En la recta final del festival se han presentado dos de las propuestas españolas más inspiradoras, originales y estimulantes del festival, además del último trabajo de François Ozon, último ganador de la Concha de Oro con su En la casa. Jeune et jolie narra la historia de una adolescente que ejerce la prostitución por mero placer, un escabroso tema que el director francés retrata con elegancia, distinción y sutilidad.

Marine Vatch es probablemente una de las caras más bonitas que se ha visto sobre una pantalla en esta edición del festival. Con esas armas, y una construcción algo errática, a pesar de contar con cuatro episodios bien diferenciados de la historia, Joven y bonita, como se llamará la película en su estreno nacional, va articulando un universo absorto ante la protagonista, un mosaico de personajes que, si bien por su belleza, sus decisiones o sus palabras, quedan prendados del magnetismo de su personaje protagónico para dotar de significado todas sus decisiones.

La representación española ha vuelto a ser la gran protagonista en esta ultima etapa del festival. Más allá de la presentación en sección oficial del primer trabajao como director de Fernando Franco, dos pequeñas cintas han añadido protagonismo al producto nacional: en primer lugar, Gente en sitios, del realizador y guionista Juan Cavestany, que ya pudo verse en el pasado Festival de Toronto, nos presenta un amplísimo mosaico de personajes en continuo movimiento, en la búsqueda de algo que desconocemos y en los que se reflejan las miserias de la cotidianeidad, un caleidoscopio de escenas de todos los géneros inundadas de extrañeza y caos, una cinta que coloca al espectador en limite entre la ficción y lo surreal. Toda una experiencia en la que además se da cita el reparto más amplio del cine español de 2013.

Por su parte, Luiso Berdejo presentó en su San Sebastián natal su último proyecto, Violet, un pequeño drama romántico con elementos sobrenaturales que respira frescura y originalidad en cada uno de sus fotogramas. Rodada en 16mm, cuenta la historia de Álex, un español que vive en Santa Mónica y que se enamora perdidamente de una chica que aparece en una Polaroid que ha comprado en un mercadillo. A partir de ahí comenzará una búsqueda infatigable de la chica, para acabar encontrándose a si mismo. Junio Valverde da vida a este idealista que junto a 5, interpretada por Leticia Dolera, emprenderán la aventura. Carlos Bardem también tiene un pequeño papel en la cinta, y Ricardo Darín ejerce de narrador de la historia. Una propuesta fresca, original, y alejada de todos los convencionalismos del sistema: rodada en fotoquimico, homenajes autorreferenciales, voz extradiegética, mezcolanza de géneros y emoción a flor de piel. Una pequeña y deliciosa joya.