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Una vez más, el Goya al mejor director se lo disputan los realizadores de las cuatro películas nominadas a la mejor del año. A saber: el presidente de la Academia, Álex de la Iglesia, que ya ganó este premio en 1995 y que compite por un trabajo premiado en Venecia; la vicepresidenta, Icíar Bollain, que tiene también dos goyas de 2004; Agustí Villaronga, unos de los grandes autores del cine español, igualmente galardonado por un guión; y Rodrigo Cortés, que ha rodado su segundo largometraje a la americana -estrella incluida-, pero en Barcelona.

GOYATLÓN 2010: Dirección

Icíar Bollaín por También la lluvia

Samuel Pérez
La adolescente que comenzó de la mano de Víctor Erice en El sur ha devenido en una guionista y, sobre todo, directora excelente. Cierto es que no se prodiga mucho (dirige una película cada cuatro años más o menos), pero cuando un film suyo llega a las pantallas, estamos ante un evento digno de atención. Hola, ¿estás sola? le supuso una nominación a dirección novel y su guión para Flores de otro mundo también fue candidato. Triunfó en la gala del 2005 con la maravillosa Te doy mis ojos y hace tres años fue doblemente nominada de nuevo por Mataharis. Su experiencia y su sabiduría va aumentando con los años y en También la lluvia nos regala un relato complejo, maduro e incisivo con múltiples temas y lecturas. Su trabajo puede parecer sutil frente al derroche de espectacularidad de otros candidatos, pero en el fondo tiene una capacidad de calado mucho mayor que ellos y merece salir vencedora.
GOYATLÓN 2010: Dirección

Álex de la Iglesia por Balada triste de trompeta

Pablo López
Álex de la Iglesia compite por tercera vez a los Goya con la que quizá sea su película más personal en mucho sentidos: desde por su magistral autoría, hasta por los demonios personales que ha expiado en este texto cinematográfico. Sea como fuere, lo que Balada triste de trompeta viene a reconfirmar, por si alguien aún no hubiera reparado en ello, es que en Álex de la Iglesia tenemos al que quizá sea el único, o al menos uno de los últimos verdaderos autores que compaginan comercialidad con identidad personal. Su dirección en ésta Balada triste de trompeta está lejos de compararse en términos de espectacularidad, riesgo, personalidad y valentía a cualquiera de las otras contendientes. Además, al igual que su guión, la dirección de De la Iglesia viene avalada por un León de Plata en el Festival de Venecia, ¿veremos al director bilbaíno alzar, por fin, su segundo Goya como realizador?
GOYATLÓN 2010: Dirección

Agustí Villaronga por Pa negre

Fernando de Luis-Orueta
El mallorquín Agustí Villaronga ha sido uno de los principales outsiders del cine español. Fidelísimo a su estilo, su mundo y su propia concepción de lo cinematográfico, Villaronga ha tenido que adaptar una novela para conocer por primera vez el éxito a todos los niveles. Pa negre, sin embargo, es tan personal como El mar o El niño de la luna gracias a una adptación tan libre como honesta. Tras la cámara, Villaronga ha rodado una cinta terrible y amarga. Por Pa negre desfilan sus constantes -¿obsesiones?-: la violencia (contenida hasta que estalla), el sexo (brutal), la enfermedad, los secretos terribles, la infancia rota. Villaronga no pisa los Goya desde 1990, cuando se llevó uno por el guión de El niño de la luna y vió marchar el de dirección. Puede que este año sí sea su año. 
GOYATLÓN 2010: Dirección

Rodrigo Cortés por Buried

María Pérez
Por la osadía de convertir el guión de Buried, casi un ejercicio de estilo, en una película apasionante. Por no traicionar en ningún momento la idea original: sin flashbacks, sin sueños ni recuerdos, nada que saque al espectador del mismo cajón en el que está Paul Conroy. Por tener claro lo que quiere hacer desde un principio y mantenerse fiel durante todo el metraje. Tan claro como para darle además el ritmo perfecto en el montaje. Por dejar patente que no ha pensado en ningún momento en el qué dirán y no tener la necesidad, por tanto, de justificarse antes, durante o después de hacer esta película, ni de pedir disculpas (algo a lo que estamos demasiado acostumbrados, por desgracia). Por mantener la tensión y el interés del espectador, que se entrega y se pone en sus manos. El juego de planos imposibles acompañado de los recursos de luces es imaginativo y muy inteligente. Y por qué no, por hacer disfrutar a esta espectadora como una adolescente viendo Indiana Jones por primera vez. El Goya para Rodrigo Cortés ya.
Ganará: Agustí Villaronga por Pa negre

Debería ganar: Icíar Bollain por También la lluvia