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Recta final para los Oscar. Comenzamos el análisis de las categorías reinas con los actores del año. La competición en esta categoría está muy reñida por la cúspide y muy relajada en sus puestos de cola. A Demián bichir y Gary Oldman el mero hecho de haber conseguido la nominación, ya es un gran premio. A Brad Pitt, que meses atrás era el favorito, se le han desmoronado sus opciones en los últimos tiempos. En cambio, está más viva que nunca la batalla entre los dos ganadores del Globo de Oro, George Clooney (drama) y Jean Dujardin (comedia, que también se llevó el SAG).

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Demián Bichir por A Better Life

María Pérez
Uno podría explicar la nominación del actor mexicano Demián Bichir (uno de los hermanos  que torturaban a Victoria Abril en Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, y bastante conocido en EEUU por su intervención en la serie Weeds) en estos Oscar y en los SAG por la cuota hispana. Y, aunque es cierto que los latinos están ganando fuerza y presencia en Hollywood, también lo es que la interpretación de Bichir en A Better Life es lo suficientemente poderosa y brillante para una película que probablemente sin un actor así habría pasado totalmente desapercibida. El humilde jardinero al que da vida Bichir es un ser abatido pero no derrotado, un ser que intenta mantenerse invisible a los ojos de todos. Su interpretación contenida y tranquila, teñida de cierta tristeza, evita que veamos a su personaje como una víctima y lo llena de emoción, dignidad y probidad hasta en los errores. Y con eso consigue la compasión del espectador, no con sentimentalismos derrotistas.

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Brad Pitt por Moneyball: Rompiendo las reglas

Rubén Miguélez
Esta es la tercera nominación para Brad Pitt, tras otra candidatura principal por El curioso caso de Benjamin Button y una secundaria por su papel en 12 monos. En esta ocasión la candidatura le ha llegado de la mano del manager general de  un pequeño equipo de béisbol con grandes aspiraciones pero limitados recursos económicos. Pitt se pone en la piel de este personaje real y de su lucha por poner en práctica su método para contratar jugadores basándose en la economía y las estadísticas de este deporte. En Moneyball podemos disfrutar de un Brad Pitt que no se había mostrado antes, un actor experto y maduro que muestra la mejor cara de sí mismo llevando a cabo una interpretación sincera, directa y con una enorme carga emocional que podemos ver perfectamente reflejada en su rostro durante toda la película. Merece ser destacado también el efecto positivo que provoca en sus compañeros de reparto, sobre todo en Jonah Hill, con quien comparte complicidad y se convierten en una de las parejas cinematográficas más aprovechadas del año. Sus posibilidades de alzarse con la estatuilla son bastante limitadas, sobre todo por la inmensa calidad del trabajo de sus competidores, pero no sería para nada una sorpresa desagradable.

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George Clooney por Los descendientes

Fernando de Luis-Orueta
«Piensa en Marcello Mastroianni. ¿Quién es más guapo y más sexy que Marcello Mastroianni?», decía Alexander Payne en una entrevista. «Pero te lo crees. Te lo crees como un líder sindical, te lo crees como homosexual en ese edificio, te lo crees como ese arquitecto fracasado que va a una fiesta con su mujer. Me pasa algo parecido con George Clooney. Sí, es guapo y sexy pero es creíble cuando interpreta a otras personas». Y ahí está la clave por la cual una de las mayores estrellas de Hollywood llega a los Oscar como el favorito para ganar el premio. Su Matt King es un hombre real, herido y dolorido, sin caer nunca en la mueca ni la caricatura. Clooney culmina así uno de los mejores años de su carrera como prueba le hecho de competir también por el guión de otra película, Los idus de marzo, que él mismo ha dirigido. Sólo hay dos factores que juegan en su contra: que ya tiene un Oscar como actor (de reparto, por Syriana) y que su rival francés es un seductor nato.

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Jean Dujardin por The Artist

Pablo López
El camino de Jean Dujardin hasta estos premios no ha sido fácil. Con una prolífica carrera aunque con altibajos cualitativos que lo cataloga como un actor cómico francés sin demasiada relevancia internacional, su tándem con Michel Hazanavicius que ya le proporcionó risas en las películas de OSS 117, le ha reportado en esta ocasión, el reconocimiento internacional desde que The Artist se estrenara en el pasado Festival de Cannes. Su sonrisa infinita y cegadora, su carisma sin igual y su capacidad para la comicidad en cualquier situación le hacen opción perfecta para este George Valentin que se enfrenta a los cambios tecnológicos del cine en plena crisis profesional y económica. Un trabajo meramente físico que confirma el talento de Dujardin, y un prodigio de interpretación que sin duda se alza como gran favorita de la categoría por encima de sus demás competidores. Sin duda, esta es la noche del artista.

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Gary Oldman por El topo

Samuel Pérez
El actor londinense que nos sorprendió a todos a mediados de los ochenta interpretando al cantante Sid Vicious en Sid y Nancy lleva más de dos décadas demostrando que es uno de los mejores actores de su generación. Todos recordamos su Drácula para Coppola y su Lee Harvey Oswald para JFK de Oliver Stone. Ha trabajado con Stephen Frears (Ábrete de orejas), los hermanos Scott (Amor a quemarropa, Hannibal) y Luc Besson (El profesional). A finales de los 90, diluída su carrera entre títulos comerciales de dudosa calidad, le perdimos algo la pista, pero la década pasada recuperó visibilidad gracias a la saga de Harry Potter y los Batman de Nolan. Pero en casi 30 años de trayectoria los premios siempre le han eludido. Con la magnífica El topo consigue su primera nominación al Oscar dando vida al hierático George Smiley, un personaje que, con tan sólo dos pinceladas, nos transmite toda la sabiduría que le ha proporcionado el paso del tiempo y una certeza de que, tras una máscara de contención, se esconden el aplomo y la seguridad. Una composición magnífica recompensada con una justa candidatura este año, aunque mucho nos tememos que no es el favorito ni de lejos.
Ganará: Jean Dujardin por The Artist

Debería ganar: George Clooney por Los descendientes