Exactamente 50 años después del estreno del clásico de Stanley Kramer Adivina quien viene esta noche, Peele pone la lupa sobre la capacidad de la sociedad actual para entender y aceptar a las parejas interraciales, dándole a la cinta una muy interesante vuelta de tuerca hacia el cine de género más puro y duro. Y si el original punto de partida de Déjame salir ya casi la convierte en caballo ganador para este premio, el libreto se completa con unos diálogos y un diseño de personajes impecable y un ritmo narrativo perfecto que nunca deja espacio al aburrimiento. A pesar de que ya ha pasado casi un año de su estreno en salas de cine estadounidenses, uno de los fenómenos cinematográficos del año pasado merece ser reconocido en los Oscar. Y éste es el premio al que más posibilidades tiene de aspirar, a pesar de las críticas por parte de algunos sectores por su parecido argumental con una cinta de 2005 protagonizada por Kate Hudson, La llave del mal.

Greta Gerwig por Lady Bird

Oscar
2 nominaciones

  • Nominación a mejor dirección por Lady Bird (2018)

Otros premios del año

  • National Society of Film Critics: mejor guión
  • Críticos de Boston: mejor guión

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: nominación a mejor guión
  • Independent Spirit: nominación a mejor guión
  • Bafta: nominación a mejor guión original
  • Writers Guild: nominación a mejor guión
  • Critics’ Choice: nominación a mejor guión original


Cuando Lady Bird se estrenó en cines el pasado diciembre los críticos se deshicieron en elogios sobre ella, consiguiendo algunas de las puntuaciones más altas jamás registradas en las webs de crítica especializada. La sensibilidad de Greta Gerwig para contar esta historia autobiográfica acerca de su último año de instituto en la ciudad de Sacramento, California está llena de frescura. Quizá carezca de auténtica originalidad puesto que historias sobre adolescentes que transicionan hacia la adultez las hemos visto hasta la saciedad, sin ir más lejos la reciente Las ventajas de ser un marginado, con la que Lady Bird guarda más de un punto en común. Pero la forma que Gerwig tiene de entender a los personajes femeninos, principalmente su alter ego interpretado por Saoirse Ronan y su madre (Laurie Metcalf) hace que nos podamos sentir completamente identificados con ellas, a pesar de que en ocasiones nos gustaría pegarles un buen bofetón. No salen tan bien parados los personajes masculinos, cayendo muchas veces en el estereotipo, pero en un año en el que lo importante parece ser devolver a los personajes femeninos la relevancia que merecen, el hecho de que una cinta en los Oscar logre pasar el test de Bechdel es motivo de alegría. Pero, ¿es suficiente para alzarse con la estatuilla?

Guillermo del Toro y Vanessa Taylor por La forma del agua

Oscar
Guillermo del Toro: 4 nominaciones

  • Nominación a mejor guión original por El laberinto del fauno (2007)
  • Nominación a mejor película del año por La forma del agua (2018)
  • Nominación a mejor dirección por La forma del agua (2018)

Vanessa Taylor: primera nominación

Otros premios del año

Otras nominaciones del año

  • Globos de Oro: nominación a mejor guión
  • Bafta: nominación a mejor guión original
  • Writers Guild: nominación a mejor guión
  • Critics’ Choice: nominación a mejor guión original


La película con más nominaciones del año también basa su premisa en la aceptación social de las parejas interraciales, pero se atreve a ir un paso más allá gracias al tono fantástico de la cinta mostrando a una pareja formada por dos especies diferentes. Sólo a la imaginación desbordante de Guillermo del Toro se le podría haber ocurrido ambientar esta loca premisa de ciencia ficción en unos estilizados y nostálgicos años 60, dándole un look de musical avejentado. Algunos de los temas del director mexicano siguen estando allí: la apología de lo diferente y el cariño hacia personajes perdedores, pero la descripción de algunos personajes secundarios se antojan algo monodimensionales y la cinta, a pesar de que no llega a aburrir en ningún momento tampoco llega a emocionar realmente. Las acusaciones de plagio también han afectado a La forma del agua: recientemente David Zindel, hijo del fallecido escritor ganador del Pulitzer Paul Zindel, ha demandado tanto a Del Toro como a la Fox por los numerosos parecidos entre la cinta y la obra de Zindel ‘Let me hear you whisper’. Aunque la demanda tenga un ligero tufillo oportunista poco parece que va a afectar en las votaciones de este premio. La falta de premios conseguidos por el libreto, a pesar de sus múltiples nominaciones, nos hace dudar de sus posibilidades en los Oscar.

Martin McDonagh por Tres anuncios en las afueras

Oscar
1 oscar, 4 nominaciones

  • Oscar al mejor cortometraje de imagen real por Six Shooter (2006)
  • Nominación a mejor guión original por Escondidos en Brujas (2009)
  • Nominación a mejor película del año por Tres anuncios en las afueras (2018)

Otros premios del año

  • Globo de Oro: mejor guión
  • Bafta: mejor guión original

Otras nominaciones del año

  • Critics’ Choice: nominación al mejor guión original


Tras su reciente éxito en los premios Bafta parece que lo último de McDonagh se coloca definitivamente como favorito para los Oscars y, con permiso de Jordan Peele, en el libreto con más posibilidades de alzarse con el premio al mejor guión original. En principio resulta sorprendente que el director británico, hasta ahora conocido por realizar películas mayoritariamente testosterónicas como Siete psicópatas, tenga la sensibilidad para construir un personaje femenino tan fuerte como es el de Frances McDormand: una mujer que se enfrenta a la hipocresía y la falta de empatía de toda una ciudad ante la violación y asesinato de su hija. Aunque algunas secuencias ponen a prueba la suspensión de la credibilidad del espectador por el exceso de “casualidades”, los diálogos son certeros y el diseño de personajes secundarios impecable. El ritmo rara vez decae a lo largo del metraje pero el final puede resultar ligeramente anticlimático, e incluso controvertido. A pesar de sus pequeños defectos, Tres anuncios a las afueras está aprovechando a la perfección el hecho de que las historias con mujeres fuertes son tendencia este año y, a no ser que los votantes se inclinen por los subtextos raciales este año, veremos a McDonagh recoger este Oscar, compensando el hecho de que al de mejor director ni siquiera está nominado.

Ganará: Tres anuncios a las afueras
Debería ganar: Déjame salir
Molaría que ganase: Lady Bird