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'Lost':

No hace más que unos minutos que ha terminado la que probablemente sea la mejor serie de la Historia, o al menos la que más va a marcar e influir a toda una generación, y seguramente aún sea pronto para emitir juicios de valor hasta que no dejemos reposar lo que acabamos de ver. Pero la primera impresión es la de cierre. Brillantez. Maravilla.

Este artículo contiene spoilers. No continúes leyendo si no has visto toda la serie.

A diferencia de las primeras impresiones que se recogen en internet de decepción e incomprensión, yo no puedo estar más satisfecho. Porque Lost nos ha brindado unas dos horas finales llenas de emotividad y sentimiento. No quedaban más que dos respuestas y nos las han dado. El resto, como con todas las grandes historias, queda a la interpretación del espectador.

Porque Lost es una serie de personajes y esos personajes han tenido su ciclo y se ha contado su historia. Quien no quiera ver el bosque es porque no quiere. El último capítulo ha estado plagado de referencias y momentos antológicos. Nada ha sobrado y nada ha faltado. Bueno, sí han faltado los 10 minutos que nos ha birlado la emisión de Cuatro y que tendremos que recuperar. Afortunadamente pertenecían a la primera mitad de la final y no ha empañado el disfrute de una sucesión de secuencias que requerían tener el pañuelo a mano.

Ahora sólo queda reposar lo que hemos estado disfrutando durante 6 años. 6 años de misterios, de dudas, de descubrimiento y de amor. 6 años que nos han enseñado que, aunque creamos que vivimos solos, no es así. Porque el ser humano necesita de los demás para estar completo. Y pase lo que pase, creas en lo que o en quienes creas, no morirás solo y siempre te verás rodeado de las personas que te importan y a quienes importas.

Hemos terminado. Amén.